martes, 12 de junio de 2012

Hablando de indignados...


Hablando de indignados de España



Los siguientes intercambios cibernéticos tuvieron como origen un correo que el Dr. Francisco Larrondo del ABC me envió comentando un artículo de Hernando Llaca ¨La generación que construyó España, ¨ y en donde se opina sobre las causas de la crisis en España. Aquí los comentarios de dos españoles avecindados en México a quienes les pregunté qué pensaban de las opiniones de Llaca: María Castañeda, UNAM y Pedro Arrieta, Ciesas, Xalapa.

  
María Castañeda:
Pues sí Manuel ¡qué triste realidad! Pero es la verdad: en España ha surgido una masa de catetos que se creyó que el dinero que venía de la CEE era suyo y se dedicó a robárselo o a gastárselo entre sus parientes, a los que les dieron préstamos, regalos, trabajos, etc. Todos han estado robando para aparentar. España es un país escaparate donde fanfarronear y presumir se volvió muy importante. Los cochazos, motos, casas en las playas, ropa, bolsos y zapatos de marca, ir a restaurantes y pedir cigalas, etc. etc. Ya hacía tiempo que El País advertía de lo endeudada que estaban las familias españolas, pero parece que nadie se dio por aludido.
 
En fin, yo parece que tengo 70 años porque los valores que se describen (en el artículo de Llaca) son los que me inculcaron: trabajo y ahorro. De hecho, me alegro de que no tengo deudas. Cuando vivía en España, tenía el coche (muy básico) y la moto pagada. Además, vivía de alquiler. Los bocatas de chorizo o salchichón con queso los sigo comiendo de vez en cuando, pero no mucho porque muy a mi pesar, engordan bastante, jajaja.

         La desventaja que veo es que a pesar de trabajar mucho y tener un buen trabajo, el dinero no da para mucho. Es desproporcionado lo que valen las cosas con el salario que recibimos. La culpa la tiene la cantidad de gente que hay, donde siempre hay grupos con mucho dinero que gastar. España fue un ejemplo. En fin, eso provoca que la gente sólo quiera ciertos trabajos para ganar, consumir y aparentar. Eso explica que cuando este verano se produjo esa estampida de gente marginal de barrios bajos, no se dedicaran a llevarse comida o ropa para vestirse sino que entraron en boutiques para llevarse ropa de marca, en tiendas de deporte para lo mismo, etc. El argumento: que no tenían dinero para comprarlo. Creo que es un ejemplo de una sociedad que cree que se merece todo sin esfuerzo ni sacrificio, pero sobre todo, que tiene derecho a todo y ningún deber. En fin, no me enrollo más.

Son cosas que se me vienen a la cabeza. Un beso muy fuerte,
María





Pedro Arrieta:
Hola Manolín: Supongo que estás tan encabronado como yo con lo que está pasando en España. He estado escribiendo mis lamentaciones a algunos compañeros pero no sé por qué no te había comentado a ti.

Estoy de acuerdo en el articulito (de Llaca) pero no totalmente. Nunca ha sido cierto el “Sabían que el esfuerzo tenía recompensa y la honradez formaba parte del patrimonio de cada familia. Se podía ser pobre, pero nunca dejar de ser honrado”. Y mejor no te pongo ejemplos que tú conoces. El cuate (Llaca) idealiza a las generaciones anteriores, una de ellas la mía.

Coincido en que con la entrada a la Comunidad Europea, ahora UE (que ya ves lo que tiene de unión), los préstamos fluyeron, la vivienda no era patrimonio sino inversión, el ocio se disparó (cantantes, futbolistas, chiringuitos...), el trabajo era para sudacas, polacos (antes), portugueses, marroquíes, africanos subsaharianos, todos gente despreciable, máxime si traían droga que desde España se distribuía a Europa con gran contento de las finanzas privadas. Si España era un paraíso había que vendérselo a los del norte (la mayor parte de extranjeros en España son ingleses con pubs, chiringuitos, burdeles y similares en todos las costas españolas). Con préstamos se levantaba todo. La economía real no salía de productos agro pesqueros (naranjas, vino, aceite, enlatados...), turismo y ocio. Sin empresas innovadoras, muchas distribuidoras, manufacturas de mano de obra barata (sólo se salva Zara y alguna investigación en salubridad). Con ese panorama, van los tontos españoles y votan por Rajoy (se dieron un tiro en el pie).

¿Cómo te explicas que le den al PP mayoría absoluta? Como decía mi amigo Kato “Donde sea, el pueblo es tonto. En Japón también domina el gobierno inútil, deteriorando nuestra vida”. Media España, con la colaboración de la Iglesia, sigue siendo franquista, pero está jodiendo a la otra media. O como dice Paco Ignacio Taibo II, pueblo y gobierno se han mostrado tan bananeros que España más se parece a México que a Europa. Bueno hasta Evo Morales se atreve a ponerle zancadillas. ¿Qué te pareció la expropiación de YPF-Repsol en Argentina? ¿Oíste las bravuconadas que lanzaban desde el gobierno español contra Argentina?

La cuestión es que hoy ser español es una vergüenza. México, aun teniendo petróleo, está tardando en salir de la quiebra de diciembre del 94; a España le va a costar más tiempo recuperarse de las pendejadas que está haciendo Rajoy. Si la crisis es grave, es peor afrontarla destruyendo derechos y libertades.

Espero tus comentarios. El tema da para mucho y eso que no hemos comentado la cacería de elefantes del rey para reponerse de su insomnio.

¡Borbón, huevón
Trabaja de peón!



Manuel Esparza:

Pedro, mi querido y viejo contrario en el Dominó, cómo extraño aquellas cientos de veladas chupando, fumando, oyendo música, cantando Exsultet iam angelica turba caelorum... a las 5 de la mañana para despertar a la Ángeles que prendía la luz para darnos a entender que ya había salido el sol y era hora de irse cada quien a su casa.

Me leí de un tiro tus comentarios sobre España. Preguntas qué pienso de la nacionalización de YPF-Repsol. He seguido con atención si había reacciones en favor dentro de España. ¿Dónde quedaron los ¨Indignaos¨ que tanto han impresionado a intelectuales idealistas? Ahí tienes en Argentina una acción contra una trasnacional depredadora, era clara la denuncia de los abusos y de las consecuencias que causan desempleo, pérdida de educación, falta de acceso a la salud pública. ¿No era lo mismo que se quejaban los indignados? El enemigo era común para los españoles jodidos y para Argentina. No he leído solidaridad de parte de aquellos para Cristina Fernández. Lo mismo sucede con los Ocupas de N. Y.

Eso me lleva a recordar la guerra de Vietnam. Estudiaba en N.Y. en plena guerra, asistí a marchas gigantes en Washington, viví en comuna, consumí los productos de las cooperativas de ex estudiantes que se fueron al campo a vivir entre humo de marihuana y orientalismo. El movimiento contra la guerra fue sumamente extendido por todo el país. Se llegó a consumir o comprar en establecimientos y negarse a pagar lo que llamaríamos el IVA con la consiguiente alegata de los meseros, jefes de piso, dueños y la obligada presentación de identificación para que constara quién no  pagaba el impuesto que se sabía iba directo para los gastos de la guerra criminal. Todos creíamos que aquello era un parteaguas. Que la sociedad americana no volvería a ser la misma.

Así pasó el tiempo, el fin de la guerra. En eso Ángel Palerm tuvo que ir a un congreso, y de regreso le pregunté que´ observaba de aquel movimiento estudiantil. Nada. Respondió que las facultades de carreras tradicionales estaban otra vez llenas de ex contestarios, jipis, etc. Nixon había ya quitado la conscripción obligatoria, así los lumpen irían a morir (como hasta la fecha con Obama) a las siguientes millonarias invasiones a otros países, volvía haber dinero, becas, adiós a la protesta.

Todo esto me viene a cuento para una reflexión sobre lo que sucede en México ante la eminencia de las elecciones. Creo que todavía hay que darle oportunidad a la votación. De lo contario se vendrá la violencia desatada, la represión todavía más brutal, para eso ya está la inteligencia militar gringa lista para actuar abiertamente. La postura de los ¨anarquistas cristianos¨ tipo Sicilia, G. Esteva del voto en blanco, de oponerse a las instituciones, al Estado mismo, es utópica, lo único que favorecerían sería como en España un aumento de la mayoría en favor del PRIAN que encabeza el Peña Nieto. Esteva ha llegado a escribir que los tres candidatos nos llevarán al caos. Su karma es que sólo la sociedad de abajo y de la izquierda hará el cambio. No ha sabido responder qué se hace mientras esa sociedad televisada y apática no se mueva especialmente ante la inminencia de las elecciones en julio. Sicilia como él no quieren participar en elecciones.

