martes, 4 de marzo de 2014

En el aniversario 75 del INAH


75 años del INAH y 40 del CRO-Oaxaca

Museo de las Culturas de Oaxaca

Febrero 27, 2014

 

Manuel Esparza

 

Con la ocasión de los 75 años de la creación del Instituto Nacional de Antropología e Historia se podría  hacer una revisión general  del desarrollo de la institución y su presencia durante 40 años en Oaxaca. Tarea que sobrepasaría el espacio de este texto, además los aniversarios son para congratularse y mostrar los buenos pasos del homenajeado. Y eso con justa razón dado el largo registro de los grandes logros de tantos investigadores, técnicos y manuales en las tareas específicas del Instituto. Sin embargo, la ocasión puede muy servir para examinar a grandes rasgos cómo ha cambiado el país afectando en diversas maneras los fines del Instituto. Podríamos tomar en concreto la conservación del patrimonio en función de las políticas nacionales. O dicho de otra manera, se antoja reflexionar  si el bienestar general del país cambia en mejoras o se empeora según sea el grado de conservación del patrimonio, entendido éste como el conjunto de todos los bienes naturales necesarios para que un grupo humano  pueda subsistir y desarrollarse social y culturalmente.

     I En la época postrevolucionaria la necesidad de organizar e integrar una nación obligó a tomar las medidas económicas  que se juzgaron pertinentes para hacer un país independiente  y a dar un impulso  hacia un nacionalismo cultural que sacara al pueblo del atraso educativo acumulado y exacerbado por la pérdida  de un millón de mexicanos que causó la Revolución. En el ámbito de la cultura  fue cuando se salió al campo a llevar la educación. En 1921 se fundó la Secretaría de Educación Pública, responsable de velar tanto por la educación como por la cultura de México. Es cuando la UNAM obtiene su autonomía (1929). El vasconcelismo fue la doctrina que movió a miles de brigadistas por todo el territorio llevando libros de la literatura universal. La libertad de expresión se mostró en los muros de numerosos edificios públicos. Orozco en 1941 se burló de la justicia pintando a una mujer no de blanco sino de negro, no con los  ojos vendados sino bien abiertos y que no lleva una balanza en una mano, sino un puñal amenazando a ciudadanos indefensos: toda una sátira de la práctica y la teoría de lo que es la justicia en México. Estos murales en dos tableros están apropiadamente en la sede de la Suprema Corte de Justicia.

         Este periodo comprende la creación del  INAH (1939), del INI (1946), INBA (1946). Ese periodo postrevolucionario no decayó bruscamente, se logró parar la avalancha a media camino: este fue el caso del periodo de Echeverría cuando Gonzalo Aguirre Beltrán en la Subsecretaria de Cultura Popular (1970-74) quedó al frente no sólo del indigenismo oficial  (fue director del INI en 1971-72), del INAH, Cultura Populares, etc. Esta etapa es cuando se nombra a Guillermo Bonfil director del INAH en 1972 y se abren los 8 primeros Centros Regionales, entre ellos este de Oaxaca. Fue el periodo en que se tomó en serio la conservación del patrimonio lográndose que la Procuraduría General de la República destacara a agentes federales para auxiliar al INAH contra del saqueo de los sitios arqueológicos. Las penas por este tipo de delitos llegaron a ser más severas que las de posesión y tráfico de drogas. Todavía este periodo se continuó en la dirección del INAH de Gastón García Cantú. Fue cuando se hizo el Museo de las Intervenciones que afortunadamente ha resistido el embate del siguiente cambio en la política nacional.

 

 

II    Este último cambio siguiente  se  caracterizó por un giro radical hacia el neoliberalismo. Fue la década de los 90s el gran ataque al patrimonio. Se creó con Salinas de Gortari por decreto presidencial  el CNCA, eso fue como consuelo a los intelectuales, varios antropólogos entre ellos, que habían soñado  con una Secretaría de la Cultura desde que había subido a la presidencia José López Portillo. El CNCA en manos de su primer director, una persona respetada en el medio político y cultural Víctor Flores Olea (1988-1992), funcionó permitiendo la autonomía de institutos como el de Bellas Artes y el propio INAH.  Pronto, sin embargo se siguieron cambios drásticos cuando México fue elevado al primer mundo por medio del Tratado de Libre Comercio. Fue en 1992 cuando Salinas hace la contra reforma agraria permitiendo la venta de tierras ejidales afectando ya de esa manera la estructura de las comunidades campesina e indígenas. Ya antes en 1990 se habían privatizado Telmex y la banca y seguirían incontables privatizaciones de empresa públicas[1].

