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jueves, 16 de julio de 2020

La modernización de la pobreza:Tren Maya


La modernización de la pobreza:Tren Maya


Observa Gabriel Cámara, (correspondencia en el colectivo privado ASIM) un fenómeno que se da mundialmente debido a los efectos de la globalización económica: ¨el abandono del campo, el éxodo de campesinos y pueblos originarios que dejan sus lugares de origen para subsistir, obligados a aceptar los oficios menos deseados, mal pagados, efímeros, riesgosos, aun inhumanos, con el deterioro social que se genera en las comunidades de origen…¨
   Stavenhagen ve que son pocos los países que escapan a esa tendencia general de las grandes migraciones incluyendo millones de infantes y el despoblamiento de zonas rurales. Ve que la pobreza aumenta a pesar de los acuerdos multinacionales por disminuirla, es la ¨modernización de la pobreza¨ y explica: ¨porque no hay nadie que escape al consumo de algunos productos de la globalización, aunque sea al precio de perder la capacidad de generar su propia subsistencia¨.
  Casi son las mismas palabras de Cámara. La causa de ese despoblamiento y la ruralización de las ciudades se deben porque son ¨pocos los países que tienen una política efectiva de desarrollo rural, y porque el agua, la tierra y los bosque se están acabando,¨ dice el que fue miembro del Consejo Consultivo de la Universidad de las Naciones Unidas (Ver Rodolfo Stavenhagen ¨Un mundo en el que caven muchos mundos: El reto de la globalización¨ en Daniel Gutiérrez et al., Revisar la etnicidad: Miradas cruzadas entorno a la diversidad, Siglo XXI, 2008:381-397).
   En Yanhuitlán, el 13 de julio de 2019 dio comienzo la consulta de la Mixteca Alta sobre la reforma constitucional de los derechos de los pueblos indígenas. A continuación, algunos datos de la crónica de esa reunión para confirmar lo anterior.
Adelfo Regino Montes Director General del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI)  claramente explicó la reforma constitucional deseada que permita a los pueblos indígenas poder recibir y usar recursos de la federación, es decir, ser sujetos de derecho público, pues ahora sólo son entidades de interés público,  lo cual quiere decir que las leyes vigentes acotan la distribución de recursos a los municipios, no les llegan directamente a ellos: ¨para esas leyes no existen los pueblos indígenas, enfatizó Regino, ¨se  requiere que sean ¨titulares de derechos y obligaciones, como es en varias legislaciones de otros países, ¿por qué aquí no? eso es discriminatorio¨.  Es decir, no hay una política de desarrollo integral del campo, así lo expresaron: falta de recursos para combatir la erosión, el gusano descortezador del pino. Inseguridad de la tenencia de la tierra, miedo a perder la propiedad; no producimos lo necesario, hay que traerlo de Puebla, Tehuacán, maíz de Estados Unidos; los de Tlaxiaco se quejan de tener que ir a Veracruz para gestionar el uso del agua de su río; hubo consenso en que su agricultura es de subsistencia, no se proponen  desarrollar agricultura competitiva internacional, sólo quieren mejorar su producción, informarse de lo que hacen otros, necesitan ayuda de técnicos, recibir subsidios federales para el campo.
   La tierra es donde nacimos, donde cultivamos, de donde comemos, es sagrada; territorio es de todos, lo que nos identifica de otros territorios, el mixe, le chatino, etc. Es decir, la tierra es el medio natural de su existencia, no las barriadas de las ciudades, ni los trabajos mal pagados en las zonas hoteleras.