Pedrito ahí te van algunos pensamientos divinos. Manuel.



 Pedro Arrieta:

Hola Manolín: Si tú extrañas los viejos tiempos, yo más. Exultet sancta mater ecclesia tanta adornata fulgoribus...Ya no tengo los vetustos misales con música gregoriana para cortos de vista; solo me queda las saudades, la morriña.

Continúo con la actual situación de la madre p..... España. Sólo hubo una reacción de crítica al gobierno español y defensa de la actuación de Argentina por defender sus recursos, fue de Izquierda Unida, concretamente de Llamazares. Pero ya sabes que en España no se oye a quien habla desde la izquierda, hay que subirse al púlpito. Y me parece bien comenzar a analizar la actualidad a partir de los indignados.

Las protestas de los sesentas y setentas tenían objetivos relativamente claros inspirados en el marxismo, en la igualdad, en un nuevo modelo de sociedad y familia. Tú sabes mucho más de eso. Los resultados fueron muchos, aunque no totales. Aquí tu experiencia es más clara. Pero los indignados, su movimiento, en particular en España, se ha reducido a un no voten por la derecha ni por la izquierda, desde que ganó la derecha y está destruyendo la convivencia, se han opacado. Sin ideas distintas, sin objetivos claros, con ganas de salir, de no estar en casa, de revolcarse en las plazas, de festejar la colectiva desgracia, más bien muestran ser unos ninis, ni de izquierda ni de derechas, descafeinados y ñoños hasta decir basta; levantan las manos para mostrar su línea pacífica y así quieren darle la vuelta a la tortilla, sin darse cuenta que sin huevos no hay tortilla.

De todas formas las calamidades de la España de hoy trascienden estas circunstancias e incluso la situación de clases. No es sólo la crisis económica o la pérdida de poder de los sindicatos y trabajadores por la nueva ley del trabajo. Hay manifestaciones que indican una situación más grave y deprimente. Te apuntaré alguna de estas manifestaciones:

1. Más del 60% de los jóvenes (entre 18 y 33 años) continúan en sus casas viviendo de sus padres. ¡Qué horror! Imagínate a Angelita y Gabriel o a Maite pidiéndote su domingo.

2. Lo sucedido con el juez Garzón, declararlo prevaricador por investigar la corrupción Gurtel del Partido Popular o los crímenes del Franquismo.

3. El triunfo y reinado de “los chorizos” que muestra una corrupción creciente de las clases poderosas comparable a la corrupción de los gobiernos mexicanos. Aquí el Rey Borbón es ejemplo y prototipo con una reina querida por su pueblo humillada y degradada repetidamente en público y su corrupción y degradación sigue presente en su capacidad hereditaria constitucional. La casa real es defendida por la derecha (heredera de Franco), por la Iglesia (como es natural), pero también por el partido socialista (maiora videbitis) y por la Generalitat Catalana (increíble).

4. El reinado de los chorizos no nos extraña nada a los mexicanos, pero sí que la jerarquía católica defienda, apoye y santifique lo que hacen tales corruptos a cambió de unos millones intocables al año.

5. Estas alianzas entre clase dominante, iglesia, banqueros, etc. es muy conocida para nosotros los antropólogos, pero que el pueblo español, en su mayoría (a quien la literatura barata quiere idealizar como heroica) apruebe y vote por esos chorizos una vez publicadas sus fechorías y atracos, eso no tiene nombre, que se le diga un pueblo tonto o pendejo es poco.

6. Algunos conscientes, estudiantes, titulados, preguntan ¿y qué vamos a hacer? Pero ¿qué saben hacer? A los trabajadores ya los están corriendo por extranjeros, los jóvenes profesionistas están emigrando a Inglaterra o Alemania principalmente. Queda adherirse a los ladrones, a la iglesia salvadora (caritas) y tocar la pandereta.

No sigo, pero ¿dónde quedaron los indignados? A la mierda.

Abrazos, Pedro.

lunes, 19 de diciembre de 2011

IN MEMORIAM: Mardonio Morales, S.J.


Mardonio Morales: Un legendario luchador social
Manuel Esparza

Hace un mes y medio murió en Coyoacán este jesuita a la edad de 82 años. Los efectos de mal puestas radiaciones y el Parkinson por fin acabaron con este incansable conocedor de la selva lacandona. Entre los tseltales de Chiapas se comentaba cómo Mardonio prefería andar a pie en vez de montar mulas porque decía que así avanzaba mejor en el  lodo y por los desfiladeros. Llegó a Bachajón en 1964, 30 años antes del levantamiento zapatista. Esos primeros años en los Altos lo pusieron en contacto con la brutal realidad de los indígenas en las fincas de los terratenientes: ¨fue la época de la conversión, de la indignación ética, del compromiso total, ¨ escribió años después examinando cómo se radicalizó en defensa de los indígenas.
En carta personal cuenta  cómo en 1969 dejó Chilón ¨para encargarme del territorio que se empezaba a abrir a los nuevos ejidos: las Tierras Nacionales. Sin dejar los procesos iniciados en Chilón y Sitalá, tuve el privilegio de recorrer palmo a palmo el territorio selvático que me tocaba, cuando aún la selva era virgen. También me tocó acompañar el proceso de destrucción de tanta hermosura y riqueza. Fui testigo presencial de la voracidad de los madereros de Chancalhá; de las torpezas de los programas oficiales para la ganaderización del territorio; de los robos de los Bancos oficiales y privados que esquilmaron a los ejidatarios y los dejaron cargados de deudas; de la contaminación de ríos y lagunas maravillosas; del ingente despojo de los ingenieros de la Reforma Agraria; de la lucha permanente de los nuevos poblados porque se les dieran los servicios más indispensables (agua potable, luz eléctrica, carreteras, escuelas, centros de salud); de los trabajos de Pemex para exploración; de la explotación inmisericorde de la venta de aguardiente; de los programas de Inmecafé que destruyó grandes extensiones de café con su política de fertilizantes; en fin, fui testigo de la represión oficial por el crimen de exigir que las Autoridades Municipales dejaran de robar…¨

Este era el legendario sacerdote que supo juntar el compromiso con la causa indígena y su vocación pastoral. Ambos ¨servicios¨ como él  los llamaba necesariamente iban a chocar de frente contra los intereses de los finqueros y gobernadores por un lado, y por otro, con la oposición de la iglesia católica tanto de los jerarcas como de agentes de pastoral opuestos a la Teología de la Liberación. En más de una ocasión contó cómo fue amenazado de muerte por aquellos que veían sus intereses afectados. 

Testigo de cómo se iban armando los zapatistas antes del levantamiento no podía menos de reflexionar sobre el movimiento en su carta de fines de 1994: ¨ Cuando se da una agresión injustificada se pueden tener acciones de legítima defensa. Yo considero que es posible llegar al momento de decidirse por tomar incluso las armas, cuando la agresión amenaza la vida y no existe otra posibilidad de defensa de la vida(…) En Chiapas y en muchas regiones del país, desde siempre (pero ahora más cruel y definitivamente) se ha seguido un camino de destrucción de los indígenas y campesinos pobres. Es y ha sido una guerra de destrucción, de dominio, de extinción. Ante esto, muchos consideran que no queda otro camino que el de la legítima defensa por las armas(…)

La opinión que tengo de ellos (zapatistas) es de personas que ante la opresión existente se han decidido por la acción armada, con gran valentía y sinceridad. No comparto su modo de lucha. Siempre he luchado contra esta opresión e incluso he arriesgado mi vida por esta lucha. Pero estoy convencido de que no es este el camino. Estimo su valentía, pero no comparto su análisis.¨ (La información contenida en esta comunicación sirvió para que apareciera editada en PROCESO en diciembre de 1994).