    El 12 de octubre de 1992 fue una fecha de rehabilitación del proyecto neoliberal contra el patrimonio. En los Pinos acompañado de Teresa Franco, Rafael Tovar y de Teresa y Eduardo Matos  además del gabinete y escogidos hombres de negocios, Salinas anunció cómo el patrimonio arqueológico debía servir para generar inversión. Llamó al Instituto ¨el nuevo INAH¨ del que esperaba cooperara en los 12 megaproyectos en los que se invertirían  103,000 millones de pesos. Se le advirtió a los investigadores del INAH que dejaran paso a los más jóvenes, una velada amenaza al sindicato de investigadores que ni dejó sus plazas libres y sí atacó la política de comercialización de los sitios arqueológicos. Se invitó a los empresarios a invertir en tan promisorios negocios.[2] Contra esa tendencia privatizadora de la cultura, Flores Olea apuntó: ¨La historia del siglo XX mexicano ha sido impulsada más por el Estado que por la sociedad (iniciativa privada). El Estado es el creador de las instituciones de la educación, de la cultura, de la economía, de las finanzas. Este papel decisivo no pude desconocerse. El Estado creó la UNAM, el INAH, el INBA, IPN.¨ Admite (Flores Olea) sin embargo ¨un hecho nuevo en la historia cultural de México: el surgimiento de los intelectuales ya no necesariamente vinculados con el Estado sino con núcleos de la iniciativa privada. Ciertamente con algunas inferencias o deducciones muy discutibles. La lógica de ellos sería más o menos la siguiente: puesto que la empresa es libre, nosotros, intelectuales de la empresa libre, somos por definición libres.¨[3] Esto también ha sucedido en Oaxaca con la proliferación de museos  e intervenciones de pintorescos pintores en monumentos históricos incluyendo el Centro histórico[4]. A propósito, esa crítica después ampliada en la polémica entre las revistas Nexus y Vuelta le costó el puesto a Flores Olea quien achaca al Coloquio de Invierno[5] una de las causas  de su despido del CNA: ¨Fue la primera crítica que se hizo en este país, por los intelectuales de más prestigio y otros invitados de fuera, al modelo económico del neoliberalismo…probablemente yo no encajaba en un nuevo diseño político de prolongación a fondo de ese mismo modelo en el campo de la cultura.¨ [6]

         Con Rafael  Tovar al frente del CNCA (1992-2000) en pleno salinato los intereses  del Estado se reflejaron en la pérdida de autonomía del INAH, del INBA y del cuidado por el patrimonio. El escaso presupuesto se canalizó en gran parte en  proyectos  de relumbrón como el Centro de las Artes[7]. Este proyecto sin estudio previo de impacto ambiental pronto agrupó a la comunidad de artistas en contra. Los fines del proyecto  anunciados  mostraban la improvisación y la ambición de los que ya se hacían dueños del desarrollo artístico de México.[8] Se quiso controlar las licencias en monumentos artísticos e históricos, fue cuando Tovar y de Teresa nombró encargado de licencias al arquitecto Juan Urquiaga que fungía tanto en Bellas Artes como en todos los monumentos históricos del país.

         Enrique Florescano a los casi dos años de haber salido del director ya casi pedía la extinción del INAH: ¨En el área del Estado deben quedar las funciones de conservación, catalogación, protección y mantenimiento del patrimonio cultural. Las de investigación en las instituciones académicas, y las de comercialización, financiamiento y promoción social en empresas dedicadas a esos fines  (…). Curiosamente, quienes más se oponen a una verdadera participación del conjunto social en el manejo del patrimonio cultural son los trabajadores de las instituciones culturales transformados hoy en sindicatos y gremios corporativos.¨[9]

         Los embates contra el patrimonio siguieron su curso en 1995 con Ernesto Zedillo ya como Presidente. Se hicieron ocho foros de consulta en  otras tantas ciudades  sobre Política Cultural y Desarrollo como base para elaborar el Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000. ¿Cuál fue el resultado de las 232 ponencias? Pues un párrafo de una escasa página de las 173 del Plan Nacional de Desarrollo. De nada sirvió tanta encerrona de un día con gente de toda clase de la cultura. Jorge Alberto Manrique criticó diciendo: ¨el interés del gobierno por la cultura es proporcional a las páginas que se le dedican en el Plan Nacional de Desarrollo.¨ Nada de lo que propuso en Zacatecas  Juan Bañuelos sobre las culturas indígenas.[10] Fue bajo el mismo presidente Zedillo que se  cerró Radio Huayacocotla que llevaba años transmitiendo para la zona indígena de Veracruz, [11] el mismo mandatario que negaría los Acuerdos de San Andrés sobre la cultura indígena.

         Durante 5 años se estuvo elaborando en secreto un proyecto de ley sobre el patrimonio cultural que permitía la privatización de los bienes incluyendo los arqueológicos, se permitía el coleccionismo y la comercialización de sitios y monumentos. Este proyecto presentado por el senador Mauricio Fernández Garza en el Senado no prosperó, pero el mismo Fernández Garza reveló que estuvo siendo asesorado en la elaboración del proyecto por Guillermo Tovar y de Teresa, el que post mortem sería tan alabado como defensor del patrimonio. Casi al año de los ataques de Flores Cano al sindicato, el senador  Mauricio Fernández Garza Presidente de la Comisión de Cultura del Senado dejó bien clara cuál debía ser la subordinación del Institutos como el INAH y el INBA, para empezar dijo era necesario un nuevo ordenamiento legal: ¨Creo que había que eliminar al INAH e INBA casi de  raíz con su ordenamiento constitucional como está y dejarlos en función de una nueva ley, con un reglamento(…) pero se me hace una aberración que Bellas Artes y Antropología tengan en un momento dado un grado casi de autonomía nacional.¨ Para el empresario y coleccionista compulsivo la cultura debe ser de exportación por ser la mayor riqueza nacional ¨aun por encima del petróleo.¨ Y sentenció ¨Si los sindicatos de Bellas Artes y Antropología están en contra de la cultura, deben desaparecer.¨[12]

