viernes, 29 de junio de 2012

Correspondencia con Toledo

Más diferencias con Francisco Toledo


De Toledo a Manuel Esparza

Noticias junio 17, 2012



Estimado Manuel, En respuesta a tu carta (Noticias, mayo 16, 2012), te mando algunos comentarios:17 Jun 2012 - 04:11 Cuando la casa de Macedonio Alcalá 507 fue mi casa particular, no colindaba con la Plazuela del Carmen –recordarás que había una tiendita de fotografía y una carbonería. Con colaboración del INBA y Gobierno del Estado compramos la esquina, ya como IAGO: La otra parte que colindante con la plazuela fue adquirida mucho después con mi dinero por Amigos de las Bibliotecas y Archivos de Oaxaca. Me parece que sé bien como era la casa donde viví y cuáles eran sus límites; si tus recuerdos no coinciden con los míos, puedes consultar lo que digo en el Registro Público de la Propiedad.

El celo que mostraste en la protección de las colecciones arqueológicas es admirable; cuando fungiste como Director del INAH, expropió piezas de las colecciones de particulares donadas a la Casa de la Cultura del Istmo. ¿Por qué no se aplicó el mismo celo con la importante pieza recuperada en Laguna Zope –el pez pájaro—y extraviada en la casa que el INAH rentaba por entonces como laboratorio y bodega en el Rancho San Felipe? Víctor de la Cruz lo denunció y documentó en su momento.

Te ofende que el Dr. de la Cruz te insulta llamándote “criollo”. Su respuesta –que de ninguna manera dicté-- es acorde a la tuya, que mencionas a “un abogado”, con el mismo tono con el cual calificaste de decorador de interiores a los arquitectos.

El libro de coeditado con la Fundación Morales que se apoyó en su momento, nunca fue negocio, como gran cantidad de libros nuestros. Nuestra labor editorial, jamás ha tenido como su motor el lucro.

Respecto a mi postura acerca de las recientes restauraciones en Oaxaca, el dossier correspondiente está en manos de María y Campos, Director del INAH en México, donde seguramente podrás consultarlo.

Espero que aquí termine el engorroso diálogo sobre “distracciones secundarias”, como le llamas. Sin más, recibe un saludo.


Francisco Toledo

 (Rúbrica)


Respuesta a Francisco Toledo de Manuel Esparza

http://dialogosdesoledad.blogspot.com/           Junio 27, 2012  



Francisco tienes razón en que aquí termine el ¨engorroso diálogo¨ que hemos tenido en artículos publicados en el periódico Noticias. Sólo que llevas la ventaja de uno más que yo  y sin darme  oportunidad de  responder en el mismo diario. Dices que el INAH expropió piezas de colecciones de particulares donadas a la Casa de la Cultura del Istmo. En primer lugar no las expropió pudiendo haberlas decomisado y levantado cargos por posesión de bienes de la nación no registrados y contra las indicaciones que expresamente se te dieron de no adquirir nuevas piezas. Esas colecciones están de nuevo en la Casa de la Cultura conforme se acordó en el acta levantada.

El procedimiento de monumentos históricos y arqueológicos decomisados  era el siguiente: se levantaba acta con registro descriptivo y fotos de cada monumento o conjunto de ellos. Estos en cajas selladas se guardaban en bodega especial del entonces Museo de Santo Domingo (en el ahora llamado ¨Salón decorado¨) y donde sólo el director del mueso tenía llave, ni yo la tenía. Las colecciones de los arqueólogos que entregaban después de su estudio nunca entraban ahí sino a los laboratorios arqueológicos en Cuilapan a cargo del Jefe de Arqueología del Centro INAH Oaxaca. En esa misma bodega de Sto. Domingo se guardaban los monumentos históricos y arqueológicos decomisados independientemente por la PGR en calidad de ¨depositario fiel¨ mientras se hacían las averiguaciones previas.

Ahora bien, me preguntas: ¨¿Por qué no se aplicó el mismo celo con la importante pieza recuperada en Laguna Zope –el pez pájaro—y extraviada en la casa que el INAH rentaba por entonces como laboratorio y bodega en el Rancho San Felipe? Víctor de la Cruz lo denunció y documentó en su momento.¨

Aquí te equivocas posiblemente siguiendo las elucubraciones y mentiras del abogado que fungía como director de la Casa de la Cultura. El laboratorio en el Rancho San Felipe no estaba bajo el cuidado del INAH. Fue rentado para el estudio de los materiales arqueológicos de la Laguna Zope por los investigadores Zeitlin. Es responsabilidad de los investigadores, tanto nacionales como extranjeros, el cuidar de los monumentos mientras preparan su informe de excavaciones. Al término del estudio los materiales son entregados al INAH. En ese laboratorio había varios ayudantes contratados por los investigadores Zeitlin para la limpieza  y catalogación de las piezas. Hubo un robo en ese laboratorio, especialmente de la pieza que comentas. Los Zetlin dieron inmediatamente aviso  al INAH que estaba bajo mi dirección en Oaxaca entonces, y se procedió conforme a la ley a hacer la denuncia formal ante el Ministerio Público para que se llevaran a cabo las averiguaciones previas contra el que resultara responsable. ¿Dónde está la falta de celo?

Dices que esos hechos ¨los denunció y documentó¨ Víctor de la Cruz. Efectivamente desde que salieron las varias cajas (para huevos) con piezas arqueológicas, de la Cruz en cuanta cantina  me veía se exaltaba todito y me acusaba de robo. Era inútil explicarle lo que más arriba digo. Todavía en 2007 volvió a la carga ahora apoyado por el periodista Cuauhtémoc Blas. Transcribo parte de mi respuesta (Noticias marzo 13, 2007) para ver qué clase de ¨´documentación¨´ dices que tiene de la Cruz:   ¨El Sr. Blas quiere luego hablar ´tangencialmente´ sobre mi actuación como delegado y para eso menciona un escrito de Víctor de la Cruz. Aun leyendo con la mejor intención  lo que cita Blas, no se puede menos de ver lo ‘tangencial’ de esta manera de atacar a alguien: ´ese Sr. Esparza se quedó con piezas arqueológicas que no regresaron a Juchitán después de haberlas sacado de la Casa de la Cultura. Como tanto el escrito de  la Cruz como la manera de citarlo por Blas es una manera hipócrita de provocarme a hablar sobre el tema, me rehuso a hacerles el favor de atacar a Francisco Toledo en su nombre: si tienen el valor civil que lo hagan ellos, pero veo que a los dos les falta esa virtud, uno al falsear tramposamente los hechos (además actitud muy repetitiva dada su acomplejada personalidad), y el otro por publicar en la revista que dirige ese libelo. Toledo era en ese tiempo el hombre atrás de la Casa de la Cultura de Juchitán y responsable de todo lo que entraba y salía de ella incluyendo las colecciones arqueológicas,  y no el abogadillo que era de la Cruz entonces a quien no le quedó más remedio que entregar cientos de piezas arqueológicas en posesión indebida (por mal cuidadas y muchas no registradas, añado ahora), y no dos cajas (¿de zapatos?) como quiere ahora engañar de la Cruz. ¿Qué clase de abogado director era ese individuo que tuvo que entregar piezas arqueológicas de las colecciones de la Casa de la Cultura ante las amenazas  de Esparza y su ´compadre´? El que instruyó a de la Cruz a cumplir con la ley por vía telefónica y estando el que esto subscribe presente fue el mismo Toledo.  Pero como digo, que los istmeños   se arreglen entre ellos y se peleen entre sí sin quererme meter ‘tangencialmente’ en sus problemas. Lástima que quieran usar como medio el periodismo¨.

    Francisco, dime si no hay engaño en el recuento que hace de la Cruz. Tan se estaba haciendo algo mal en seguir adquiriendo piezas arqueológicas que tu mismo autorizaste que de la Cruz las entregara, ¿de otra manera cómo ibas a permitir que un tal Esparza se llevara todo a Oaxaca?  Entiendo que estuvieras disgustado, sin embargo,  fui a verte a tu casa que ahora es el IAGO acompañado del Zenón Ramírez director entonces del Museo de Santo Domingo para explicarte que ese material arqueológico podía regresar a Juchitán hasta que hubiera condiciones dignas y de seguridad, te mencioné que ese era el tenor del acta que se levantó con la descripción de las piezas y con las firmas de testigos entre ellas las de Víctor de la Cruz.