No se puede menos de hacer una comparación entre dos personajes relacionados con Chiapas, Andrés Aubry y Mardonio Morales. Ambos amigos míos pero mucho más cercano Mardonio por conocernos desde estudiantes en el desaparecido Bachilleratos de Tacubaya. Cuando murió Andrés fue llamativo el número de esquelas y artículos que se escribieron especialmente por intelectuales simpatizantes de los zapatistas. Una conocedora de Chiapas comentó entonces que cuando muriera Mardonio nadie iba a escribir sobre él, ni habría esquelas en los periódicos. Este parece fue el caso. Tanto Andrés como Mardonio  se comprometieron en exponer ante los medios la causa indígena, Andrés con más alcance por ser articulista de La Jornada. Los dos eran sacerdotes, uno lo confesaba abiertamente y se alegró hasta el fin de su vida de haber tenido el privilegio de ayudar a  crecer la Iglesia Autóctona en Chiapas. Andrés más precavido de la mochería coleta  de San Cristóbal prefirió ocultarlo para poder desarrollar su papel crítico de la suerte injusta de los oprimidos de Chipas y en defensa del movimiento zapatista. No poco le ayudó a fincar su perfil como intelectual el hecho de ser extranjero. La huella de Mardonio, en cambio,  está en los corazones de los indígenas que lo vieron hablando su lengua y acompañándolos durante 47 años en su exilio de los Altos a Tierras Nacionales: caravanas de familias arrastrando durante días sus pocas pertenencias y animales en busca de la Tierrra Prometida en la selva, de dónde una y otra vez los poderosos los quieren sacar. Se fue su defensor quien confidencialmente escribió: ¨Me lancé en noviembre de 1971 a una amplia denuncia de la opresión agraria, laboral y judicial (...) Recorrí cuantas oficinas existen para el tratamiento de estos problemas, traduje la ley agraria al tzeltal, di con mis compañeros innumerables cursos para hacer conciencia y capacitar a los tzeltales. Acompañé a Comisariados y Líderes sociales en una lucha abierta y leal. Me tocó con otros compañeros iniciar el Congreso Indígena de l974 hasta llevarlo a su realización. Un dato interesante: a mí me tocó redactar los documentos que salieron del Congreso: Denuncias y Conclusiones¨.

Examinando lo que sucede en Chipas, donde recientemente fue grabado con letras de oro  en el Congreso el nombre de un gobernador que junto con su hermano el poeta se opusieron frontalmente al obispo Ruíz y ahora con el otro Sabines que sigue los pasos de sus parientes, cobra sentido el resumen que hizo hace años Mardonio de la situación  zapatista:      ¨Lucha cruel e inútil en cuanto a lograr un cambio estructural en los opresores. Lucha fecunda en la formación de la conciencia de los oprimidos¨.