         De acuerdo con la política salinista continuó Teresa Franco como directora del INAH donde se perpetuaría hasta el siguiente sexenio. Fue cuando quizá por primera vez un director general del INAH es denunciado judicialmente varias veces por los mismos trabajadores. El caso de Teotihuacán es un ejemplo del comercialismo de la zona y la complicidad de las autoridades. Ese era uno de los 12 megaproyectos de Salinas en zonas arqueológicas. Se planeó la Plaza  Jaguares con dinero adjunto de la iniciativa privada. El plan eran 4 edificios para 217 locales comerciales sólo en el área A,  a los que había que añadir más de  200 más en las otras zonas. Aparte de una plaza de artesanías nacionales y extranjeras se planeaba un Mall con boutiques, joyerías, restaurantes, bares, hotel de cinco estrellas. Pronto las uniones de comerciantes tradicionales protestaron y junto con el sindicato de académicos del INAH exigieron públicamente que se transparentaran las licencias y términos de las concesiones que Teresa Franco y el arqueólogo Matos director del proyecto habían dado.[13]

         En el CNCA se sucedieron ya en pleno neoliberalismo panista gente como Sari Bermúdez (2000-2006), Sergio Vela (2006-2009) y Consuelo Sáizar Guerrero (2009-20012).  De esos 12 años de panismo Hugo Gutiérrez Vela dice: ¨Los seis  años de Fox y los 6 de Calderón fueron un golpe fuerte a la cultura (...) como no querían hacer nada más y como sus secretarios o como se llamen del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, la señora Bermúdez y la señora Záizar no tenían la posibilidad de tomar iniciativas, lo que sucedió es que disfrazaron su ineptitud, su odio a la cultura, con un gigantismo totalmente desafortunado: obras faraónicas que al final no sirvieron para nada.¨[14] Ejemplos de esas obras la Mega Biblioteca y la Torre del Bicentenario. En palabras del mismo Hugo Gutiérrez Vega: ¨Durante 12 años el odio conservador a la cultura y al Estado laico rompió con esa tradición postrevolucionaria, y se disfrazó con un gigantismo absurdo y contraproducente.¨[15]

 

        

III      El modelo capitalista es expansionista, no respeta a la gente y sus tradicionales habitats, las selvas son para la ganadería y para proyectos turísticos; los pueblos habitados, ríos, y mantos freáticos son contaminados por incontables concesiones  mineras a cielo abierto. Para tener una idea de la depredación, el doctor Exequiel Ezcurra considera que para elaborar un Centenario de oro se necesita extraer 132 toneladas de roca, consumir 100 mil litros de agua dulce y 450 litros de combustible. Con esa agua se puede abastecer a 200 familias al día. Eso es lo que ha aprobado la SEMARNAT a una compañía canadiense en Los Cordones, Baja California: luz verde para extraer en 10 años 40 toneladas de oro a cielo abierto.[16]

         Se atenta directamente contra la existencia misma de los portadores de cultura como lo dijo dramáticamente el raramuri Juan Gardea de Norogachi en un foro en la Universidad  Iberoamericana  en 1993, un año antes de que el mismo Salinas nos llevara al primer mundo y los zapatistas le declararan la guerra: ¨El bosque ya no es nuestro. Las tierras son de los caciques. Nosotros los rarámuris nos hemos remontado a la sierra. Los animales también nos los ha quitado el cacique. Nos están acabando día a día, al último no seremos más que un recuerdo en la historia.¨[17] Eso fue en 1993 Año Internacional de los Derechos de los Pueblos Indígenas.

          Con Peña Nieto inaugurando una nueva fase más agresiva de modelo neoliberal no se puede esperar más que la privatización de los bienes nacionales que quedan, y para coadyuvar con su política vuelven al área cultural los mismos personajes de antaño: Rafael Tovar en el CNCA y Teresa Franco en el INAH.

 

IV   Ya más en concreto a lo que atañe a este Centro Regional del INAH, el impulso  postrevolucionario culminó con la ley de 1972 sobre el patrimonio que permitió en primer lugar poner fin a la destrucción de la ciudad en manos del Colegio de Arquitectos. Durante más de una década nadie se pudo recibir en Arquitectura pues los intereses de los constructores domiciliados en la Secretaria de Obras Públicas no aceptaban competencia alguna. El patrimonio construido de la ciudad y de muchos de los monumentos religiosos del estado fue posible su conservación por la acción decidida de la entonces Secretaria del Patrimonio Nacional. Fue cuando se restauraron ruinas que el Estado no había podido conservar: Santo Domingo, San Francisco, el Zócalo, Siete Príncipes, Santa Catarina, la catedral, etc.