   El síndrome que afecta a de la Cruz y que tu mismo me comentaste alguna vez diciéndome ¨No todos somos así en Juchitán, no sé qué le pasa,¨ volvió a atacarlo. Ahora usando la Revista de la Universidad Nacional para dar cauce a sus demonios interiores (No. 56, octubre de 2008: 61-65): ¨El retorno de las piezas incautadas por Esparza, aunque incompletas de acuerdo a la lista de entrega…  Agregadas a ellas (las incautadas) también iban los monumentos arqueológicos  que los Zetlins habían entregado al INAH  después de terminar su proyecto, entre los cuales no iba, por supuesto, el pez pájaro en ónix blanco.¨

    Cuando se regresaron esas piezas a la Casa de la Cultura yo ya no era director del INAH-Oaxaca. Ignoro qué procedimiento se usó y qué actas se levantaron y qué cotejos se hicieron de lo que se entregaba al museo de esa casa en Juchitán. Supongo que debió haber habido una entrega formal y en que constaran los inventarios debidamente hechos y firmados cuando salieron originalmente. Que yo sepa nunca ha habido reclamación al respecto. Qué piezas  se entregaron de las colecciones de los Zetlins, lo ignoro, pero ese era otro acervo en el que faltaba la pieza que se comenta distinto del que se había incautado.

   Procede con malicia el multicitado abogado cuando dice que llegaron incompletas las piezas regresadas ¨conforme a la lista de entrega.¨ Será que él tenía una lista diferente entre los documentos de la Casa de la Cultura que posiblemente no puede mostrar porque ingenuamente confiesa que no recuerda las fechas  de cuándo fue el decomiso cuando él era director: ¨No he podido precisar la fecha porque el archivo de la Casa de la Cultura de Juchitán desapareció durante las labores de restauración del edificio…¨ ¿Cuál lista secreta tendrá entonces que no tiene el valor de un inventario levantado bajo acta con fotos y descripciones? A confesión de parte…: ¿cómo que se perdió el archivo mientras se restauraba el edificio? Precisamente se decomisaron las piezas mencionadas también por el pésimo estado en que se hallaban entre vigas y bultos de cemento. Vaya manera de conservar el patrimonio y por gente que ahora hace profesión y se llena de títulos por cuidar el legado indígena. Un ejemplo más, cuando Vicente Marcial era director de la Casa de la Cultura pidió un peritaje al INAH de una hacha votiva que sospechaba era falsa. Resulta que la original  de piedra verde tipo jade había sido robada. Para ocultar el hecho hicieron una falsa de pasta imitando la original, hasta el color. Luego apareció la original y como si tal cosa, pusieron las dos hachas, la imitación y la original en exhibición. No sé si sigan en las vitrinas después de la última remodelación del museo. Nunca supe que los celosos del patrimonio indígena hubieran denunciado ante autoridades competentes ese hecho. Lo que sí se supo fue que se había procedido con todo sigilo en ese asunto.

Abusando de tu paciencia, pero tú mismo me invitas a hacer comentarios a tu misiva, hago mención a lo que afirmas que ¨Nunca te pedí que atacaras al Arq. Ruiz Camino.¨ Vamos a recordar juntos ese detalle. En esa ocasión en el MACO me enseñaste un tríptico de la Secretaria de Turismo a cargo de Ruiz Camino. No estabas de acuerdo lo que ahí se llamaran ¨dialectos¨ a las lenguas de Oaxaca, además llevaba ya tiempo la destrucción de Hierve el Agua (desde Juan Arturo López Ramos hasta Ruiz Camino. Ver Contrapunto junio 16, 1992), el proyecto de mercado en Tlacolula (1994), etc. en que estaba implicado ese arquitecto. Sí, tenías razón en estar en contra de Ruiz Camino, y fue cuando me pediste escribiera contra él ¨pues a mí no se me da escribir¨ explicaste.

   La no aparición de documentos sobre Juárez en el AGEO fue motivo de movilización de parte tuya, y yo contribuí haciendo denuncia ante la PGR (febrero 14, 1994). Sirvió de algo pues aparecieron los documentos. No acabo de entender por qué lo mencionas y cuál seas tu intención al añadir ¨reaparecieron sin explicación alguna.¨ Pero esta acción en defensa de los documentos no fue la razón por la que querías que escribiera contra Ruiz Camino pues éste  nada tenía que ver con el Archivo del Estado, era Secretario de Turismo.

Tanto de la Cruz en su artículo en la Revista de la Universidad como ahora tu, dicen que las colecciones arqueológicas eran donadas por particulares. De la Cruz nombra a dos coleccionistas Andrés Henestrosa y Lorenzo Carrasco y añade que esas colecciones estaban cuando se fundó la Casa de la Cultura (22 de marzo de 1972) ¨es decir un mes y seis días antes que se expidiera la nueva ley que regulaba el patrimonio arqueológico…es decir antes de la nueva ley que prohibía el coleccionismo.¨ De ser cierto lo que dice, pues no da pruebas de cuándo se recibieron esas colecciones,  entonces ellas fueron las que se inventariaron por el INAH en base a la nueva ley del año 1972. Después de ese inventario es cuando se intervino porque se seguían recibiendo nuevas piezas, no se sabe si donadas o compradas, pero no declaradas para su registro. Antes de la ley de 1972 había otras disposiciones que ya regulaban el patrimonio arqueológico y no como dice de la Cruz que fue hasta la expedición de la nueva ley (José Valdés Rodríguez, La protección jurídica de los monumentos arqueológicos e Históricos en México, INAH, 1982: 51-83).

¿Pero es totalmente cierto que las colecciones incautadas eran las de las donaciones de esas dos personas? O, ya había un proyecto anterior para hacer un museo arqueológico como lo sugirió Rufino Tamayo y  una vez conseguido el visto bueno del ex gobernador Víctor Bravo Ahuja ya como Secretario de Educación ¨se fue llevando a la casa con ayuda de Toledo mismo, su hermana Graciela y la poeta Elisa Ramírez ´Libros, clases de música, piezas arqueológicas, pinturas y una sala de cine´¨. (Entrevista de Alondra Flores a Francisco Toledo, La Jornada, marzo 17, 2012). ¿Cómo se adquirieron esas piezas?
Francisco, vuelvo a repetir que estoy de acuerdo en parar este diálogo ¨engorroso¨. Y sí lo es cuando se insiste en aclarar  que si tu casa colindaba o no con la plaza tal, que si Macotela u otro diseñó la plaza, que si fui malagradecido contigo, que si es reprobable que llame abogado al que lo es, o decoradores de interiores a los que se comportan como tales. Lo que si no es trivial es que avales a de la Cruz diciendo que él ¨´denunció y documentó en su momento¨ el robo de una pieza arqueológica. De la Cruz nunca hizo denuncia judicial en que me acusara de responsabilidad, en cambio no tiene escrúpulo, muy conforme a su personalidad, de escribir que yo me quedé con piezas arqueológicas, en pocas palabras me acusa de robo. Eso es una difamación y puedo actuar judicialmente contra él, tú no puedes avalarlo sino tienes pruebas y basado sólo en su dicho. Esta es además la razón de mencionarlo varias veces en lo que llevo escrito para que tengas elementos de juicio de lo que él me acusa falsamente.
Manuel Esparza 

miércoles, 13 de junio de 2012

Diferencias con Francisco Toledo


Diferencias con Francisco Toledo



Toda esta historia comenzó con una queja de una particular en Correo Ilustrado de La Jornada sobre el cambio de uso de suelo de una plaza en el D. F. y cuya ¨remodelación¨ estuvo a cabo del Arq. Enrique Lastra de no buena memoria en Oaxaca. La Jornada no publicó mi comentario sobre el particular el cual si fue dado a la luz en Oaxaca por Noticias (mayo 2, 2012). Como hacía mención explícita de Francisco Toledo como actor en una remodelación parecida en la plazuela del Carmen Alto en Oaxaca, éste respondió (mayo 5, 2012) en el mismo periódico. A continuación reproduzco su carta:


Manuel Esparza
Presente
Mayo 3, 2012

 Estimado Manuel:

Por este medio y de acuerdo a la nota de Manuel Esparza publicada en el periódico Noticias Voz e imagen de Oaxaca el miércoles 2 de mayo de 2012, le comento que mi casa habitación nunca colindó con la plazuela del Carmen Alto. Hoy en día el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca colinda con la plazuela, pues compraron los predios colindantes.