miércoles, 19 de octubre de 2011

IIISEO notas para la historia del indigenismo

El IIISEO, notas para la historia de una etapa del indigenismo en México
Entrevista a Hilario Aguilar y a María de los Ángeles Romero, septiembre, 2011.
La ocasión de esta entrevista fue la serie de comunicaciones que se dieron con motivo del reconocimiento en Estados Unidos a Salomón Nahamad. Lo que detonó la conversación primero fue una conversación en la que le contaba al antropólogo Hilario Aguilar que Salomón había respondido a mi Blog pero quería que eso no saliera al público en Internet. En concreto Salomón decía en ese comunicado que él sí había escrito varias veces contra la política indigenista y citaba las publicaciones. Hilario entonces comentó que eso parecía una justificación tardía, y añadió que esa respuesta se parecía a la defensa que se hizo por parte de la directiva del IIISEO negando que su política hubiera sido nociva para la causa indígena.
Eso dio pie a que en semanas posteriores Hilario de visita en Oaxaca accediera a retomar el hilo de esa primera conversación. Ésta tuvo lugar en San Felipe del Agua en septiembre de 2011 participando también Ángeles Romero Frizzi.
Habla Hilario: En el IIISEO había varios niveles. Ma. Luisa Acevedo era la encargada de la Licenciatura, Enrique Gómez Levi de los Técnicos y Roberto Cervantes de los Promotores que incluía a los niñitos también. La actitud de cada uno de ellos era muy diferente, mientras Gómez Levi trataba ya con adultos o adolescentes entrando a la adultez, Roberto trataba con niños y trataba a los Promotores  como infantes, como de su propiedad. María Luisa era la clásica funcionaria fría, institucional con los licenciados, y cualquier reclamo lo tomaba como agresión, como un ataque; eso propiciaba que entre los profesores se diera una separación por los puntos de vista de unos y otros y la forma de tratar a los alumnos, unos que queríamos la apertura, la igualdad y la confianza, y los otros la institución, así, cualquier queja de los estudiantes lo veían mal. Era muy clara esa distinción, al grado que convivíamos nosotros mucho más con los estudiantes, no en el Instituto sino fuera, y nos buscaban más y nos tenían más confianza.
    Gómez Levi era parte del equipo, de hecho lo tomaban como cabeza del grupo disidente. Vivíamos varios en el departamento en la calle de Morelos, cuando salíamos del Instituto en la tarde ahí llegábamos a comer, nos juntábamos Eduardo Celorio, Miguel García Olvera, Gómez Levi, la Chacha (Lourdes Ross) y yo, éramos cinco. La Chacha tenía cuarto los demás nos apretábamos en otro y en el cuarto de servicio en la azotea. María Ángeles Comesaña no vivía con nosotros pero era otra de las que pensaban igual.
            Lo significativo era que ahí analizábamos más fríamente y discutíamos  qué medidas tomar para darle continuidad al proyecto y defender nuestra posición. No sé a quién de los integrantes de ese grupo se le ocurrió que invitáramos al sobrino de Gloria Bravo Ahuja, la directora general, que era como el bedel del internado para los promotores para contarle que su tía no estaba haciendo las cosas de la mejor manera. Las decisiones del Instituto las tomaban Gloria Bravo Ahuja, Margarita Nolasco y Beatriz Garza Cuerón que era investigadora de El Colegio de México igual que la Bravo Ahuja. Las dos y Roberto ya murieron.
Pero volviendo al departamento, pues iba ese sobrino e ingenuamente comentábamos ante él lo que estaba pasando. De esa manera la Bravo Ahuja tenía la información directa de lo que pasaba junto con la que proporcionaban algunos alumnos manipulados por Roberto y María Luisa, pues era claro el control que tenían sobre ellos, pero era un control de miedo, no tanto que los muchachos comulgaran con sus ideas. Una señora María dirigía el internado, pero Roberto y María Luisa eran los que mandaban, pues esa señora tenía sus limitaciones, era más bien la mamá, la abuela de esos niños y los protegía,  era la del clásico paternalismo. En cambio, Roberto y María Luisa usaban la información del internado para controlar y para ganar bonos ante la directora. Toda la situación no era abierta, llegó a ser muy tenso el ambiente.
María de los Ángeles Romero interviene: Recuerdo que hubo un festival, y uno de los alumnos de más izquierda se puso a alabar a la Sra. Bravo Ahuja, eso fue muy desagradable. De eso resultó que se discutió si se expulsaba a ese alumno.  Sí, cuando estuve ahí- continúa Ángeles- había esa tensión, pero creo que cuando salí continuó. Ángeles explica que ella trabajaba para el INAH y su comisión en el Instituto fue para un semestre. Todo fue porque vine a trabajar, -sigue Ángeles- en la instalación del  nuevo museo en Santo Domingo que antes estaba en la Alameda, yo dependía de Mercedes Olivera en la parte de etnohistoria, pero aquí traté a Margarita Nolasco encargada de etnografía y así, a veces me mandaban a los pueblos a comprar objetos. Margarita me invitó al Instituto y di dos cursos, uno a los Promotores y otro en Licenciatura.
            Aquí se aclara entre los dos entrevistados que el primer nivel era de niñitos, luego el de los Promotores que eran jovencitos de nivel de sexto de primaria. A estos Ángeles les enseñó la teoría de Aguirre Beltrán sobre zonas de refugio. ¨Claro que no entendieron ni madres…¨ añade. Todo el libro se les dio en dos clases… entonces les hice un pequeño examen para ver qué habían aprendido, cuando leí sus respuestas vi que no habían entendido nada. Entonces volví a  explicarles, y eso ya me llevó todo el semestre mostrado punto por punto las causas de la situación de las zonas de refugio. El otro curso (a los de licenciatura) fue sobre organización social.
Hilario enseñó desarrollo de la comunidad, un programa de la ONU e historia de México. Cuando salió Gómez Levi no había quien diera las clases, y los alumnos pidieron que fuera Hilario, pues ya se sentía la presión y el disgusto en el plantel. Entonces lo nombraron coordinador de esa área de licenciatura, no recuerda bien cuándo, pero María Luisa que era la coordinadora se había ido a México por problemas de salud de su hija. Según parece es cuando ella se va a México y entra a trabajar en el INAH (donde todavía está) en el DEAS y se aplica a las oficinas del IIISEO que se trasladaron al Carmen, en San Ángel. Allá es donde fue a parar todo el material lingüístico. María de los Ángeles comenta que el material de investigación lingüístico del Instituto era de primera. Los promotores hacían grabaciones en sus idiomas. Héctor Díaz Polanco, Gonzalo Celorio (hermano de Eduardo) y Beatriz Garza fueron algunos de los que continuaron el proyecto personalista de Gloria Bravo Ahuja.   
Hilario estuvo pues de coordinador de licenciatura un poco de tiempo antes que saliera definitivamente del Instituto ya por presiones políticas. Después de su salida no sabe cuánto tiempo más duró el Instituto, cree que hasta que terminaron los alumnos la licenciatura. Sí se graduaron al menos algunos, pero hubo dificultades porque no les reconocían el título. Sí se examinaron después de presentar sus tesis, pero no se conseguía el reconocimiento de los títulos y ese era otro ingrediente del descontento especialmente en el grupo de los licenciados. Ellos eran alumnos con más experiencia y más conscientes para poder exigir sus derechos y que estaban en condiciones de reclamar. Dos alumnas sobresalían, Rosalba y Edith la actual directora del Tecnológico Agropecuario que fue la institución que se quedó en el local del extinto IIISEO. En el caso de los Técnicos sobresalieron Mario Ortíz y Jorge Bourguete.
            Comentan los entrevistados que para muchos alumnos aquello era la única oportunidad de salir de su comunidad y la pobreza y eran conscientes de ello, pero eso los ataba a la institución y no iban a ser críticos del pesebre que tenían, pues las instalaciones eran muy buenas en dormitorios y comida. Hilario aquí comenta que era contrastante lo que Margarita hacía con su fama de izquierdista y por otro lado prestándose a toda esa situación en el Instituto. Acepta, sin embargo, que todos los que enseñaban eran corresponsables de lo que sucedía, pero no de la misma manera, ellos no formaban parte del descarado sometimiento, hasta los contrarios los llegaron a acusar de haber sido la causa de la interrupción del proyecto del IIISEO. ¨Había cierta conciencia y procurábamos manifestarla y crearla. Sí, ahí trabajamos pero no a costa de la ignominia o de ir contra nuestros principios¨.
Pasando el tiempo, ya constituido el CIESAS en Oaxaca, y siendo Salomón Nahamad su director hubo un grupo de promotores bilingües incrustado que años después lo disolvieron, entre ellos estaba uno salido del IIISEO, Manuel Ríos, que venía precisamente del nivel de licenciatura. Mario Ortíz del que se habló antes llegó a ser doctor de El Colegio de México.
            Hubo otro proyecto de etnolingüística impulsado por Luis Reyes y en él estuvo metido también Salomón antes de venir al CIESAS de Oaxaca, ese proyecto se desarrollaba en Pátzcuaro y Tlaxcala. De ahí viene entre otros Julián Caballero. Cuando se abre la licenciatura en Sociología en la UABJO (1973) por gestiones de Raúl Benitez Centeno de la UNAM algunos del IIISEO son ahí admitidos como Felipe Martínez y Mario Ortíz, estos  dos también tuvieron que ver en el movimiento posterior de los promotores rurales, muchos lograron que les reconocieran los estudios y entraron a la SEP con plazas en Educación Indígena, entre ellos Julia Noriega a quien Ángeles la entrevistó a raíz del movimiento del 2006 contra el gobernador Ulises Ruíz. Julia contó cómo tenían que ir a México a pelear por el reconocimiento, ella lo logró, después consiguió que le dieran plaza a nivel de Educación Normal.              Otro egresado con empleo fue Eleazar de los técnicos a quien apadrinó Hilario en su boda. Este Eleazar fue muy activo aun después de haber terminado el Instituto. Hilario propone que se entreviste a algunas de las personas que se llevan mencionadas para tener una idea más redondeada de la historia del Instituto. Con uno que aconsejan hablar es con Alberto González Pintos. Pintos era ultra radical, se enfrentaba con la dirección de frente, sin rodeos. Después que salió Gómez Levi, González Pintos se convirtió en el chivo expiatorio, se le acusó de ser la cabeza del movimiento. Una vez que González Pintos salió, siguió en contacto con algunos de los promotores que estaban buscando la inserción en la SEP, siendo Carlos Moreno entonces  director del INI de Oaxaca. Hilario hace tiempo que no ve a González Pintos, sabe que vive en Cuernavaca. Con el que tiene más contacto es con Gómez Levi y cree que éste ya tiene algo escrito sobre todo este tema. En opinión de Hilario éste es un hombre muy sistemático, muy académico y derecho. Estela Rodríguez era una de las lingüistas asociadas al proyecto del IIISEO que vinieron del Tec de Monterrey.
            Hilario dice que Margarita Nolasco siempre fue muy cortés con él, y que lo apreciaba, él no tuvo dificultades personales con ella. Sí le extrañó que años después tanto ella como María Luisa Acevedo hayan publicado algo tirándole al grupo disidente y echándoles la culpa del fracaso del proyecto. Le extraña porque él la tenía en un concepto diferente aunque sí se daba cuenta que defendía su puesto con la Bravo Ahuja y su plaza en el INAH, pero de todos modos la tenía como una mujer progresista más que de izquierda. Pero lo mismo pasaba con Enrique Valencia, Arturo Warman, incluso con Guillermo Bonfil, nadie es tan puro excepto- coinciden los dos entrevistados- Mercedes Olivera que sigue muy coherente con sus principios y trabajando con organizaciones indígenas en Chiapas, vive en una forma muy sencilla, muy humilde, vive de su sueldo de maestra en la Universidad de Chiapas, nada de huesos. Creo –dice María de los Ángeles -que ella fue la única de su generación que desde joven fue muy coherente con sus ideas.
Reflexión general. Siendo el Ing. Víctor Bravo Ahuja Secretario de Educación y muy al estilo del nepotismo mexicano se facilitó la creación del proyecto que dirigió su esposa en Oaxaca.  Ese proyecto estaba inscrito dentro de la política indigenista integracionista. Su mismo nombre es un indicio: Instituto de Investigación e Integración Social del Estado de Oaxaca. El título que se daba era en Licenciatura de Integración Social. Si bien los teóricos y la administración del Instituto abiertamente no aceptaban que se estuviera haciendo integracionismo, la práctica era otra. Se empezaba sacando infantes del seno de la familia para vivir en internado aprendiendo español. Se traía jóvenes que no habían terminado la primaria, esos eran los Promotores. Hasta los hijos del personal de la recién inaugurada embajada de China en México después de la restauración de relaciones fueron enviados a ese internado para aprender español. Se llegó a presumir en ese tiempo que el IIISEO iba a ser la primera universidad indígena de México. Esto en contraposición de la Escuela de Desarrollo en Chipas del INI que estuvo dando cursos a nivel de licenciatura para formar antropólogos de varios países latinoamericanos. Mercedes Olivera fue la directora de esa escuela acompañada de varios colegas entre ellos Roberto Varela, Patricia Arias, el que esto escribe entre otros profesionistas. Esa fase de la Escuela terminó con la renuncia de los profesores en 1972. Era entonces Salomón Nahamad director adjunto del INI, y Aguirre Beltrán el director general. Pero esa es otra historia en espera de ser más conocida.
Manuel Esparza
INAH Oaxaca