         A partir de 1973 principio de este Centro Regional fue el fin del centralismo en varias ramas de la investigación y conservación. No volvieron a salir al centro del país piezas arqueológicas y se empezó hacer responsables a los municipios para que ellos conservaran su propio patrimonio arqueológico que salía de las siempre presentes llamadas denuncias de hallazgos. Desde la Dirección central de los Centros Regionales se aprobó que en este Centro Regional se hicieran publicaciones y se administran las ganancias localmente.  La idea era que cada centro fuera en la provincia un foco de investigación y difusión regional. Fue el comienzo de uno de los proyectos más importantes que se han llevado desde la provincia en todo el Instituto, el de los museos comunitarios. Este proyecto nació en Oaxaca y es ahora solicitado en varios partes de América Latina.

         La apertura de un Centro Regional ayudó a facilitar el intercambio y colaboración de investigadores nacionales y especialmente extranjeros. De particular relevancia ha sido la investigación arqueológica llevada a cabo por investigadores extranjeros que vinieron a revitalizar la arqueología donde había quedado con Caso, Bernal y Acosta. Oaxaca obtiene también primeros lugares en la investigación arqueológica de la antigüedad de la agricultura en Mesoamérica, y en estudios de superficie, de tal manera que a nivel mundial Oaxaca ha sido la más extensamente estudiada, más que Mesopotamia y Egipto. Esta convivencia académica de investigadores extranjeros  y nacionales ha beneficiado a Oaxaca con la apertura de nuevos sitios arqueológicos abiertos al público, conocimiento de las culturas loacales, y muy especialmente en la formación de nuevos investigadores mexicanos en varias disciplinas.

         Ese primer entusiasmo por la conservación que se había logrado con la nueva ley (1972) se reflejaba en muchos de los trabajadores que se empezaron a convertir en denunciantes voluntarios de obras clandestinas en la ciudad. La entrega de arquitectos oaxaqueños en la tarea muchas veces ingrata de  la conservación de la ciudad debe ser reconocida ampliamente. Aquí un recordatorio agradecido al Arq. Octavio flores Aguillón, al Arq. Vicente Nísino Lloret ambos ya difuntos y al Arq. Enrique Núñez Banuet. En Administración siempre estarán presentes en este Centro de trabajo la labor inicial de Lorenzo Gamio, Félix Villanueva  y muy especialmente de Jaime López. En las zonas arqueológicas fue el tiempo de vigilantes volantes entre ellos  Rafael Vásquez en todo el estado especialmente en la región de la Cañada, Carlos Jiménez en la de Etla,  Álvaro Arturo Ramírez de la región de Ocotlán - Zimatlán, Juan Bigueño en Yengola, Arturo Antonio Canseco en Monte Albán, Zenón Ramírez como auxiliar en la solución de problemas con personas de la ciudad y en varios conflictos en los municipios. La enumeración de colaboradores del  sólo se refiere a los primeros  años de la fundación del Centro Regional en Oaxaca y aun así está incompleta. Innumerables denuncias se hicieron por saqueos, y hubo detenciones carcelarias. Ese periodo se caracterizó por el apoyo directo de las autoridades centrales a los planes y proyectos de los centros regionales. Guillermo Bonfil tenía un valedor en la SEP, Aguirre Beltrán, y eso facilitaba el aumento de presupuesto al Instituto y los trámites a nivel de ministros[18].

     Pero así como se podía llegar a ciertas alturas encomiables también venían los descensos y la atrofia burocrática dados los vaivenes del régimen del que ya se ha hecho mención. El sindicato de investigadores cobró fuerza donde antes prácticamente pasaba inadvertido. Con una mentalidad estaliniana de sus dirigentes defendiendo al trabajador tuviera o no razón se dejó de avanzar substancialmente en la investigación y difusión de  resultados. El hecho de que el 90 % de los investigadores son titulares C, pero donde no hacen mayoría en el Sistema Nacional de Investigadores revela cómo el burocratismos les ha permitido ser parte de las comisiones mixtas, entre ellas la de evaluación al grado de que un escalafón de evaluación mal hecho y que favorece precisamente las horas asiento lleva prácticamente 30 años sin mayores cambios. Todos los logros sindicales económicos, la mayoría desaparecerán con la jubilación,  no han podido obtener la homologación  con IPN y los sueldos siguen estancados[19].

         Con Enrique Flores Cano el INAH sufrió la pérdida de independencia del Instituto. El director volvió a ser como en los viejos tiempos de Caso[20], y Bernal[21], un puesto para ascender políticamente, no para arriesgarse a antagonizar al gobierno. Flores Cano como comienzo reemplazó al personal de la Dirección del Jurídico del INAH, se fueron los que conocían de la ley de la materia y de sus deficiencias, todo un bastión de apoyo en la provincia en las intervenciones para parar obras o denunciar saqueos. Pronto se acumularon tres jurisprudencias que debilitaron substancialmente la fuerza de la Ley de 1972. Tan exitosa había sido antes la asesoría jurídica que su titular el Dr. Geertz Manero fue llevado a la PGR donde se creó para él por primera vez el puesto de Oficial Mayor.[22] Fue el comienzo  de una burocracia del Instituto  asentada en el D. F. que no volvió salir a visitar los centros regionales, situación por cierto que se ha prolongado durante los últimos 30 años. Las publicaciones del Instituto sólo se pueden conseguir en el D. F. en un país de 110 millones de habitantes. La institución que ha crecido enormemente en la parte administrativa y muy poco en la de investigación, al grado que de aquellos  mil y tantos trabajadores del Instituto al principio de la administración de Bonfil, hay cerca de 8 mil ahora contando a los innumerables ¨eventuales¨ es decir, los que no tienen plaza. Los con plaza son un indicio del envejecimiento de la institución dado el poco interés del gobierno por la cultura en general: este año sólo hay 10 investigadores con 5 años cumplidos de antigüedad, en cambio con cuarenta años cumplidos somos 38[23].