Cabe señalar que en esos años se encontraba de Presidente Municipal de la ciudad de Oaxaca el ahora Gobernador del Estado, Lic. Gabino Cué Monteagudo, para que le solicite los costos reales en la construcción de la plazuela. También le recuerdo que el Arq. Legorreta fue quien diseñó la plazuela y no el Arq. Macotela como menciona en su nota. Así como el desplazamiento de los artesanos Triquis se trató de una salida voluntaria y en gran parte de gracias al líder Betos (sic) Pasos.

    Anteriormente hemos tenido nuestras diferencias en cuanto a la conservación o restauración del patrimonio se refiere, sin embargo en 1996, ProOax y la Fundación Morales colaboraron para la edición del libro Santo Domingo Grande, hechura y reflejo de nuestra sociedad de su autoría, lo que demuestra una apertura al diálogo y no una animadversión gratuita.

   Sin otro particular y a la espera de sus comentarios, aprovecho para enviarle un saludo cordial, Francisco Toledo (rúbrica).



Tuve que responder por medio de una carta pública (Noticias, mayo 16, 2012) en los siguientes términos:


Francisco Toledo
Presente

 Estimado Francisco, gracias por la carta que me hiciste llegar a mi domicilio en que haces precisiones a una nota mía (Noticias, mayo 2, 2012). Pensé responder en privado animado con la invitación que tan cordialmente me haces para hacer mis comentarios. Al saber después que esa misiva tuya fue publicada en el mismo medio el 5 de mayo, entenderás que responda por el mismo medio.

Gracias por aclarar que fue el Arq. Legorreta el que diseñó la actual plaza del Carmen Alto y no el Arq. Macotela. La ex casa habitación tuya, dispensa, pero sí colinda con la plazuela; el actual IAGO (Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca) colinda más después de que se obligó a los inquilinos de esos predios a salir, pero debido a la oposición de ellos se tuvo que pagar más de lo que se les estaba ofreciendo.

   Era un atractivo turístico y un modo decente de ganarse la vida la ocupación de parte de la plazuela por las tejedoras indígenas. No entiendo cómo ¨voluntariamente¨ aceptaron irse allá atrás de Santo Domingo, en una acera angosta, donde nadie se paraba a comprarles. En mi nota en Noticias yo no te pedía cuánto había costado la remodelación de la plazuela así que no tengo  por qué preguntarle al entonces presidente municipal Gabino Cué esos datos, pero sí me gustaría saber si hay un escrito en que las indígenas aceptaran cambiarse de sitio y si se les ofreció dinero y a quiénes.

Y hasta aquí tendría que limitar mis comentarios, pero tú gratuitamente introduces otros temas del pasado que sí me urge aclararlos. Dices, en efecto, que ¨anteriormente hemos tenido nuestras diferencias en cuanto a la conservación y restauración del patrimonio.¨ Tienes razón, eso empezó en 1973 cuando por el puesto que tenía se me ordenó ir a la Casa de la Cultura de Juchitán y decomisar todo el material arqueológico. La orden era porque a pesar de que en 1972 se había hecho por el INAH un inventario de esos bienes nacionales y se te había advertido que no podías seguir comprando piezas arqueológicas, se tenía conocimiento en el Departamento Jurídico del mismo Instituto en manos del Lic. (Alejandro) Geerts Manero que la Casa de la Cultura seguía adquiriendo materiales. Acompañado de personal del Departamento de Inventarios del Patrimonio  se recogió todo el material que además estaba en estado lamentable en cajas de cartón junto con vigas y materiales de construcción pues se remodelaba el museo: había piezas adornando la oficina del entonces director, un abogado de nombre (Víctor) de la Cruz, piezas que estaban al alcance de la mano de cualquiera que entrara.

Ese material, conforme a la ley podía haber sido retirado definitivamente de las colecciones de la Casa de la Cultura, sin embargo, en el acta que levanté se asentó que las colecciones regresarían hasta que hubiera condiciones dignas en un establecimiento que presumía de conservar el  pasado material prehispánico. Pasó el tiempo, y yo ya no siendo funcionario ese material fue regresado a Juchitán, ignoro bajo qué procedimiento e inventarios se hizo el traslado. El abogado de la Cruz nunca perdonó que un ¨criollo¨ como me llamaba hubiera hecho tal acción. Entre más pasaba el tiempo él siguió insistiendo que faltaban piezas, y ya víctima de su enfebrecida mente, en publicación relativamente reciente de la Revista de la UNAM, me acusó de robo. Sí, Francisco, tengo motivos para no estar de acuerdo en cómo se debe conservar el patrimonio.

   Me llama también la atención que gratuitamente me reproches por tener diferencias después de que en 1998 ¨ProOax y la Fundación Morales colaboraron para la edición del libro Santo Domingo Grande¨ de mi autoría. Francisco, eso sucedió hace 14 años, y parece que se te han olvidado  algunos detalles. Fue en el tiempo cuando varios compañeros hicimos el periódico Cambio. Tú nos ayudaste con tu acostumbrada generosidad a echar andar ese proyecto. Un día me citaste para conversar en el MACO (Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca). Ahí, sin más me pediste que en el periódico atacara al Arq. (Martín) Ruiz Camino director de Turismo del Estado con quien no estabas de acuerdo por lo que estaba escribiendo y haciendo. Me negué diciendo que no vendía mi pluma. Y aproveché todavía para pedirte que apoyaras en la publicación del libro de Santo Domingo al que te refieres. A regañadientes aceptaste a pesar de mi negativa a tu petición. Rodolfo Morales que también había prometido cooperar se echó para atrás para no enemistarse con el pasante de arquitectura (Juan) Urquiaga que hacía junto con el Arq. Lastra sus primeros ensayos dizque en restauración en Santo Domingo. Ya era tarde para cambiar el formato en la imprenta y así salió que tanto ProOax y la Fundación Morales eran los editores del libro. Ahora bien, ¿en qué consistió tu ayuda económica además del logotipo de ProOax en la edición? Tú pusiste 10,000 pesos, el costo total de la investigación y publicación fue de 70,000 pesos. Te entregué empaquetados 140 copias del libro que compensaba tu  inversión de 10,000 pesos. El precio del libro al público fue de 150 pesos, por tanto en cada libro que vendieras en la librería del IAGO ganabas 80 pesos, además de recuperar en cada uno 70 pesos de tu inversión. Francamente fue un buen negocio. No tengo por qué sentirme culpable de ingratitud.

 Aceptas en tu carta la apertura al diálogo ¨Y no una animadversión gratuita.¨ De mi parte puedo asegurarte que llevo años respondiendo a los que preguntan por ti que eres de una personalidad muy rica y compleja, sumamente generoso con tus bienes, generosidad que es patente en las obras e instituciones que has hecho con tu propio patrimonio. En materia de conservación es claro que hay un margen de subjetivismo y cualquier intervención no va a dejar a nadie satisfecho. Animado con tu invitación al diálogo veo ese elemento subjetivo  actuando de suerte que veo la carencia de diálogo cuando te negaste a que en  el IAGO fuera la sede de un foro abierto para discutir la intervención que se hacía en Santo Domingo (1994-1998), así mismo no veo congruencia entre lo que se supone defiende ProOax y el silencio en las intervenciones en los templos y ex conventos de la Mixteca incluyendo la casa de la Cacica en Teposcolula propiedad de la Fundación Harp Helú, así mismo en San Pablo de esta ciudad.