domingo, 31 de julio de 2011

Jan de Vos In Memoriam

Jan de Vos

In memoriam

Manuel Esparza

Si la vida es una travesía en el mar en el que hay que cambiar de embarcaciones para llegar al destino final, la experiencia de Jan de Vos es un ejemplo de lo que nos sucede a todos los que andamos en las mismas aguas: cambiar de barcos seguros y potentes a veleros y no pocas veces a lanchas de motor que a veces se quedan sin combustible.
    Con la seguridad  filosófica y teológica de un confortable crucero durante dos  tramos de su navegar Jan llegó a la mitad del océano. Ahí hubo que cambiar de embarcación, el crucero ya no daba la estabilidad que buscaba para enfrentar las nuevas tempestades. Todavía más incierto fue el emprender de nuevo el viaje a los 50 años de edad en aguas seculares: las de la academia, la cátedra, la publicación de textos que develaban realidades históricas de pueblos sometidos.  
   Conocí a Jan cuando todavía era jesuita y se dedicaba a la pastoral indígena en la Misión de Bachajón, Chis., en 1974. Me llamó la atención su formación intelectual. Estando en confianza y hablando de nuestros mutuos caminos diversos en la vida, le dije que él debería dedicarse al mundo académico y dejar “la sacramentaliza”, era otra forma de realizarse, de dar testimonio que tanto le importaba a él. No lo tomó a mal, al menos no me mandó por la borda de regreso por donde había venido.
   En ese mismo año o al siguiente lo invité a venir a mi barca, bueno al Museo Regional de Antropología  en el ex convento de Santo Domingo de Oaxaca. Esa fue la primera conferencia de Jan en su vida como historiador como contó años después.
   Las veladas muy esporádicas cuando pasaba por Oaxaca eran los suficientemente humanas para entrever los cambios que tenía que hacer de embarcaciones, estas ya no del estado sacerdotal y célibe al de un profesional casado, sino otros cambios más profundos y a veces dolorosos al confrontar la realidad con su formación anterior. El resultado fue una actitud crítica de la autoridad religiosa, de la evangelización que se practicaba  en Chiapas, actitud que empataba con su saber y disciplina de historiador, pero que también lo llevó a ser conservador ante los cambios más radicales tanto en la esfera religiosa como en los sociales.
  El confesó, en uno de esos encuentros en Oaxaca, no haber estado de lado de los misioneros radicales de Bachajón, y que  no entendía la Teología de la Liberación, esto último con un dejo de eurocentrismo también reflejado en su análisis del resultado de años de evangelización en Chipas, donde decía que no había un clero autóctono, “todavía no existe una iglesia indígena mestiza, se trata de una iglesia neocolonial…los cuadros mayores de la Iglesia llegan, hasta la fecha, de otros lugares.” ( La Jornada, 2 de mayo, 1997). El mismo que hablaba varios idiomas de Europa, después de casi 10 años de estancia, no aprendió algún idioma nativo.
   Siempre tuvo dificultad en aceptar al obispo Samuel Ruíz, alguna vez se mofó de los que propusieron a Samuel para el Nobel de la Paz. En <<El desastre pastoral y doctrinal de Mons. Samuel Ruiz>> (ESLABONES, Nú. 14, 2001)[1] escribió que <<catequizar con el materialismo  histórico  a partir del año  80 son las causas del desastre de la diócesis>>. Para explicar su afirmación cita la tesis de Reyna Coello sobre las etapas de catequización en la diócesis:<<En 1980 se utilizan en el análisis y en los cursos de catequistas elementos del materialismo histórico y los agentes de pastoral empiezan a tener una formación más sólida en el campo de las ciencias sociales, especialmente en la sociología y la antropología y utilizan de esas disciplinas ciertos instrumentos para darle mayor coherencia, inteligibilidad e integridad al proceso>>.  A esto Jan de Vos lo llamó lamentándose  <<el caldo de cultivo>> que propició la instalación en 1983 de los iniciadores del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.>>.Tampoco aceptaba a los zapatistas a pesar de haber participado como historiador en la Mesa sobre Derechos y Cultura Indígenas convocado por EZLN en 1995. Algunos de los dirigentes habían sido alumnos de él, sin embargo, no sólo desaprobó la formación catequética que los llevó a involucrarse voluntariamente en dicho movimiento, sino que se congratulaba de la intervención de Roma diciendo <<Con cuanta sabiduría y autoridad escribió el 28 de septiembre de 1993 el cardenal Bernardin Gantin, entonces Prefecto de la Congregación de los Obispos una carta dirigida al obispo Samuel Ruiz cuyo último párrafo dice textualmente: “Por consiguiente, se subraya la absoluta imposibilidad de parte de la Santa Sede de consentir que en San Cristóbal de las Casas continúe una situación doctrinal y pastoral que se considera en abierto contraste con lo que exige la unidad de la Iglesia”>>. 


   Su conservadurismo quizá lo llevó contradictoriamente a tratar ingenuamente al poder. En 1994 vino otra vez a Oaxaca a hacerme el favor de presentar junto con Carmen Boullosa un libro sobre la fundación de la ciudad de Oaxaca. Por cierto llamó la atención que Jan en vez de comentar el libro leyera un ensayo sobre el oficio del historiador que después publicaría como Decálogo del historiador (DESACATOS 15-16, 2004: 222-236). No se supo si lo hizo para enseñarle al autor del libro comentado que aprendiera a escribir… o porque no tuvo tiempo de leer el libro. El caso es que después de la presentación, me contó que acababa de ir a la Presidencia invitado a hablar sobre lo que acontecía en Chiapas en reunión privada con el Jefe de la Oficina de la Presidencia  José Córdoba Montoya y Arturo Warman. Tan no estaba contento por haber aceptado esa invitación que me pidió no difundirlo. En otra ocasión, sin embargo,  estando varios presentes nos dijo que habían sido dos veces las que había él acudido a las oficinas del intrigante asesor de Salinas de Gortari, así que no revelo aquí ningún secreto.
   No todos los intelectuales son Saramagos, Gillys o Chomskys es, sin embargo, otra forma de activismo y compromiso el que pueden practicar: desenmascarar las versiones aceptadas de la larga historia de opresión de los pueblos. Esta fue la gran contribución de Jan de Vos a la historiografía crítica sobre los nativos de Chiapas.
   En el tráfico de la travesía marítima podía Jan de Vos y otros cercanos amigos tomar rutas ideológicas divergentes, a veces hasta en sentido contrario por donde iba él. Se podía gritarle desde donde uno iba y él siempre respondía, al menos agitando la mano. Contrario a otros intelectuales que se ofenden por la crítica a su labor, estoy seguro que Jan hubiera visto en este escrito que me puse a practicar en él lo que recomienda en su Catálogo del Historiador. Flaco homenaje se le haría presentando sólo elogios y dejando a un lado aspectos que halló conflictivos y hasta dolorosos en su esfuerzo por entender el mundo real en el que se sumergió en el último tercio de su vida.
    En las bitácoras de los capitanes se registran las coordenadas por las que van avanzando las naves, en la selecta bibliografía de Jan de Vos queda el registro de su viaje que mantendrá presente su recuerdo.


[1]http://cepos.org.mx/artman2/uploads/1/SP_006_12MAY01_A_15JUN01_EL_DESASTRE_PASTORAL_Y_DOCTRINA_DE_.doc)