         El vacío de poder para hacer cumplir la ley localmente, ha llevado  a una parálisis en el proceso de denuncias y de licencias oportunas.  Y la pérdida de presencia del Instituto. Eso necesariamente tuvo que reflejarse en el deterioro de la ciudad y la falta de apoyos para tener una imagen digna ante la sociedad con la consiguiente pérdida de autoridad. El caso paradigmático fue la crisis del 2005 en adelante por la remodelación del zócalo, donde la responsabilidad del INAH brilló por su ausencia o mejor dicho por su anuencia. Hubo periodos en que varios de los conflictos con autoridades y particulares, lo mismo el otorgar  licencias de construcción  debían remitirse a México. Con frecuencia la misma PGR relegó las denuncias judiciales que se hacían aquí al centro de todo poder en este país de más  de 110 millones de habitantes. Ese centralismo afectó a muchos proyectos y convenios que se hacían en la provincia, es el caso de frustrado museo de Zaachila  cuando era posible que retornaran los hallazgos arqueológicos que ni exhibición estaban en el Museo Nacional. Fue tanta la falta de presencia del INAH en los centros de trabajo que otras autoridades tomaron la responsabilidad de dar licencias, este fue el caso de la  SEDUE cuando se  quitó el ciprés de la catedral de Guadalajara en 1992[24], lo mismo sucedió en Oaxaca ante la total ausencia de la entonces directora regional del INAH. Fue cuando Ramírez Vásquez  de la Secretaría de Obras Públicas (1976-1982), vino a darle la razón al  gobernador  y al presidente municipal de Oaxaca que habían empezado a ¨remodelar¨ la Alameda y a nivelar la gran plancha.

         Los directores regionales no quisieron  comprometer su puesto al ver que no había prácticamente comunicación ni apoyo desde las oficinas centrales, no al menos en los niveles  que se tuvieron digamos de 1972 a 1980s. Al respecto, no se puede menos de traer a la memoria el ejemplo de Manuel Gamio cuando fue nombrado subsecretario de Educación en el gobierno del General Calles, eran entonces tales los fraudes del Secretario José Puig Casaurar que Gamio los denunció. El conflicto se resolvió previsiblemente destituyendo a Gamio quien en sus propias palabras nos da ejemplo de cómo se puede uno indignar contra funcionarios que atentan contra el patrimonio:  ¨Sin vanidad ni fingimiento de ningún género considero que el cese que acabo de recibir y cuya expedición provoqué insistoriamente (sic), es para mí un acontecimiento altamente satisfactorio, porque gracias a él creo contribuir hasta donde me alcanza mi modesta esfera, a la rectificación de valores morales en la senda de la administración pública que me tocó cruzar, y a la dignificación de mis compañeros que viven como yo vivía fatalmente sujetos por la tradición al grillete del servilismo oficial. Con esta declaración pongo punto final al incidente de mi separación del gobierno del Gral. Plutarco Elías Calles.¨[25]

 

         A manera de explicación, este escrito ha querido reflejar el profundo cariño a la institución en la que he trabajado durante 40 años convencido que los fines por los que fue  creado el INAH son dignos de respeto y dedicación, que la responsabilidad en el trabajo es la única manera de justificar el sueldo y las prestaciones, que el cuidado del legado cultural del país está por encima de cualquier interés sindical o de las autoridades cuando éste sea en detrimento de la conservación y fomento de la herencia cultural de México. Poco se contribuiría a la merecida celebración del  aniversario si no hiciera también un examen crítico de la institución. 