   Francisco, de mi parte no hay animadversión como dices, pero sí dudas de cómo entender tu protagonismo en algunos proyectos y la omisión para opinar  en otros  por motivos  que se me escapan. Debe ser el precio de ser famoso y ser tironeado por diversos intereses. Ser un genio como lo eres tú debe ser muy conflictivo. Espero y deseo que sigas tu camino de creador sin las distracciones de este tipo precisiones y aclaraciones secundarias.  

Un abrazo, Manuel Esparza.

  

  

   


martes, 12 de junio de 2012

Hablando de indignados...


Hablando de indignados de España



Los siguientes intercambios cibernéticos tuvieron como origen un correo que el Dr. Francisco Larrondo del ABC me envió comentando un artículo de Hernando Llaca ¨La generación que construyó España, ¨ y en donde se opina sobre las causas de la crisis en España. Aquí los comentarios de dos españoles avecindados en México a quienes les pregunté qué pensaban de las opiniones de Llaca: María Castañeda, UNAM y Pedro Arrieta, Ciesas, Xalapa.

  
María Castañeda:
Pues sí Manuel ¡qué triste realidad! Pero es la verdad: en España ha surgido una masa de catetos que se creyó que el dinero que venía de la CEE era suyo y se dedicó a robárselo o a gastárselo entre sus parientes, a los que les dieron préstamos, regalos, trabajos, etc. Todos han estado robando para aparentar. España es un país escaparate donde fanfarronear y presumir se volvió muy importante. Los cochazos, motos, casas en las playas, ropa, bolsos y zapatos de marca, ir a restaurantes y pedir cigalas, etc. etc. Ya hacía tiempo que El País advertía de lo endeudada que estaban las familias españolas, pero parece que nadie se dio por aludido.
 
En fin, yo parece que tengo 70 años porque los valores que se describen (en el artículo de Llaca) son los que me inculcaron: trabajo y ahorro. De hecho, me alegro de que no tengo deudas. Cuando vivía en España, tenía el coche (muy básico) y la moto pagada. Además, vivía de alquiler. Los bocatas de chorizo o salchichón con queso los sigo comiendo de vez en cuando, pero no mucho porque muy a mi pesar, engordan bastante, jajaja.

         La desventaja que veo es que a pesar de trabajar mucho y tener un buen trabajo, el dinero no da para mucho. Es desproporcionado lo que valen las cosas con el salario que recibimos. La culpa la tiene la cantidad de gente que hay, donde siempre hay grupos con mucho dinero que gastar. España fue un ejemplo. En fin, eso provoca que la gente sólo quiera ciertos trabajos para ganar, consumir y aparentar. Eso explica que cuando este verano se produjo esa estampida de gente marginal de barrios bajos, no se dedicaran a llevarse comida o ropa para vestirse sino que entraron en boutiques para llevarse ropa de marca, en tiendas de deporte para lo mismo, etc. El argumento: que no tenían dinero para comprarlo. Creo que es un ejemplo de una sociedad que cree que se merece todo sin esfuerzo ni sacrificio, pero sobre todo, que tiene derecho a todo y ningún deber. En fin, no me enrollo más.

Son cosas que se me vienen a la cabeza. Un beso muy fuerte,
María





Pedro Arrieta:
Hola Manolín: Supongo que estás tan encabronado como yo con lo que está pasando en España. He estado escribiendo mis lamentaciones a algunos compañeros pero no sé por qué no te había comentado a ti.

Estoy de acuerdo en el articulito (de Llaca) pero no totalmente. Nunca ha sido cierto el “Sabían que el esfuerzo tenía recompensa y la honradez formaba parte del patrimonio de cada familia. Se podía ser pobre, pero nunca dejar de ser honrado”. Y mejor no te pongo ejemplos que tú conoces. El cuate (Llaca) idealiza a las generaciones anteriores, una de ellas la mía.

Coincido en que con la entrada a la Comunidad Europea, ahora UE (que ya ves lo que tiene de unión), los préstamos fluyeron, la vivienda no era patrimonio sino inversión, el ocio se disparó (cantantes, futbolistas, chiringuitos...), el trabajo era para sudacas, polacos (antes), portugueses, marroquíes, africanos subsaharianos, todos gente despreciable, máxime si traían droga que desde España se distribuía a Europa con gran contento de las finanzas privadas. Si España era un paraíso había que vendérselo a los del norte (la mayor parte de extranjeros en España son ingleses con pubs, chiringuitos, burdeles y similares en todos las costas españolas). Con préstamos se levantaba todo. La economía real no salía de productos agro pesqueros (naranjas, vino, aceite, enlatados...), turismo y ocio. Sin empresas innovadoras, muchas distribuidoras, manufacturas de mano de obra barata (sólo se salva Zara y alguna investigación en salubridad). Con ese panorama, van los tontos españoles y votan por Rajoy (se dieron un tiro en el pie).

¿Cómo te explicas que le den al PP mayoría absoluta? Como decía mi amigo Kato “Donde sea, el pueblo es tonto. En Japón también domina el gobierno inútil, deteriorando nuestra vida”. Media España, con la colaboración de la Iglesia, sigue siendo franquista, pero está jodiendo a la otra media. O como dice Paco Ignacio Taibo II, pueblo y gobierno se han mostrado tan bananeros que España más se parece a México que a Europa. Bueno hasta Evo Morales se atreve a ponerle zancadillas. ¿Qué te pareció la expropiación de YPF-Repsol en Argentina? ¿Oíste las bravuconadas que lanzaban desde el gobierno español contra Argentina?

La cuestión es que hoy ser español es una vergüenza. México, aun teniendo petróleo, está tardando en salir de la quiebra de diciembre del 94; a España le va a costar más tiempo recuperarse de las pendejadas que está haciendo Rajoy. Si la crisis es grave, es peor afrontarla destruyendo derechos y libertades.

Espero tus comentarios. El tema da para mucho y eso que no hemos comentado la cacería de elefantes del rey para reponerse de su insomnio.

¡Borbón, huevón
Trabaja de peón!



Manuel Esparza:

Pedro, mi querido y viejo contrario en el Dominó, cómo extraño aquellas cientos de veladas chupando, fumando, oyendo música, cantando Exsultet iam angelica turba caelorum... a las 5 de la mañana para despertar a la Ángeles que prendía la luz para darnos a entender que ya había salido el sol y era hora de irse cada quien a su casa.

Me leí de un tiro tus comentarios sobre España. Preguntas qué pienso de la nacionalización de YPF-Repsol. He seguido con atención si había reacciones en favor dentro de España. ¿Dónde quedaron los ¨Indignaos¨ que tanto han impresionado a intelectuales idealistas? Ahí tienes en Argentina una acción contra una trasnacional depredadora, era clara la denuncia de los abusos y de las consecuencias que causan desempleo, pérdida de educación, falta de acceso a la salud pública. ¿No era lo mismo que se quejaban los indignados? El enemigo era común para los españoles jodidos y para Argentina. No he leído solidaridad de parte de aquellos para Cristina Fernández. Lo mismo sucede con los Ocupas de N. Y.

Eso me lleva a recordar la guerra de Vietnam. Estudiaba en N.Y. en plena guerra, asistí a marchas gigantes en Washington, viví en comuna, consumí los productos de las cooperativas de ex estudiantes que se fueron al campo a vivir entre humo de marihuana y orientalismo. El movimiento contra la guerra fue sumamente extendido por todo el país. Se llegó a consumir o comprar en establecimientos y negarse a pagar lo que llamaríamos el IVA con la consiguiente alegata de los meseros, jefes de piso, dueños y la obligada presentación de identificación para que constara quién no  pagaba el impuesto que se sabía iba directo para los gastos de la guerra criminal. Todos creíamos que aquello era un parteaguas. Que la sociedad americana no volvería a ser la misma.

Así pasó el tiempo, el fin de la guerra. En eso Ángel Palerm tuvo que ir a un congreso, y de regreso le pregunté que´ observaba de aquel movimiento estudiantil. Nada. Respondió que las facultades de carreras tradicionales estaban otra vez llenas de ex contestarios, jipis, etc. Nixon había ya quitado la conscripción obligatoria, así los lumpen irían a morir (como hasta la fecha con Obama) a las siguientes millonarias invasiones a otros países, volvía haber dinero, becas, adiós a la protesta.