viernes, 15 de abril de 2011

Reconocimiento internacional a Salomón Nahmad

Reconocimiento internacional a Salomón Nahmad

El pasado 29 de abril, en el Congreso Anual 71 de la Society for Appplied Anthropology, en Seattle, el antropólogo Salomón Nahmad fue premiado con la distinción de esa sociedad científica por su larga contribución profesional en el ámbito de la aplicación de la antropología a favor de las comunidades indígenas del país. Desde estas líneas se le manda una felicitación y se le dan las gracias por la oportunidad que ofrece a los colegas de reflexionar sobre el contenido de su discurso de aceptación: ¨El papel de la Antropología en los cambios y retos del siglo XXI.¨
   A nadie se le escapa que en México como en el resto del mundo la desigualdad impuesta por el sistema financiero mundial afecta a millones de seres humanos, desde la explotación de mano de obra barata hasta el despojo de recursos naturales de otros países por invasiones disfrazadas de intervenciones humanitarias. Ante esta realidad se pude preguntar cuál es el papel de las ciencias sociales, en concreto de la antropología, en la comprensión de los problemas y en la aportación de soluciones. Se antoja que a nivel de economía mundo es muy limitado el efecto que puede ejercer cualquier antropólogo, sus  aportaciones  tradicionales, en cambio, han sido los estudios de comunidad,  de grupos étnicos, de  minorías en el medio rural y urbano entre otros.
   La reflexión que se impone ante la distinción a un colega, es si la antropología  aporta algo nuevo ante ¨los cambios y retos del siglo XXI,¨ como dice el título de la ponencia de Nahmad. Para el homenajeado ¨la antropología social aplicada es, en el fondo, una ciencia crítica de los modelos culturales que aparecen, al estudiar el orden social…¨ Y toda crítica abarca los aspectos laudatorios como los negativos del actuar de las instituciones y de los individuos responsables de implementar ¨modelos culturales¨ que afectan el ¨orden social¨ de las comunidades y minorías, especialmente de los pueblos indígenas de México, modelos a los que se refiere Nahmad cuando afirma que han fracasado ¨los proyectos de desarrollo implementados y dirigidos hacia las regiones indígenas, queriendo sustituir su cultura en vez de desarrollarla (sic).¨
   De las mismas afirmaciones de Nahmad, entonces, veo que su reconocimiento fue, en parte, por adelantado, que aún nos debe la crítica negativa de la política indigenista mexicana. Salomón Nahmad es un testigo privilegiado de dicha política que él mismo llama ¨integracionista y aculturativa¨, desde el tiempo de Alfonso Caso hasta después de Gonzalo Aguirre Beltrán, dos figuras históricas del indigenismo oficial. Alguna vez le dije, hace años, que él debía escribir esa parte de la realidad con pelos y señales. Me respondió que sí, que él tenía el archivo en su casa (archivo de los años que fue funcionario del INI y de Educación Indígena de la SEP). Al paso del tiempo, y al volverle a recordar un par de veces, respondía que no podía escribir, que estaba amenazado y temía por su familia. No elaboró quién y por qué lo amenazaban, no insistí más.
   Debe ser difícil evaluar una larga experiencia en el indigenismo oficial, especialmente contar la connivencia que se dio entre el gobierno y el INI en situaciones de despojos de tierras para grandes proyectos de desarrollo,  de los abusos de varios ingenieros, abogados y demás profesionales del INI a las comunidades indígenas en la morosidad en hacer deslindes y arreglar conflictos por límites de tierras; la venta de plazas para los promotores bilingües, el caciquismo que se creó, con frecuencia, entre los mismos promotores, el papel de los altos funcionarios en la educación ¨bilingüe y bicultural¨ o falta de ella; el origen y desaparición del IIISEO (Instituto de Investigación e Integración de Oaxaca) que se presumió como la primera universidad indígena del país, y que entre sus cuestionables acciones, los antropólogos experimentaron con niños de escasos años de edad sus métodos de castellanización teniéndolos internos y alejados de sus familias, ¿cómo fue posible que la instancia nacional indigenista no dijera nada?;  la Escuela de Desarrollo de San Cristóbal de las Casas es otro ejemplo de la política indigenista del INI, pero sin que se hayan dado aún razones de su fracaso; la política gubernamental de control político-social en la creación de Centros Coordinadores que sólo en el periodo de Echevarría (1972-1976) se hicieron 58, y un largo etcétera que incluiría aclarar definitivamente las causas atrás de las amenazas a Nahmad.
   Nunca es tarde para dejar un testimonio contundente de lo bueno y lo malo de la política indigenista que se siguió durante décadas. Así se lo desea una vieja compañera de Nahmad, la antropóloga Mercedes Olivera: ¨Ojalá que Salomón entienda que su tiempo es ahora y que lo que vivió nadie más lo puede escribir, serviría de aprendizaje para que las generaciones que vienen atrás de nosotros aprendan de la verdad y no de los mitos. Su satisfacción en ello sería el mejor premio que podrá recibir.¨

martes, 15 de febrero de 2011

Comentarios Historia de México, Presidencia de la República/FCE

Historia de México, Gisela von Wobeser (Coord.), Academia Mexicana de la Historia, Presidencia de la República/SEP/ FCE, 2010, pp. 288.
 Manuel Esparza

1.  Comentario al artículo de Miguel León-Portilla, ¨ Orígenes y
desarrollo de Mesoamérica,¨ pp. 45-73.
En el principio de este apartado hay dos visiones sobre la cultura olmeca, una que comenzó con Cobarrubias (Mexico South: The Isthmus of Tehuantepec, Knopf, NY, 1954) y que volvió a ser renovada por Diehl y Coe (¨Olmec Archaelogy¨, en The Olmec World: Ritual and rulership, The Art Museum of  Princeton University, Princeton, NJ., 1996:10-25) ésta ha tenido seguidores, entre otros, a los mexicanos Beatriz de la Fuente (Las cabezas Colosales Olmecas, FCE, 1875; Alfonso Caso, Ignacio Bernal; Enrique Florescano (Etnia, Estado y Nación, Aguilar, 1997:30-49). Para Diehl y Coe los olmecas dan inicio a todo el sistema simbólico mesoamericano(1150-500 a.C.). Esta es la posición de los defensores de la olmeca como cultura madre.
    La otra postura que mantienen entre otros Flannery y Marcus ven que el modelo de cultura madre no es apto para ninguna cultura en el mundo (¨Formative Mexican Chiefdoms and Myth of  the  ´Mother Culture´, Journal of Anthropological Archaeology 19,1-37(2000). Para estos autores se debe estudiar el proceso anterior a la formación de los estados. Hay un consenso en que las sociedades estaban organizadas en el Formativo por  Chiefdoms que unos quieren traducir por ¨Jefaturas¨, quizá mejor ¨cacicazgos¨: sociedades estratificadas de elite hereditaria con un jefe o cacique que extiende su autoridad a las comunidades satélites. 
    Los olmecas eran un conjunto de cacicazgos que surgieron, se desarrollaron y se colapsaron en variedad de pequeñas unidades  tradicionales.
   En México se llevó más de 1000 años antes que las sociedades formativas se volvieran suficientemente complejas para ser precursoras de estados. El crecimiento poblacional y administrativo resultó incapaz de ser administrado bajo el modelo de cacicazgo. Para 1500 a.C. las aldeas agriculturas se extendían desde la Cuenca de México hasta la costa de Chiapas. Algunas de esas aldeas, no todas, estaban organizadas como estados al principio de la era cristiana.