[1] El reciente informe  ¿Ayudó el TLCAN a México? del Centro de Investigación Económica y Política (CEPR) en Washington califica el tratado ¨de un terrible error¨ como lo muestra cualquiera de los indicadores económicos y sociales. Por ejemplo, en el campo 5 millones de agricultores fueron desplazados entre 1991 y 2007. El PIB fue la mitad del promedio de américa Latina, el índice de pobreza permaneció igual que hace 20 años: 52. 3 %, La Jornada, febrero 13, 2014.
[2] Proceso, noviembre 30, 1992, No 839, Nota de Gerardo Ochoa Sandy.
[3] Proceso, diciembre 21, 1992, Nota de Gerardo Ochoa Sandy.
[4] Rodolfo Morales acusó al INAH de destruir el patrimonio porque no le permitía remodelar sus propiedades a su gusto, Proceso, enero 6, 1995, No. 950; el protagonismo de Francisco Toledo ver blog http://dialogosdesoledad.blogspot.com/.
[5] El Coloquio de Invierno fue organizado en febrero de 1992, por la Universidad Nacional Autónoma de México, la revista Nexos y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes para discutir los grandes cambios de nuestro tiempo.
[6]   Proceso, junio 12, 1995, No. 971. En el ámbito nacional el debate por los libros de texto de historia para alumnos de primaria siendo Secretario de Educación Zedillo en 1992 dio como resultado que se destruyeran  6 millones de libros gratuitos ya impresos. El caso ilustra ese papel libre e interesado de intelectuales al servicio del mejor postor, ver http://www.felipemoreno.com/zedilloylosintelectuales.htm.
[7] Este proyecto terminó por acabar la industria cinematográfica mexicana que si bien venía en declive había llegado  a producir 125 películas al año  y dar trabajo a 8 mil familias que de alguna manera estaban relacionadas con la industria, Proceso, marzo 29,1993, No. 856, Nota de Héctor Rivera. Para abril de  ese año habían sido liquidados 300 trabajadores, Proceso No. 909. El CNCA prefirió a la extranjera Cinemark que a propietarios mexicanos y además sin licitar el contrato para manejar los autocinemas durante 15 años prorrogables a 30, Proceso abril 25, 1994, nota de Héctor Rivera. El Arquitecto que diseñó ese proyecto Ricardo Legorreta fue el mismo que diseñó la plazuela del Carmen Alto aquí en Oaxaca donde tejían y vendían artesanías mujeres triques quienes fueron  desplazadas a la banqueta atrás de Santo Domingo; esa plazuela ahora es el sitio de artesanías hippies y de piratería de discos. 
[8] Ver Proceso Nos. 861, 871, 862, 872 del año 1993.
[9]  Proceso,  enero 3, 1992, No. 896, Nota de Gerardo Ochoa Sandy.
[10] Proceso, junio 5, 1995 No. 970.
[11] Proceso, mayo 15, 1995 No. 967.
[12] Proceso, octubre 9, 1995, No. 988, Nota de Roberto Ponce.
[13] Proceso, Nos. 916, 920. ¨A Teresa Franco se le demandó sindicalmente igual que a Matos y a Tovar y de Teresa y al mismo Salinas de Gortari por las plazas comerciales que comenzaron a desplantar en la zona arqueológica de Teotihuacán: el Corso, Gamio y Jaguares. Estas se localizaban en tres puntos distintos de la zona arqueológica, el Corso detrás de la Pirámide de la Luna, Jaguares en el predio de la Ventilla y Gamio en las inmediaciones del viejo museo de Gamio en las inmediaciones de la pirámide del Sol. La demanda se debe haber presentado en 1996 o 97. Luego yo en lo personal demande a Teresa por los permisos que dio para las llamadas cumbres Tajín, que después se hicieron extensivas a Sergio Raúl Arroyo, quien siguió con la costumbre de Teresa de dejar en manos de los gobernadores el uso de las zonas, arqueológicas, que también lo hizo con Chichen Itza con Pavarotti y por lo cual también la demandé¨ Enrique Echenique, comunicación personal, 02/18/2014. Ver para el seguimiento del caso, Proceso, enero 30. 1995, No. 952; febrero 13, 1995, No. 954; febrero 27, 1995, No. 956.
[14] La Jornada, Nota de Mónica Mateos-Vega, enero 17, 2014. Sáizar en el último año de Calderón en 2012 estuvo aceptando documentación por obras no cumplidas, el monto fue de 350 millones 478 mil pesos, La Jornada, febrero 23, 2014, Nota de Roberto Garduño.
[15] Ibid.
[16] Ivan Restrepo, ¨Intereses inconfesables¨ febrero 3, 2014: http://www.jornada.unam.mx/archivo_opinion/autor/front/41#sthash.0ISH5Hd0.dpuf. En 2012 en México se produjeron  96.5 toneladas de oro  con un valor de 68 mil 254 millones de pesos, pero según la Ley Federal de Derechos los titulares de concesiones pagan 5, 91 pesos semestralmente por hectárea durante los dos primeros años de concesión. La Jornada, febrero 9, 2014. Nota de Juan Carlos Miranda. Adolfo Gilly en el Seminario Internacional Derecho, Democracia y Pueblos en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM al hablar del despojo moderno causado por la globalización dijo que ¨rompe el ancestral vínculo del ser humano con la naturaleza.¨ Y explicó que la privatización de cuantos bienes se ha hecho arrasa con la biodiversidad, las creaciones intelectuales los saberes locales, los códigos genéticos, los espacios radioeléctricos y aéreos, la energía eólica, e inclusive con la sangre y órganos humanos, la biosfera entera y recursos necesarios para la vida, como el agua y las semillas. No es la maldad de nadie, es una fuerza abstracta cósica que conduce finalmente a la violencia bélica y al exterminio de pueblos, cultura, bosques, ríos, lagos, glaciares y cultivos milenarios, todos consustanciales a la vida humana.¨ La Jornada, febrero 13, 2014, Nota de Emir Olivares.
 