Todo esto me viene a cuento para una reflexión sobre lo que sucede en México ante la eminencia de las elecciones. Creo que todavía hay que darle oportunidad a la votación. De lo contario se vendrá la violencia desatada, la represión todavía más brutal, para eso ya está la inteligencia militar gringa lista para actuar abiertamente. La postura de los ¨anarquistas cristianos¨ tipo Sicilia, G. Esteva del voto en blanco, de oponerse a las instituciones, al Estado mismo, es utópica, lo único que favorecerían sería como en España un aumento de la mayoría en favor del PRIAN que encabeza el Peña Nieto. Esteva ha llegado a escribir que los tres candidatos nos llevarán al caos. Su karma es que sólo la sociedad de abajo y de la izquierda hará el cambio. No ha sabido responder qué se hace mientras esa sociedad televisada y apática no se mueva especialmente ante la inminencia de las elecciones en julio. Sicilia como él no quieren participar en elecciones.

Pedrito ahí te van algunos pensamientos divinos. Manuel.



 Pedro Arrieta:

Hola Manolín: Si tú extrañas los viejos tiempos, yo más. Exultet sancta mater ecclesia tanta adornata fulgoribus...Ya no tengo los vetustos misales con música gregoriana para cortos de vista; solo me queda las saudades, la morriña.

Continúo con la actual situación de la madre p..... España. Sólo hubo una reacción de crítica al gobierno español y defensa de la actuación de Argentina por defender sus recursos, fue de Izquierda Unida, concretamente de Llamazares. Pero ya sabes que en España no se oye a quien habla desde la izquierda, hay que subirse al púlpito. Y me parece bien comenzar a analizar la actualidad a partir de los indignados.

Las protestas de los sesentas y setentas tenían objetivos relativamente claros inspirados en el marxismo, en la igualdad, en un nuevo modelo de sociedad y familia. Tú sabes mucho más de eso. Los resultados fueron muchos, aunque no totales. Aquí tu experiencia es más clara. Pero los indignados, su movimiento, en particular en España, se ha reducido a un no voten por la derecha ni por la izquierda, desde que ganó la derecha y está destruyendo la convivencia, se han opacado. Sin ideas distintas, sin objetivos claros, con ganas de salir, de no estar en casa, de revolcarse en las plazas, de festejar la colectiva desgracia, más bien muestran ser unos ninis, ni de izquierda ni de derechas, descafeinados y ñoños hasta decir basta; levantan las manos para mostrar su línea pacífica y así quieren darle la vuelta a la tortilla, sin darse cuenta que sin huevos no hay tortilla.

De todas formas las calamidades de la España de hoy trascienden estas circunstancias e incluso la situación de clases. No es sólo la crisis económica o la pérdida de poder de los sindicatos y trabajadores por la nueva ley del trabajo. Hay manifestaciones que indican una situación más grave y deprimente. Te apuntaré alguna de estas manifestaciones:

1. Más del 60% de los jóvenes (entre 18 y 33 años) continúan en sus casas viviendo de sus padres. ¡Qué horror! Imagínate a Angelita y Gabriel o a Maite pidiéndote su domingo.

2. Lo sucedido con el juez Garzón, declararlo prevaricador por investigar la corrupción Gurtel del Partido Popular o los crímenes del Franquismo.

3. El triunfo y reinado de “los chorizos” que muestra una corrupción creciente de las clases poderosas comparable a la corrupción de los gobiernos mexicanos. Aquí el Rey Borbón es ejemplo y prototipo con una reina querida por su pueblo humillada y degradada repetidamente en público y su corrupción y degradación sigue presente en su capacidad hereditaria constitucional. La casa real es defendida por la derecha (heredera de Franco), por la Iglesia (como es natural), pero también por el partido socialista (maiora videbitis) y por la Generalitat Catalana (increíble).

4. El reinado de los chorizos no nos extraña nada a los mexicanos, pero sí que la jerarquía católica defienda, apoye y santifique lo que hacen tales corruptos a cambió de unos millones intocables al año.

5. Estas alianzas entre clase dominante, iglesia, banqueros, etc. es muy conocida para nosotros los antropólogos, pero que el pueblo español, en su mayoría (a quien la literatura barata quiere idealizar como heroica) apruebe y vote por esos chorizos una vez publicadas sus fechorías y atracos, eso no tiene nombre, que se le diga un pueblo tonto o pendejo es poco.

6. Algunos conscientes, estudiantes, titulados, preguntan ¿y qué vamos a hacer? Pero ¿qué saben hacer? A los trabajadores ya los están corriendo por extranjeros, los jóvenes profesionistas están emigrando a Inglaterra o Alemania principalmente. Queda adherirse a los ladrones, a la iglesia salvadora (caritas) y tocar la pandereta.

No sigo, pero ¿dónde quedaron los indignados? A la mierda.

Abrazos, Pedro.

lunes, 19 de diciembre de 2011

IN MEMORIAM: Mardonio Morales, S.J.


Mardonio Morales: Un legendario luchador social
Manuel Esparza

Hace un mes y medio murió en Coyoacán este jesuita a la edad de 82 años. Los efectos de mal puestas radiaciones y el Parkinson por fin acabaron con este incansable conocedor de la selva lacandona. Entre los tseltales de Chiapas se comentaba cómo Mardonio prefería andar a pie en vez de montar mulas porque decía que así avanzaba mejor en el  lodo y por los desfiladeros. Llegó a Bachajón en 1964, 30 años antes del levantamiento zapatista. Esos primeros años en los Altos lo pusieron en contacto con la brutal realidad de los indígenas en las fincas de los terratenientes: ¨fue la época de la conversión, de la indignación ética, del compromiso total, ¨ escribió años después examinando cómo se radicalizó en defensa de los indígenas.
En carta personal cuenta  cómo en 1969 dejó Chilón ¨para encargarme del territorio que se empezaba a abrir a los nuevos ejidos: las Tierras Nacionales. Sin dejar los procesos iniciados en Chilón y Sitalá, tuve el privilegio de recorrer palmo a palmo el territorio selvático que me tocaba, cuando aún la selva era virgen. También me tocó acompañar el proceso de destrucción de tanta hermosura y riqueza. Fui testigo presencial de la voracidad de los madereros de Chancalhá; de las torpezas de los programas oficiales para la ganaderización del territorio; de los robos de los Bancos oficiales y privados que esquilmaron a los ejidatarios y los dejaron cargados de deudas; de la contaminación de ríos y lagunas maravillosas; del ingente despojo de los ingenieros de la Reforma Agraria; de la lucha permanente de los nuevos poblados porque se les dieran los servicios más indispensables (agua potable, luz eléctrica, carreteras, escuelas, centros de salud); de los trabajos de Pemex para exploración; de la explotación inmisericorde de la venta de aguardiente; de los programas de Inmecafé que destruyó grandes extensiones de café con su política de fertilizantes; en fin, fui testigo de la represión oficial por el crimen de exigir que las Autoridades Municipales dejaran de robar…¨

Este era el legendario sacerdote que supo juntar el compromiso con la causa indígena y su vocación pastoral. Ambos ¨servicios¨ como él  los llamaba necesariamente iban a chocar de frente contra los intereses de los finqueros y gobernadores por un lado, y por otro, con la oposición de la iglesia católica tanto de los jerarcas como de agentes de pastoral opuestos a la Teología de la Liberación. En más de una ocasión contó cómo fue amenazado de muerte por aquellos que veían sus intereses afectados. 