  Fue llamativo para un observador cómo se evitó expresiones extremas sobre autonomía y soberanía, en cambio, oír que se respeta que la nación sea dueña del subsuelo y que necesite hacer proyectos, se pide, sin embargo, que cuando haya afectaciones se consulte íntegramente a las comunidades, no sólo a las autoridades que no informan a toda la comunidad lo que acordaron.
  Es de destacar el grado de realismo que ellos mismos se exigían en no traer problemas particulares, sino propuestas concretas que puedan ser consideradas en la reforma constitucional, pero sobre todo el realismo en criticarse ellos mismos como culpables del deterioro del medio ambiente, de no respetar a la misma tierra, de no respetar los límites de los vecinos; falta de concientización ecológica son ellos mismos ahora los que tiran plásticos en los terrenos de siembra., etc. (Texto ¨Somos delincuentes en nuestros propios territorios¨ y  grabación de las intervenciones a solicitud: esparzacamargo@hotmail.com).
   Ahora bien, si se trata del proyecto del Tren Maya la situación es muy diferente a la de los problemas de la Mixteca oaxaqueña. Un estudio indispensable  de la complejidad es el de Giovanna Gasparello sobre el inicio del proyecto en Palenque, al norte de Chiapas:https://www.snp-inahinvestigadores.org/wp-content/uploads/2020/06/QUENOTELLEVEELTREN_web_print_062020.pdf.
Esa zona es ahora de inmigración de Centro América, base de operación de los grandes carteles nacionales, trata de personas, violencia, feminicidios. Casi se antoja opinar que urge una intervención integral de ayuda al campo, al sistema de salud, combate contra el crimen organizado, protección de ilegales, todo esto por seguridad nacional…sin embargo, no se puede soslayar a pesar de la propaganda oficial que ese proyecto es para beneficiar la industria turística de alta rentabilidad y sin un desarrollo eficiente del sector rural. Algunos tramos del ferrocarril quizá se pudieran llevar a cabo, pero el trazo completo conlleva la destrucción de los mismos atractivos turísticos: la selva, las zonas arqueológicas, la biodiversidad, además la afectación de la urdimbre social de las comunidades campesinas. Sólo los varios polos de desarrollo propuestos ya están haciendo crecer actualmente la especulación de la tierra y serán centros urbanos en crecimiento dentro de un hábitat que debería preservarse como pide el sentido común, la legislación, el ejemplo de otros países. Esos centros urbanos serán blancos favoritos de inmigrantes en busca de trabajo, del crimen organizado y de oferta a los campesinos de empleos de servicios turísticos mal pagados.

lunes, 19 de diciembre de 2011

IN MEMORIAM: Mardonio Morales, S.J.


Mardonio Morales: Un legendario luchador social
Manuel Esparza

Hace un mes y medio murió en Coyoacán este jesuita a la edad de 82 años. Los efectos de mal puestas radiaciones y el Parkinson por fin acabaron con este incansable conocedor de la selva lacandona. Entre los tseltales de Chiapas se comentaba cómo Mardonio prefería andar a pie en vez de montar mulas porque decía que así avanzaba mejor en el  lodo y por los desfiladeros. Llegó a Bachajón en 1964, 30 años antes del levantamiento zapatista. Esos primeros años en los Altos lo pusieron en contacto con la brutal realidad de los indígenas en las fincas de los terratenientes: ¨fue la época de la conversión, de la indignación ética, del compromiso total, ¨ escribió años después examinando cómo se radicalizó en defensa de los indígenas.
En carta personal cuenta  cómo en 1969 dejó Chilón ¨para encargarme del territorio que se empezaba a abrir a los nuevos ejidos: las Tierras Nacionales. Sin dejar los procesos iniciados en Chilón y Sitalá, tuve el privilegio de recorrer palmo a palmo el territorio selvático que me tocaba, cuando aún la selva era virgen. También me tocó acompañar el proceso de destrucción de tanta hermosura y riqueza. Fui testigo presencial de la voracidad de los madereros de Chancalhá; de las torpezas de los programas oficiales para la ganaderización del territorio; de los robos de los Bancos oficiales y privados que esquilmaron a los ejidatarios y los dejaron cargados de deudas; de la contaminación de ríos y lagunas maravillosas; del ingente despojo de los ingenieros de la Reforma Agraria; de la lucha permanente de los nuevos poblados porque se les dieran los servicios más indispensables (agua potable, luz eléctrica, carreteras, escuelas, centros de salud); de los trabajos de Pemex para exploración; de la explotación inmisericorde de la venta de aguardiente; de los programas de Inmecafé que destruyó grandes extensiones de café con su política de fertilizantes; en fin, fui testigo de la represión oficial por el crimen de exigir que las Autoridades Municipales dejaran de robar…¨

Este era el legendario sacerdote que supo juntar el compromiso con la causa indígena y su vocación pastoral. Ambos ¨servicios¨ como él  los llamaba necesariamente iban a chocar de frente contra los intereses de los finqueros y gobernadores por un lado, y por otro, con la oposición de la iglesia católica tanto de los jerarcas como de agentes de pastoral opuestos a la Teología de la Liberación. En más de una ocasión contó cómo fue amenazado de muerte por aquellos que veían sus intereses afectados. 