 
[17] Proceso marzo 8, 1993, Nota de Pablo Latapi.
[18] El CNCA creado por un decreto presidencial carece totalmente de la interlocución que se exige con los diversos ministerios que tiene que ver con los fines del INAH. La enumeración de colaboradores sólo se refiere a los primeros 10 años de la fundación del Centro Regional en Oaxaca y aun así está incompleta.
[19] En 1993 el INAH fue descubierto en su decadencia. La Contraloría General de la Federación detectó más de 10 cargos contra el Secretario de Administración, el Coordinador de  Difusión y a varios administrativos por desvío de partidas presupuestales, abuso de atribuciones, nepotismo, enriquecimiento ilícito durante la administración del Director General Arqueólogo Roberto García Moll. Algunas cantidades dudosamente comprobadas ascendían a  varios cientos de millones de pesos. Aquí en Oaxaca, durante ese mismo periodo de tiempo, la Contraloría Interna del INAH selló las oficinas del Director Regional y despidió a coludidos con agentes de turismo que escamoteaban millones de viejos pesos de  las entradas de Monte Albán y otros sitios.
[20] Alfonso Caso fue Jefe de exploraciones en la zona arqueológica de Monte Albán (1931-1943); Director del Instituto Nacional de Antropología e Historia (1939-1944); Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México. Candidato a la presidencia por parte del PRI en vez de Adolfo Ruíz Cortinez. Sin embargo los últimos veintidós años de su vida los pasó como Director del Instituto Nacional Indigenista, donde dio a su hijo contratos para construir  los nuevos centros coordinadores que se abrían. Como nostalgia de un pasado porfiriano a don Alfonso cuando llegaba con su chofer a las oficinas de Av. Revolución salía a recibirlo el personal del INI y cuando partía se volvía repetir el ceremonial acompañándolo hasta que partía el carro, (Ver Salomón Nahamad, ¨Una experiencia indigenista: 20 años de lucha desde investigador hasta la cárcel en defensa de los indios de México,¨ mecanoscrito,1988, pp.32). A la toma de posesión de Luis Echeverría no fue invitado ya, las malas lenguas dicen que eso le ocasionó la muerte.
[21] Ignacio Bernal  y García Pimentel fue entre otros sub Director del INAH (1958-1968), Director del INAH (68-71), Director del Museo Nacional de Antropología e Historia (1962-1968 y 1970-1977). Siendo Sub director el INAH Bernal trabajó en Yagul y Monte Albán. De estas dos zonas sacó piedras rodadas para construir la alberca y la barda de sus casa de campo en San Felipe del  Agua. Eso causó que fuera denunciado ante la PGR mucho antes que se iniciara el Centro Regional del INAH en Oaxaca en febrero de 1973. Bernal venía a fines de año trayendo secretarias de México para que atendieran la casa como sirvientas, en esos fines de año solía invitar a altos funcionarios, entre otros, de la embajada americana. Ya en tiempo de Bonfil como director General  en los 70s. y siendo Bernal Director del Museo de Antropología, en una recepción en la embajada, el embajador americano agradeció a Bonfil  ¨por las piezas arqueológicas que le había obsequiado el Dr. Bernal.¨ (comunicación personal de varios directivos del INAH en 1973). Esa afición por disponer  de piezas arqueológicas se había mostrado antes, cuando vendió otras para subvencionar los gastos de su boda a la Sra. Troumotille, una coleccionista de la ciudad de México como ella misma relató al que esto subscribe. Del círculo familiar de Bernal es Pedro Aspe quien siendo Secretario de Hacienda durante el periodo de Salinas, fue cuando se hicieron la mayoría de las privatizaciones, una de ellas la que FONATUR pretendió al querer vender  el ex convento de Santa Catarina de Oaxaca.
[22] Para algunos efectos de esa administración en Oaxaca, ver ¨La basura de la administración anterior,¨ en Patrimonio y derechos Indígenas: Tareas pendientes, Oaxaca, Carteles Editores, 2001: 14-15.

[23] Reconocimientos de Estímulos por Antigüedad 2013‏, INAH. Son sólo 167 investigadores con derecho a estímulo por tener de 5 a 55 años de antigüedad.

[24] Proceso noviembre 2, 1992 No.835, Nota de Felipe Cobián.
[25] Excelsior 8 de junio de 1925, citado en Nahamad op. cit. p. 7, ver n. 20.

jueves, 25 de julio de 2013

Nahamad y la Teología de la Liberación


¿Teología de la Liberación o liberación de todas las teologías?

Manuel Esparza

Un campo fértil donde impactó el marxismo en la mitad del siglo pasado, fue en el de la religión. Desde fin del Concilio en 1965, y dadas las directrices de la Conferencia de Medellín, la iglesia de América Latina tuvo que confrontar la realidad social de enormes poblaciones. Pronto se consolidó una fuerte orientación hacia una ¨opción preferencial por los pobres¨ y una voluntad comprometida a luchar contra la injusticia. En algunos sectores clericales quedó relegado el providencialismo y la sumisión a las estructuras del poder. El prometido futuro paradisíaco dejó de ser una esperanza  mientras no se lograra su realización ya en este mundo.