Testigo de cómo se iban armando los zapatistas antes del levantamiento no podía menos de reflexionar sobre el movimiento en su carta de fines de 1994: ¨ Cuando se da una agresión injustificada se pueden tener acciones de legítima defensa. Yo considero que es posible llegar al momento de decidirse por tomar incluso las armas, cuando la agresión amenaza la vida y no existe otra posibilidad de defensa de la vida(…) En Chiapas y en muchas regiones del país, desde siempre (pero ahora más cruel y definitivamente) se ha seguido un camino de destrucción de los indígenas y campesinos pobres. Es y ha sido una guerra de destrucción, de dominio, de extinción. Ante esto, muchos consideran que no queda otro camino que el de la legítima defensa por las armas(…)

La opinión que tengo de ellos (zapatistas) es de personas que ante la opresión existente se han decidido por la acción armada, con gran valentía y sinceridad. No comparto su modo de lucha. Siempre he luchado contra esta opresión e incluso he arriesgado mi vida por esta lucha. Pero estoy convencido de que no es este el camino. Estimo su valentía, pero no comparto su análisis.¨ (La información contenida en esta comunicación sirvió para que apareciera editada en PROCESO en diciembre de 1994).

No se puede menos de hacer una comparación entre dos personajes relacionados con Chiapas, Andrés Aubry y Mardonio Morales. Ambos amigos míos pero mucho más cercano Mardonio por conocernos desde estudiantes en el desaparecido Bachilleratos de Tacubaya. Cuando murió Andrés fue llamativo el número de esquelas y artículos que se escribieron especialmente por intelectuales simpatizantes de los zapatistas. Una conocedora de Chiapas comentó entonces que cuando muriera Mardonio nadie iba a escribir sobre él, ni habría esquelas en los periódicos. Este parece fue el caso. Tanto Andrés como Mardonio  se comprometieron en exponer ante los medios la causa indígena, Andrés con más alcance por ser articulista de La Jornada. Los dos eran sacerdotes, uno lo confesaba abiertamente y se alegró hasta el fin de su vida de haber tenido el privilegio de ayudar a  crecer la Iglesia Autóctona en Chiapas. Andrés más precavido de la mochería coleta  de San Cristóbal prefirió ocultarlo para poder desarrollar su papel crítico de la suerte injusta de los oprimidos de Chipas y en defensa del movimiento zapatista. No poco le ayudó a fincar su perfil como intelectual el hecho de ser extranjero. La huella de Mardonio, en cambio,  está en los corazones de los indígenas que lo vieron hablando su lengua y acompañándolos durante 47 años en su exilio de los Altos a Tierras Nacionales: caravanas de familias arrastrando durante días sus pocas pertenencias y animales en busca de la Tierrra Prometida en la selva, de dónde una y otra vez los poderosos los quieren sacar. Se fue su defensor quien confidencialmente escribió: ¨Me lancé en noviembre de 1971 a una amplia denuncia de la opresión agraria, laboral y judicial (...) Recorrí cuantas oficinas existen para el tratamiento de estos problemas, traduje la ley agraria al tzeltal, di con mis compañeros innumerables cursos para hacer conciencia y capacitar a los tzeltales. Acompañé a Comisariados y Líderes sociales en una lucha abierta y leal. Me tocó con otros compañeros iniciar el Congreso Indígena de l974 hasta llevarlo a su realización. Un dato interesante: a mí me tocó redactar los documentos que salieron del Congreso: Denuncias y Conclusiones¨.

Examinando lo que sucede en Chipas, donde recientemente fue grabado con letras de oro  en el Congreso el nombre de un gobernador que junto con su hermano el poeta se opusieron frontalmente al obispo Ruíz y ahora con el otro Sabines que sigue los pasos de sus parientes, cobra sentido el resumen que hizo hace años Mardonio de la situación  zapatista:      ¨Lucha cruel e inútil en cuanto a lograr un cambio estructural en los opresores. Lucha fecunda en la formación de la conciencia de los oprimidos¨.