Testigo de cómo se iban armando los zapatistas antes del levantamiento no podía menos de reflexionar sobre el movimiento en su carta de fines de 1994: ¨ Cuando se da una agresión injustificada se pueden tener acciones de legítima defensa. Yo considero que es posible llegar al momento de decidirse por tomar incluso las armas, cuando la agresión amenaza la vida y no existe otra posibilidad de defensa de la vida(…) En Chiapas y en muchas regiones del país, desde siempre (pero ahora más cruel y definitivamente) se ha seguido un camino de destrucción de los indígenas y campesinos pobres. Es y ha sido una guerra de destrucción, de dominio, de extinción. Ante esto, muchos consideran que no queda otro camino que el de la legítima defensa por las armas(…)

La opinión que tengo de ellos (zapatistas) es de personas que ante la opresión existente se han decidido por la acción armada, con gran valentía y sinceridad. No comparto su modo de lucha. Siempre he luchado contra esta opresión e incluso he arriesgado mi vida por esta lucha. Pero estoy convencido de que no es este el camino. Estimo su valentía, pero no comparto su análisis.¨ (La información contenida en esta comunicación sirvió para que apareciera editada en PROCESO en diciembre de 1994).

No se puede menos de hacer una comparación entre dos personajes relacionados con Chiapas, Andrés Aubry y Mardonio Morales. Ambos amigos míos pero mucho más cercano Mardonio por conocernos desde estudiantes en el desaparecido Bachilleratos de Tacubaya. Cuando murió Andrés fue llamativo el número de esquelas y artículos que se escribieron especialmente por intelectuales simpatizantes de los zapatistas. Una conocedora de Chiapas comentó entonces que cuando muriera Mardonio nadie iba a escribir sobre él, ni habría esquelas en los periódicos. Este parece fue el caso. Tanto Andrés como Mardonio  se comprometieron en exponer ante los medios la causa indígena, Andrés con más alcance por ser articulista de La Jornada. Los dos eran sacerdotes, uno lo confesaba abiertamente y se alegró hasta el fin de su vida de haber tenido el privilegio de ayudar a  crecer la Iglesia Autóctona en Chiapas. Andrés más precavido de la mochería coleta  de San Cristóbal prefirió ocultarlo para poder desarrollar su papel crítico de la suerte injusta de los oprimidos de Chipas y en defensa del movimiento zapatista. No poco le ayudó a fincar su perfil como intelectual el hecho de ser extranjero. La huella de Mardonio, en cambio,  está en los corazones de los indígenas que lo vieron hablando su lengua y acompañándolos durante 47 años en su exilio de los Altos a Tierras Nacionales: caravanas de familias arrastrando durante días sus pocas pertenencias y animales en busca de la Tierrra Prometida en la selva, de dónde una y otra vez los poderosos los quieren sacar. Se fue su defensor quien confidencialmente escribió: ¨Me lancé en noviembre de 1971 a una amplia denuncia de la opresión agraria, laboral y judicial (...) Recorrí cuantas oficinas existen para el tratamiento de estos problemas, traduje la ley agraria al tzeltal, di con mis compañeros innumerables cursos para hacer conciencia y capacitar a los tzeltales. Acompañé a Comisariados y Líderes sociales en una lucha abierta y leal. Me tocó con otros compañeros iniciar el Congreso Indígena de l974 hasta llevarlo a su realización. Un dato interesante: a mí me tocó redactar los documentos que salieron del Congreso: Denuncias y Conclusiones¨.

Examinando lo que sucede en Chipas, donde recientemente fue grabado con letras de oro  en el Congreso el nombre de un gobernador que junto con su hermano el poeta se opusieron frontalmente al obispo Ruíz y ahora con el otro Sabines que sigue los pasos de sus parientes, cobra sentido el resumen que hizo hace años Mardonio de la situación  zapatista:      ¨Lucha cruel e inútil en cuanto a lograr un cambio estructural en los opresores. Lucha fecunda en la formación de la conciencia de los oprimidos¨.