   Para 1,150 había cacicazgos en los Valles de México, Puebla, Morelos y Oaxaca, y en varias partes de Guerrero, Chiapas y Veracruz-Tabasco. No todos aceptan que para esa fecha haya habido ¨jefaturas¨ en el Valle de Tehuacán y la Cañada de Cuicatlán, en estos hubo cacicazgos modestos más tarde, por 600- 450 a.C. 
    La mayoría de los cacicazgos entre 1150-450 están en contacto frecuente, intercambiando bienes como la obsidiana, conchas de mar, espejos  de mineral de hierro. De Tlapacoya en la cuenca de México llegó cerámica a San José Mogote, y Oaxaca envió cerámica a Tlapacoya y a San Lorenzo, Veracruz. San José recibió tambores de concha de tortuga y de la región de San Lorenzo mejillones de agua dulce, también cerámica de Chiapas. La magnetita de Oaxaca se halla en Morelos y en San Lorenzo.
   El apogeo de la sociedad olmeca tuvo lugar entre 1150-300 a.C. Ahí se ve el proceso cíclico de los cacicazgos, por ejemplo San Lorenzo, quizá el centro más temprano olmeca, tuvo su auge demográfico de 1150-900 a.C., luego sufrió una disminución en su población, muchos de sus monumentos de piedra fueron desfigurados intencionalmente posiblemente por un cacicazgo rival, ¿fue La Venta?. La población se recuperó parcialmente entre 600 y 400 a.C. después se colapsó de nuevo y quedó abandonado por siglos, no llegó a ser parte de un estado. 
   Comparando el cacicazgo de los olmecas con otros alrededor del mundo  se ven muchos rasgos semejantes: grandes extensiones de dominio, algunas más grandes que las olmecas, por ejemplo Cahokia, un sitio Mississipio en Illinois, este en su apogeo en 1250 se calcula que tuvo 13 km. cuadrados (seis veces más que La Venta) y dos veces más que San Lorenzo. Se calcula también que Cahokia tuvo como área de sustento unos 3000 km. cuadrados; por 1400 se colapsó sin llegar a ser parte de un estado. Otros rasgos comunes son las estatuas de madera, cabezas colosales, jade labrado, montículos los hay más grandes, el mayor en el nuevo mundo está en Cahokia con Monks Mound de 30 m. de altura en un área de 300 x 212 m. Se trae a cuento Cahokia porque hace unas décadas se consideró también sitio de cultura madre, suposición ahora totalmente abandonada para dar paso a un conocimiento científico que hace ver el proceso simultáneo de un modelo múltiple de centros; la Mississipia se ve emergiendo simultáneamente con otras culturas locales en todo el sudeste.  
   En cambio, lo que no fue ¨primero¨ con los olmecas, fue el uso del estuco, ladrillos de adobe, plataformas de piedra que constituyen los tres materiales emblemáticos de la civilización clásica mesoamericana. Hay que añadir un cuarto: la agricultura de irrigación. Cuando esas técnicas constructivas llegaron a los olmecas, ya llevaban de uso en  las tierras altas de otras regiones varios cientos de años.
   Una fuerte afirmación de los centralistas es la existencia de un ¨gran  estilo de sistema de arte como símbolo sofisticado olmeca¨. Alegan que este estilo se expandió por todo Mesoamérica entre 1150 y 850 a.C. y sus principales componentes eran esculturas de piedra monumentales de tres dimensiones, figurines huecos representando bebés, y cerámica labrada tipo Calzadas. Esos elementos originarios de San Lorenzo se hallarán como exportaciones en otras partes incluyendo San José Mogote, Tlatilco, etc. etc. Esto es lo que dicen. 
   A eso responden los no pro olmecas como fundadores de una cultura madre que diversos estilos existían en México antes de que los olmecas fueran prominentes. Ya entre 1400 y 1150 México estaba dividido en por lo menos dos provincias estilísticas de cerámica. Una, era el rojo sobre crema en botellas, jarros, tazones y se hallaba en la cuenca de México, Morelos, Puebla, el Valle de Tehuacán, los Valles de Oaxaca y Nochixtlán,  y la cañada de Cuicatlán.  El otro estilo partía del anterior y se iba diluyendo al este de Tehuacán y Oaxaca hacia otro que enlazaba a Veracruz, Tabasco y Chiapas. De este estilo son los tecomates o jarros sin cuello. La decoración plástica que se le atribuye a los olmecas estaba presente en esos vasos ya desde 1400-1150. De hecho, para 1150 muchas decoraciones típicas eran tan panamericanas que los especialistas hablan de un ¨horizonte temprano,¨ pero los centralistas insisten en que los olmecas lo hicieron y lo impusieron en el resto. Pero eso no convence, primero, porque México no se convirtió en una provincia de un solo estilo entre 1150 y 850. Otra razón es que muchas de las características de la cerámica atribuida a los olmecas aparecen antes y más abundantes y/o también están  mejor hechas en Tlapacoya, Tlatilco, Las Bocas y San José Mogote que en San Lorenzo o La Venta.
   Los olmecas fueron prominentes en hacer diques en los ríos, en la escultura tridimensional y en construir montículos de arcilla coloreada. Pero volviendo a remachar la opinión idealizante de la cultura madre olmeca, ¿cómo es que Teotihuacán, ese sitio quintaesencial de la civilización mesoamericana del clásico no es una colección de montículos de tierra, plataformas de  arcilla coloreadas y cabezas colosales? O como dijo un arqueólogo, si de la cultura única madre irradió todo, ¿cómo es que no habla el resto  lo que hablaban los olmecas?
    La postura de León Portilla es una resurrección del difusionismo del s. XIX a la manera de los Kulturkreise (Graebner, Schmidt). Y como aquél es etnocentrista y discriminatorio: se concebía que sólo en unos cuantos avanzados sitios se pudo generar cultura y que desde ellos se difundieron sus características al resto del mundo. La implicación era que los demás eran tan atrasados que no pudieron tener desarrollos culturales originales, todo era imitación. Así está León Portilla al decir que ¨los olmecas irradiaron su influencia en diversos lugares de lo que hoy se conoce como Mesoamérica; es decir, el área geográfica donde se desarrolló una civilización originaria.¨ Y explica que se entiende por civilización originaria: ¨entendemos por esta la que surgió sin influencia de otros pueblos. A lo largo de la historia universal han sido pocas las civilizaciones originarias… sólo en Mesoamérica y en la región de los Andes centrales de Sudamérica nacieron civilizaciones originales.¨ No hay duda de su mentalidad de ¨círculos culturales¨ de la escuela alemana cuando reafirma que ¨la civilización originaria iniciada por olmecas se difundió hacia cinco grandes áreas culturales: las costas del Golfo de México, la zona maya, la de Oaxaca, la del Altiplano Central y, con menor intensidad hacia el occidente de México.¨
   Si bien lo anterior se discute aún por los seguidores de cada teoría, León Portilla no tiene pretexto en ignorar lo que se ha publicado sobre las fechas más antiguas mesoamericanas de agricultura en Oaxaca, una de las fechas más antiguas de escritura en San José Mogote, los estudios de superficie en el Valle de Oaxaca probando la existencia de sistemas de organización social en comunidades precursoras de los estados, es decir anteriores al apogeo de la cultura olmeca (1150-300 a. C.).  