miércoles, 19 de octubre de 2011

IIISEO notas para la historia del indigenismo

El IIISEO, notas para la historia de una etapa del indigenismo en México
Entrevista a Hilario Aguilar y a María de los Ángeles Romero, septiembre, 2011.
La ocasión de esta entrevista fue la serie de comunicaciones que se dieron con motivo del reconocimiento en Estados Unidos a Salomón Nahamad. Lo que detonó la conversación primero fue una conversación en la que le contaba al antropólogo Hilario Aguilar que Salomón había respondido a mi Blog pero quería que eso no saliera al público en Internet. En concreto Salomón decía en ese comunicado que él sí había escrito varias veces contra la política indigenista y citaba las publicaciones. Hilario entonces comentó que eso parecía una justificación tardía, y añadió que esa respuesta se parecía a la defensa que se hizo por parte de la directiva del IIISEO negando que su política hubiera sido nociva para la causa indígena.
Eso dio pie a que en semanas posteriores Hilario de visita en Oaxaca accediera a retomar el hilo de esa primera conversación. Ésta tuvo lugar en San Felipe del Agua en septiembre de 2011 participando también Ángeles Romero Frizzi.
Habla Hilario: En el IIISEO había varios niveles. Ma. Luisa Acevedo era la encargada de la Licenciatura, Enrique Gómez Levi de los Técnicos y Roberto Cervantes de los Promotores que incluía a los niñitos también. La actitud de cada uno de ellos era muy diferente, mientras Gómez Levi trataba ya con adultos o adolescentes entrando a la adultez, Roberto trataba con niños y trataba a los Promotores  como infantes, como de su propiedad. María Luisa era la clásica funcionaria fría, institucional con los licenciados, y cualquier reclamo lo tomaba como agresión, como un ataque; eso propiciaba que entre los profesores se diera una separación por los puntos de vista de unos y otros y la forma de tratar a los alumnos, unos que queríamos la apertura, la igualdad y la confianza, y los otros la institución, así, cualquier queja de los estudiantes lo veían mal. Era muy clara esa distinción, al grado que convivíamos nosotros mucho más con los estudiantes, no en el Instituto sino fuera, y nos buscaban más y nos tenían más confianza.
    Gómez Levi era parte del equipo, de hecho lo tomaban como cabeza del grupo disidente. Vivíamos varios en el departamento en la calle de Morelos, cuando salíamos del Instituto en la tarde ahí llegábamos a comer, nos juntábamos Eduardo Celorio, Miguel García Olvera, Gómez Levi, la Chacha (Lourdes Ross) y yo, éramos cinco. La Chacha tenía cuarto los demás nos apretábamos en otro y en el cuarto de servicio en la azotea. María Ángeles Comesaña no vivía con nosotros pero era otra de las que pensaban igual.
            Lo significativo era que ahí analizábamos más fríamente y discutíamos  qué medidas tomar para darle continuidad al proyecto y defender nuestra posición. No sé a quién de los integrantes de ese grupo se le ocurrió que invitáramos al sobrino de Gloria Bravo Ahuja, la directora general, que era como el bedel del internado para los promotores para contarle que su tía no estaba haciendo las cosas de la mejor manera. Las decisiones del Instituto las tomaban Gloria Bravo Ahuja, Margarita Nolasco y Beatriz Garza Cuerón que era investigadora de El Colegio de México igual que la Bravo Ahuja. Las dos y Roberto ya murieron.
Pero volviendo al departamento, pues iba ese sobrino e ingenuamente comentábamos ante él lo que estaba pasando. De esa manera la Bravo Ahuja tenía la información directa de lo que pasaba junto con la que proporcionaban algunos alumnos manipulados por Roberto y María Luisa, pues era claro el control que tenían sobre ellos, pero era un control de miedo, no tanto que los muchachos comulgaran con sus ideas. Una señora María dirigía el internado, pero Roberto y María Luisa eran los que mandaban, pues esa señora tenía sus limitaciones, era más bien la mamá, la abuela de esos niños y los protegía,  era la del clásico paternalismo. En cambio, Roberto y María Luisa usaban la información del internado para controlar y para ganar bonos ante la directora. Toda la situación no era abierta, llegó a ser muy tenso el ambiente.
María de los Ángeles Romero interviene: Recuerdo que hubo un festival, y uno de los alumnos de más izquierda se puso a alabar a la Sra. Bravo Ahuja, eso fue muy desagradable. De eso resultó que se discutió si se expulsaba a ese alumno.  Sí, cuando estuve ahí- continúa Ángeles- había esa tensión, pero creo que cuando salí continuó. Ángeles explica que ella trabajaba para el INAH y su comisión en el Instituto fue para un semestre. Todo fue porque vine a trabajar, -sigue Ángeles- en la instalación del  nuevo museo en Santo Domingo que antes estaba en la Alameda, yo dependía de Mercedes Olivera en la parte de etnohistoria, pero aquí traté a Margarita Nolasco encargada de etnografía y así, a veces me mandaban a los pueblos a comprar objetos. Margarita me invitó al Instituto y di dos cursos, uno a los Promotores y otro en Licenciatura.
            Aquí se aclara entre los dos entrevistados que el primer nivel era de niñitos, luego el de los Promotores que eran jovencitos de nivel de sexto de primaria. A estos Ángeles les enseñó la teoría de Aguirre Beltrán sobre zonas de refugio. ¨Claro que no entendieron ni madres…¨ añade. Todo el libro se les dio en dos clases… entonces les hice un pequeño examen para ver qué habían aprendido, cuando leí sus respuestas vi que no habían entendido nada. Entonces volví a  explicarles, y eso ya me llevó todo el semestre mostrado punto por punto las causas de la situación de las zonas de refugio. El otro curso (a los de licenciatura) fue sobre organización social.
Hilario enseñó desarrollo de la comunidad, un programa de la ONU e historia de México. Cuando salió Gómez Levi no había quien diera las clases, y los alumnos pidieron que fuera Hilario, pues ya se sentía la presión y el disgusto en el plantel. Entonces lo nombraron coordinador de esa área de licenciatura, no recuerda bien cuándo, pero María Luisa que era la coordinadora se había ido a México por problemas de salud de su hija. Según parece es cuando ella se va a México y entra a trabajar en el INAH (donde todavía está) en el DEAS y se aplica a las oficinas del IIISEO que se trasladaron al Carmen, en San Ángel. Allá es donde fue a parar todo el material lingüístico. María de los Ángeles comenta que el material de investigación lingüístico del Instituto era de primera. Los promotores hacían grabaciones en sus idiomas. Héctor Díaz Polanco, Gonzalo Celorio (hermano de Eduardo) y Beatriz Garza fueron algunos de los que continuaron el proyecto personalista de Gloria Bravo Ahuja.   
Hilario estuvo pues de coordinador de licenciatura un poco de tiempo antes que saliera definitivamente del Instituto ya por presiones políticas. Después de su salida no sabe cuánto tiempo más duró el Instituto, cree que hasta que terminaron los alumnos la licenciatura. Sí se graduaron al menos algunos, pero hubo dificultades porque no les reconocían el título. Sí se examinaron después de presentar sus tesis, pero no se conseguía el reconocimiento de los títulos y ese era otro ingrediente del descontento especialmente en el grupo de los licenciados. Ellos eran alumnos con más experiencia y más conscientes para poder exigir sus derechos y que estaban en condiciones de reclamar. Dos alumnas sobresalían, Rosalba y Edith la actual directora del Tecnológico Agropecuario que fue la institución que se quedó en el local del extinto IIISEO. En el caso de los Técnicos sobresalieron Mario Ortíz y Jorge Bourguete.
            Comentan los entrevistados que para muchos alumnos aquello era la única oportunidad de salir de su comunidad y la pobreza y eran conscientes de ello, pero eso los ataba a la institución y no iban a ser críticos del pesebre que tenían, pues las instalaciones eran muy buenas en dormitorios y comida. Hilario aquí comenta que era contrastante lo que Margarita hacía con su fama de izquierdista y por otro lado prestándose a toda esa situación en el Instituto. Acepta, sin embargo, que todos los que enseñaban eran corresponsables de lo que sucedía, pero no de la misma manera, ellos no formaban parte del descarado sometimiento, hasta los contrarios los llegaron a acusar de haber sido la causa de la interrupción del proyecto del IIISEO. ¨Había cierta conciencia y procurábamos manifestarla y crearla. Sí, ahí trabajamos pero no a costa de la ignominia o de ir contra nuestros principios¨.
Pasando el tiempo, ya constituido el CIESAS en Oaxaca, y siendo Salomón Nahamad su director hubo un grupo de promotores bilingües incrustado que años después lo disolvieron, entre ellos estaba uno salido del IIISEO, Manuel Ríos, que venía precisamente del nivel de licenciatura. Mario Ortíz del que se habló antes llegó a ser doctor de El Colegio de México.
            Hubo otro proyecto de etnolingüística impulsado por Luis Reyes y en él estuvo metido también Salomón antes de venir al CIESAS de Oaxaca, ese proyecto se desarrollaba en Pátzcuaro y Tlaxcala. De ahí viene entre otros Julián Caballero. Cuando se abre la licenciatura en Sociología en la UABJO (1973) por gestiones de Raúl Benitez Centeno de la UNAM algunos del IIISEO son ahí admitidos como Felipe Martínez y Mario Ortíz, estos  dos también tuvieron que ver en el movimiento posterior de los promotores rurales, muchos lograron que les reconocieran los estudios y entraron a la SEP con plazas en Educación Indígena, entre ellos Julia Noriega a quien Ángeles la entrevistó a raíz del movimiento del 2006 contra el gobernador Ulises Ruíz. Julia contó cómo tenían que ir a México a pelear por el reconocimiento, ella lo logró, después consiguió que le dieran plaza a nivel de Educación Normal.              Otro egresado con empleo fue Eleazar de los técnicos a quien apadrinó Hilario en su boda. Este Eleazar fue muy activo aun después de haber terminado el Instituto. Hilario propone que se entreviste a algunas de las personas que se llevan mencionadas para tener una idea más redondeada de la historia del Instituto. Con uno que aconsejan hablar es con Alberto González Pintos. Pintos era ultra radical, se enfrentaba con la dirección de frente, sin rodeos. Después que salió Gómez Levi, González Pintos se convirtió en el chivo expiatorio, se le acusó de ser la cabeza del movimiento. Una vez que González Pintos salió, siguió en contacto con algunos de los promotores que estaban buscando la inserción en la SEP, siendo Carlos Moreno entonces  director del INI de Oaxaca. Hilario hace tiempo que no ve a González Pintos, sabe que vive en Cuernavaca. Con el que tiene más contacto es con Gómez Levi y cree que éste ya tiene algo escrito sobre todo este tema. En opinión de Hilario éste es un hombre muy sistemático, muy académico y derecho. Estela Rodríguez era una de las lingüistas asociadas al proyecto del IIISEO que vinieron del Tec de Monterrey.
            Hilario dice que Margarita Nolasco siempre fue muy cortés con él, y que lo apreciaba, él no tuvo dificultades personales con ella. Sí le extrañó que años después tanto ella como María Luisa Acevedo hayan publicado algo tirándole al grupo disidente y echándoles la culpa del fracaso del proyecto. Le extraña porque él la tenía en un concepto diferente aunque sí se daba cuenta que defendía su puesto con la Bravo Ahuja y su plaza en el INAH, pero de todos modos la tenía como una mujer progresista más que de izquierda. Pero lo mismo pasaba con Enrique Valencia, Arturo Warman, incluso con Guillermo Bonfil, nadie es tan puro excepto- coinciden los dos entrevistados- Mercedes Olivera que sigue muy coherente con sus principios y trabajando con organizaciones indígenas en Chiapas, vive en una forma muy sencilla, muy humilde, vive de su sueldo de maestra en la Universidad de Chiapas, nada de huesos. Creo –dice María de los Ángeles -que ella fue la única de su generación que desde joven fue muy coherente con sus ideas.
Reflexión general. Siendo el Ing. Víctor Bravo Ahuja Secretario de Educación y muy al estilo del nepotismo mexicano se facilitó la creación del proyecto que dirigió su esposa en Oaxaca.  Ese proyecto estaba inscrito dentro de la política indigenista integracionista. Su mismo nombre es un indicio: Instituto de Investigación e Integración Social del Estado de Oaxaca. El título que se daba era en Licenciatura de Integración Social. Si bien los teóricos y la administración del Instituto abiertamente no aceptaban que se estuviera haciendo integracionismo, la práctica era otra. Se empezaba sacando infantes del seno de la familia para vivir en internado aprendiendo español. Se traía jóvenes que no habían terminado la primaria, esos eran los Promotores. Hasta los hijos del personal de la recién inaugurada embajada de China en México después de la restauración de relaciones fueron enviados a ese internado para aprender español. Se llegó a presumir en ese tiempo que el IIISEO iba a ser la primera universidad indígena de México. Esto en contraposición de la Escuela de Desarrollo en Chipas del INI que estuvo dando cursos a nivel de licenciatura para formar antropólogos de varios países latinoamericanos. Mercedes Olivera fue la directora de esa escuela acompañada de varios colegas entre ellos Roberto Varela, Patricia Arias, el que esto escribe entre otros profesionistas. Esa fase de la Escuela terminó con la renuncia de los profesores en 1972. Era entonces Salomón Nahamad director adjunto del INI, y Aguirre Beltrán el director general. Pero esa es otra historia en espera de ser más conocida.
Manuel Esparza
INAH Oaxaca

domingo, 31 de julio de 2011

Jan de Vos In Memoriam

Jan de Vos

In memoriam

Manuel Esparza

Si la vida es una travesía en el mar en el que hay que cambiar de embarcaciones para llegar al destino final, la experiencia de Jan de Vos es un ejemplo de lo que nos sucede a todos los que andamos en las mismas aguas: cambiar de barcos seguros y potentes a veleros y no pocas veces a lanchas de motor que a veces se quedan sin combustible.
    Con la seguridad  filosófica y teológica de un confortable crucero durante dos  tramos de su navegar Jan llegó a la mitad del océano. Ahí hubo que cambiar de embarcación, el crucero ya no daba la estabilidad que buscaba para enfrentar las nuevas tempestades. Todavía más incierto fue el emprender de nuevo el viaje a los 50 años de edad en aguas seculares: las de la academia, la cátedra, la publicación de textos que develaban realidades históricas de pueblos sometidos.  
   Conocí a Jan cuando todavía era jesuita y se dedicaba a la pastoral indígena en la Misión de Bachajón, Chis., en 1974. Me llamó la atención su formación intelectual. Estando en confianza y hablando de nuestros mutuos caminos diversos en la vida, le dije que él debería dedicarse al mundo académico y dejar “la sacramentaliza”, era otra forma de realizarse, de dar testimonio que tanto le importaba a él. No lo tomó a mal, al menos no me mandó por la borda de regreso por donde había venido.
   En ese mismo año o al siguiente lo invité a venir a mi barca, bueno al Museo Regional de Antropología  en el ex convento de Santo Domingo de Oaxaca. Esa fue la primera conferencia de Jan en su vida como historiador como contó años después.
   Las veladas muy esporádicas cuando pasaba por Oaxaca eran los suficientemente humanas para entrever los cambios que tenía que hacer de embarcaciones, estas ya no del estado sacerdotal y célibe al de un profesional casado, sino otros cambios más profundos y a veces dolorosos al confrontar la realidad con su formación anterior. El resultado fue una actitud crítica de la autoridad religiosa, de la evangelización que se practicaba  en Chiapas, actitud que empataba con su saber y disciplina de historiador, pero que también lo llevó a ser conservador ante los cambios más radicales tanto en la esfera religiosa como en los sociales.
  El confesó, en uno de esos encuentros en Oaxaca, no haber estado de lado de los misioneros radicales de Bachajón, y que  no entendía la Teología de la Liberación, esto último con un dejo de eurocentrismo también reflejado en su análisis del resultado de años de evangelización en Chipas, donde decía que no había un clero autóctono, “todavía no existe una iglesia indígena mestiza, se trata de una iglesia neocolonial…los cuadros mayores de la Iglesia llegan, hasta la fecha, de otros lugares.” ( La Jornada, 2 de mayo, 1997). El mismo que hablaba varios idiomas de Europa, después de casi 10 años de estancia, no aprendió algún idioma nativo.
   Siempre tuvo dificultad en aceptar al obispo Samuel Ruíz, alguna vez se mofó de los que propusieron a Samuel para el Nobel de la Paz. En <<El desastre pastoral y doctrinal de Mons. Samuel Ruiz>> (ESLABONES, Nú. 14, 2001)[1] escribió que <<catequizar con el materialismo  histórico  a partir del año  80 son las causas del desastre de la diócesis>>. Para explicar su afirmación cita la tesis de Reyna Coello sobre las etapas de catequización en la diócesis:<<En 1980 se utilizan en el análisis y en los cursos de catequistas elementos del materialismo histórico y los agentes de pastoral empiezan a tener una formación más sólida en el campo de las ciencias sociales, especialmente en la sociología y la antropología y utilizan de esas disciplinas ciertos instrumentos para darle mayor coherencia, inteligibilidad e integridad al proceso>>.  A esto Jan de Vos lo llamó lamentándose  <<el caldo de cultivo>> que propició la instalación en 1983 de los iniciadores del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.>>.Tampoco aceptaba a los zapatistas a pesar de haber participado como historiador en la Mesa sobre Derechos y Cultura Indígenas convocado por EZLN en 1995. Algunos de los dirigentes habían sido alumnos de él, sin embargo, no sólo desaprobó la formación catequética que los llevó a involucrarse voluntariamente en dicho movimiento, sino que se congratulaba de la intervención de Roma diciendo <<Con cuanta sabiduría y autoridad escribió el 28 de septiembre de 1993 el cardenal Bernardin Gantin, entonces Prefecto de la Congregación de los Obispos una carta dirigida al obispo Samuel Ruiz cuyo último párrafo dice textualmente: “Por consiguiente, se subraya la absoluta imposibilidad de parte de la Santa Sede de consentir que en San Cristóbal de las Casas continúe una situación doctrinal y pastoral que se considera en abierto contraste con lo que exige la unidad de la Iglesia”>>. 


   Su conservadurismo quizá lo llevó contradictoriamente a tratar ingenuamente al poder. En 1994 vino otra vez a Oaxaca a hacerme el favor de presentar junto con Carmen Boullosa un libro sobre la fundación de la ciudad de Oaxaca. Por cierto llamó la atención que Jan en vez de comentar el libro leyera un ensayo sobre el oficio del historiador que después publicaría como Decálogo del historiador (DESACATOS 15-16, 2004: 222-236). No se supo si lo hizo para enseñarle al autor del libro comentado que aprendiera a escribir… o porque no tuvo tiempo de leer el libro. El caso es que después de la presentación, me contó que acababa de ir a la Presidencia invitado a hablar sobre lo que acontecía en Chiapas en reunión privada con el Jefe de la Oficina de la Presidencia  José Córdoba Montoya y Arturo Warman. Tan no estaba contento por haber aceptado esa invitación que me pidió no difundirlo. En otra ocasión, sin embargo,  estando varios presentes nos dijo que habían sido dos veces las que había él acudido a las oficinas del intrigante asesor de Salinas de Gortari, así que no revelo aquí ningún secreto.
   No todos los intelectuales son Saramagos, Gillys o Chomskys es, sin embargo, otra forma de activismo y compromiso el que pueden practicar: desenmascarar las versiones aceptadas de la larga historia de opresión de los pueblos. Esta fue la gran contribución de Jan de Vos a la historiografía crítica sobre los nativos de Chiapas.
   En el tráfico de la travesía marítima podía Jan de Vos y otros cercanos amigos tomar rutas ideológicas divergentes, a veces hasta en sentido contrario por donde iba él. Se podía gritarle desde donde uno iba y él siempre respondía, al menos agitando la mano. Contrario a otros intelectuales que se ofenden por la crítica a su labor, estoy seguro que Jan hubiera visto en este escrito que me puse a practicar en él lo que recomienda en su Catálogo del Historiador. Flaco homenaje se le haría presentando sólo elogios y dejando a un lado aspectos que halló conflictivos y hasta dolorosos en su esfuerzo por entender el mundo real en el que se sumergió en el último tercio de su vida.
    En las bitácoras de los capitanes se registran las coordenadas por las que van avanzando las naves, en la selecta bibliografía de Jan de Vos queda el registro de su viaje que mantendrá presente su recuerdo.


[1]http://cepos.org.mx/artman2/uploads/1/SP_006_12MAY01_A_15JUN01_EL_DESASTRE_PASTORAL_Y_DOCTRINA_DE_.doc)