2 Comentario al artículo de Enrique Krause ¨México  contemporáneo(1988-2008),¨ pp. 261-277.
Este artículo sobre la vida contemporánea tiene el riesgo natural de ser juzgado por los lectores con más rigidez por ser cada uno de nosotros testigos del presente y poder opinar así, si estamos conformes con la pintura que hace Krause del periodo que cubre desde Salinas al de Calderón.
   El capítulo está dividido en diez apartados. El primero, se intitula ¨Transición a la democracia,¨ y a juzgar por el espacio que le da el autor en comparación de los otros, es claro que lo considera el más relevante.  Es entonces el concepto de ¨transición¨ de una situación supuestamente no-democrática a otra que sí lo es, el que se presta a las primeras críticas. Detrás de las afirmaciones del autor a lo largo de su capítulo, se puede ver una ideología neoliberal conservadora en su interpretación de los graves problemas de México. Es una historia oficialista en su conjunto salpicada de medias verdades.
    Empieza alabando los dos ¨milagros¨ de 1989: la caída del muro de Berlín, y ¨la adopción generalizada de la democracia en América Latina,¨ señala que ¨el continente iberoamericano… se subió en la ola liberal y pareció asumir de manera definitiva los valores democráticos y republicanos…¨ Dejando a un lado esa transformación para unos cuantos  países latinoamericanos, la gran mayoría no parece haber seguido esa ruta, pero, ¿qué pasó en México?
   Dice Krause que la transición política ¨tuvo un ritmo lento¨ en el caso de México y precisa ¨la política liberalizadora que el presidente Salinas adoptó en términos económicos no tuvo su equivalente en la arena política.¨ Aquí empiezan las medias verdades y la falta de coherencia en sus afirmaciones:  antes había dicho que se había transitado a la democracia, y ahora dice que la política de Salinas sólo fue en el ámbito de la economía, no precisamente en el de la política. Dice que las elecciones del 86 en Chihuahua fueron fraudulentas, y que fue en reparación a ese  agravio que tres años después el PAN triunfara. En cambio el PRD no fue beneficiado por el cambio de talante del presidencialismo de Salinas, y Krause explica otra vez a medias verdades que ¨el gobierno estaba dispuesto abrirse  a la alternancia a su derecha pero no a la izquierda¨ y da como razón de esa apertura de media hoja de la puerta democrática ¨la elección desaseada y turbia de 1988¨. Una vez más se debe uno preguntar ¿de cuál transición a la democracia está hablando el autor? Esa elección, concede, causó gran tensión social que ¨de no haber mediado la sensatez y el patriotismo de Cárdenas, el país se hubiera precipitado en la violencia política¨. Lo cual entendemos como una sumisión del candidato derrotado al poder de facto. Pero sigamos buscando señales de la susodicha transición a la democracia.
   Enumera a continuación lo que el país necesitaba en materia política y Salinas no lo pudo proveer. Sin embargo, ¨cuando el panorama parecía despejado para el gobierno¨ para poder ¨modificar las instituciones de manera radical deslindando su organización y práctica del partido de Estado,¨ algo sucedió, ¿qué creen que pasó?: ¨Ante el estupor general de México y el mundo, el 1º.de enero de 1994 estalló la rebelión neozapatista acaudillada por el subcomandante Marcos¨, se lamenta Krause quien tendensiosamente señala que ¨¨todavía bajo los efectos de ese movimiento (zapatista), que habría de marcar durante una década la vida nacional, sobrevino otro episodio traumático: el asesinato el 29 de marzo de 1994 del candidato priista… el generoso e idealista Luis Donaldo Colosio¨. ¿Debemos entonces creer que esos dos hechos fueron los causantes de que Salinas no pudiera transformar al estado?
   Era necesario modificar ¨de una vez por todas el llamado sistema político mexicano¨, dice el autor y de eso debemos concluir que entonces no fue con Salinas cuando se dio la tan suspensa prueba de la transición a la democracia. ¿Saben cuando se empezó a dar?: ¨Propiciar ese cambio fue el aporte fundamental del siguiente mandatario, Ernesto Zedillo (1904-2000)¨. A Zedillo se le atribuye haber dado ¨independencia total¨ al IFE, uno se pregunta cuando la habrá perdido porque de otra manera no se explica la reciente rebatinga de los partidos para nombrar a tres nuevos miembros: lo que menos importa es la transparencia en el proceso de votación que según se dice es uno de las pruebas de haber transitado a la democracia. El que haya perdido el PRI la mayoría de la Cámara de diputados debido al papel independiente del IFE y que el DF pasara a las manos de la transición Krause ve esos promisorios datos como ¨la señal inequívoca de que el país estaba enfilándose hacia una exitosa, pacífica y ordenada transición democrática.¨ Con Zedillo ¨el espíritu político de México comenzaba a parecerse a la letra de la Constitución, y a ser, en efecto, una república representativa, democrática y federal, no una simulación de todos esos atributos.¨ Todo eso sucedió en el país, ¿dónde estábamos durmiendo la siesta que no nos dimos cuenta?.
   De Fox, el siguiente presidente que comenta, dice que como candidato a la presidencia era ¨un empresario guanajuatense de gran carisma y valor personal, aunque sin experiencia política.¨ Con su elección ¨la alternancia se convirtió en una realidad.¨ Alternancia, pienso, no significa formalmente nada, mientras no se logre que la conducción política sea algo diferente a la anterior situación, y menos se puede hablar de alternancia cuando la gestión panista ha sido peor que la anterior. Peores alabanzas a Fox no las puede decir el autor, pues si bien reconoce las limitaciones del guanajuatense no se muerde la lengua al decir que ¨con todo, en abono de Vicente Fox (además de enorme mérito como catalizador de la alternancia democrática) hay que reconocer su manejo responsable de las finanzas públicas, su respeto al orden democrático y la introducción de algunas reformas de la vida pública llamadas a perdurar, como la Ley de Transparencia.¨ Ley por cierto no aplicable obviamente a al mismo Fox, a su familia, ni cómo pudo haber ganado Calderón las elecciones.
     Calderón es ¨de un estilo discreto, serio y ejecutivo¨,  su guerra contra el narcotráfico ha arrojado ¨resultados tangibles¨, pero, repitiendo la excusa de los Pinos ¨el problema es de una dimensión que rebasa nuestras fronteras.¨ Enumera los resultados tangibles: a pesar de las bajas, ¨los resultados son los mejores de la historia del combate al narcotráfico.¨ ¿30,000 muertos? Entre los éxitos de la guerra de Calderón, enumera ¨la captura de dos funcionarios de inteligencia y tres agentes federales…¨ Qué minúsculos progresos comparados con  Colombia a pesar de estar invadida por bases americanas: más de 100 diputados en la cárcel, aquí ninguno, muchos funcionarios altos y hombres de negocios, aquí ninguno. Un solo gobernador ha ido a la cárcel en México, y ahora Villanueva purga condena en E.U., ni una mención siquiera del jugoso juego del lavado de dinero que produce el narco tráfico en los mismos bancos privatizados. Ni una palabra de Krause para explicar cómo ¨el problema rebasa las fronteras¨: el intervencionismo americano que ahora cuenta con una torre en pleno Paseo de la Reforma con toda clase de agentes para que operen en el país sin que estos tengan que seguir entrando al país con visas de turistas (Jorge Carrasco y J. Esquivel, ¨El gran espía,¨ Proceso No. 1776, noviembre 14, 2010:7-9); Krause evita recordar que antes de asumir el puesto Calderón viajó a informarse a Washington y a Colombia de los secretos del ¨Plan Colombia¨ que obedece a la política de E. U. contra el terrorismo diseñada por el Comando Norte del Pentágono en el marco de la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte (ASPAN) (Carlos Fazio, ¨El propagandista de los Pinos,¨ La Jornada, noviembre 15, 2010). Calderón subió al poder con la connivencia americana, pero a cambio debía empezar una escalada a la llamada guerra contra el crimen organizado que permitiera la entrada ¨legal¨ a México de los comandos del imperio que en voz reciente de su representante Hilaria Clinton, los narcotraficantes son terroristas. La palabra clave que permite a E.U. combatirlos para su seguridad nacional aun fuera de sus fronteras. 
   López Obrador, dice enfático Krause, no llegó al poder por sus propios errores. No hay comentario. Más bien dicho uno que muestra la rabia que le causa López Obrador a Krause cuando éste criticando a Julio Scherer a quien llama su amigo dice: ¨Yo le reclamo(a Scherer) haber sucumbido, de manera absolutamente acrítica e irracional, a la fascinación de Andrés Manuel López Obrador. El apasionado Scherer se ha dejado ganar por la vertiente mesiánica del líder, sin advertir que encarna la más antidemocrática y autoritaria mezcla teológico-política que haya vivido México en su historia reciente.¨ (E. Krause, ¨Proceso a Proceso,¨ Proceso 30 Años, Edición de 30 Aniversario, 2010: 220).
  Las finanzas públicas con Calderón, ¨se han saneado, y hay reservas para enfrentar el peligro¨, ni una palabra de los más de 600 mil mexicanos que sólo en el 2009 salieron del país en busca de trabajo, 26,000 de ellos menores de edad. Pero esto mismo nos debe consolar según Krause, pues ¨las mejores y mayores reservas no son económicas (¡) sino espirituales: están en el alma milenaria del pueblo mexicano que sabe encarar la adversidad con creatividad y estoicismo…¨Adelante México profundo, sigue encarando la corrupción, la impunidad, el militarismo que nos acerca a un grado mayor del ya presente fascismo, abandona la aburrida escuela, ve a tomar el sol y hacer ejercicio en las esquinas con semáforos, abre puestos perecederos y no contaminantes de toda suerte de chucherías y de productos de la piratería, que sigan las fábricas maquiladores pagando salarios de miseria, ésta sí que ha sido una fuente de ocupación para cientos de miles de mujeres y hombres que se la pasaban rascando su dignidad por falta de trabajo, y los más creativos y valientes que ganen más, para eso hay numerosas plazas en el narcomenudeo, venta de protección a comerciantes, secuestro de personas.
   El gobierno también es hijo de este México creativo, se ha sabido meter en el gran negocio de la privatización. Mira lo que dice citando a Salinas: es ¨inaceptable un Estado tan propietario frente a un pueblo con  tantas necesidades y carencias…¨. ¨El Estado- continuaba Salinas- vende sus bienes para resolver males sociales y canaliza sus energías para abrir espacios a los particulares para que aumenten el empleo, la inversión y toda la patria florezca.¨ Y el intelectual panagirista  Krause ejemplifica lo dicho haciendo ver que en el sexenio del hombre que nos metió al primer mundo por decreto, ¨el Estado mexicano (léase la mafia en el poder) privatizó o liquidó buena parte de las 1,155 empresas paraestatales que existían en ese momento. Muchas de ellas estaban en quiebra debido a la pésima administración.¨ Dígame Ud. si no es cierto que esas medidas privatizadoras fueron exitosas, ¨Las más rentables, dice Krause, los bancos, Teléfonos de México- (su venta) ¨permitió disponer de recursos para atender carencias sociales (¿?) y reducir el déficit público.¨ En el caso específico de Teléfonos ¨la privatización fue benéfica en cuanto que fortaleció aún más a la empresa (que estaba en números negros antes de la venta añado yo) y se proveyó de mejores y más baratos servicios a los consumidores… ¨ (¿?).
    El resto del artículo de Krause lo dedica a exaltar los beneficios del TLC, la necesaria reforma del ejido, la rebelión zapatista, la migración, a recordar a los dos premios Nobel, Paz y Molina. El que quiera conformarse con medias verdades que lea el resto del capítulo de este intelectual que se dice ser liberal  y pertenecer a esa tradición con la cual se identifica: ¨la tradición política liberal, que nada tiene de conservadora ni  de reaccionaria.¨ (Proceso 30 años p. 216). A cúal de todos los liberalismos pasados se refiere Krause cuando señala que ¨la única vía coherente para la izquierda mexicana¨ es el reencuentro con esa noble tradición que viene del siglo XIX y que debe arraigar en el XXI.¨ (Ibid. 218). Ciertamente no la del magonismo que Armando Bartra reconoce como la corriente más radical, cuya influencia-dice, en la formación de la cultura de izquierda, progresista, está presente pese a los prejuicios.  Esos liberales magonistas que Adolfo Sánchez Rebolledo señala ¨dirigieron huelgas, se convirtieron en organizadores y tribunos, pero sobre todo se volcaron en la tarea de educar a sus seguidores en el sentido que les dictaban sus  profundas convicciones libertarias.¨ (¨A 100 años: Ricardo Flores Magón, La Jornada, noviembre 18, 2010). La ¨única vía coherente para la izquierda mexicana¨ ¿será entonces el liberalismo del Porfiriato?