   ¿Por qué hubo tanta oposición a esa nueva corriente de parte de la jerarquía y de un vasto espectro de la población creyente católica? Mucho se ha escrito sobre el particular, pero un argumento favorito fue que ese modo de reflexionar la realidad social y sus consecuencias era materialista, no consideraba la intervención divina en los asuntos humanos y por tanto el magisterio de la iglesia, depositario de la revelación, quedaba relegado[1].  A la lucha contra el materialismo en su forma moderna comunista  de parte de los regímenes capitalistas y de la Iglesia en alianza con ellos, se añadía ahora la acusación de que esa reflexión sobre  las realidades sociales era atea. La oposición a la llamada Teología de la Liberación la encabezaron los mismos papas y muy señaladamente el Prefecto para la Doctrina de la Fe Joseph Ratzinger. Se llegó a prohibir la enseñanza en universidades católicas a notables teólogos, se les censuraron sus escritos, algunos prefirieron el estado laico y quitarse de encima la jurisdicción eclesiástica.

         En el análisis de un connotado teólogo iniciador entre otros de la Teología de  la Liberación, el jesuita uruguayo Juan Luis Segundo, el pensamiento teológico pertenece a la ¨superestructura.¨ Lejos quedaba entonces la concepción de que la teología era la reina de la filosofía y de las otras ciencias. Ya no es ella la  que determina  el contenido de la doctrina y la moralidad de la acción social, sino que la praxis marxista es la que determina  la teología. En el análisis marxista, entonces, la teología se vuelve la superestructura dependiente, es decir, ideología. Para Segundo ¨una opción política de cambio en pro de la liberación es un elemento intrínseco y desideologizador de la fe”[2]  Los principios en los que se basa la teología son los de la revelación, y a ésta se asiente por medio de la fe, pero si de lo que se trata es de desideologizar la fe, quitar la ¨falsa conciencia¨, entonces no es sólo la teología cristiana la que se pone en tela de juicio sino toda teología como expresión sistematizada o no de las diversas creencias en las culturas humanas.

         A la crítica a la Teología de la Liberación, en concreto por las ideas de Juan Luis Segundo, se han alzado varias voces de los mismos compañeros jesuitas  y hasta de antropólogos. Paso ahora a comentar las afirmaciones de uno de estos últimos, Salomón Nahmad contra la obra evangelizadora de la Iglesia católica e ¨iglesias evangélicas¨ en México[3].

         El autor parte de entrada con el supuesto de que lo que se ha hecho desde la conquista hasta el presente es un etnocidio en contra ¨de las religiones propias de los pueblos originarios en México y Mesoamérica.¨ Cómo se logró eso, se pregunta el autor como tema central de un largo ensayo con apéndices y fotos de cuando era joven. Él mismo se responde: La globalización económica y cultural que experimentamos pide una ¨homogenización religiosa de carácter monoteísta¨ que se manifiesta actualmente por ¨la adecuación del discurso religioso al control, tutela y manejo de los pueblos indígenas por las iglesias.¨ La tutela de la iglesia, sigue explicando, se da en las relaciones de los individuos y  los pueblos con el Estado y la sociedad nacional.

         Uno se pregunta si ¿la iglesia en México tiene tal papel de mediación? El autor dice que sí porque es constante la dominación y control de los pueblos indígenas por ser la católica  ¨Iglesia de Estado.¨

         Vuelve el autor al tema del etnocidio que se inició en el siglo XVI y ¨continúa hasta nuestro días con otros argumentos  de carácter reivindicativo como la Teología de la Liberación.¨  Y explica que ésta teología ¨no es otra que la continuidad de la evangelización católica a finales del siglo XX y principios del XXI¨. Pasa  a decir que en esa modalidad  ¨se manifiesta igualmente un fundamentalismo cristiano, conservadurismo ritual (como) reacción contra el desmoronamiento del ritual (sic) tradicional bajo pretexto de modernización.¨ Se continúa así una persecución contra todas las formas religiosas  que no sean ¨de corte europeo¨ y para ello cuenta la Iglesia con ¨el apoyo de la democracia cristiana  europea y norteamericana, las cuales financian la continuidad del proceso evangelizador de la Iglesia católica.¨ El dominio totalitario de la Iglesia no fue cosa del pasado, aún se practica ¨con la benevolencia del gobierno federal y los gobiernos estatales(…) esto sucede día con día en México, a causa de los valores cristianos (sic) que promueve tácita y tácticamente el Estado (sic).¨ 

         ¨La Teología de la Liberación es únicamente un arma de misión (…) para que la permanencia y la doctrina de la Iglesia católica se asienten de manera más sólida en tierras americanas. Su concomitancia con una ´causa de liberación´ es sólo un factor circunstancial y no esencial¨. Así escribe  Nahamad haciendo suya una cita del  boliviano  Fernando Mamani Flores.
          Si  en México ha sido siempre la católica la religión del Estado, no se entiende cómo el autor acepte que en siglo XIX y después de la Revolución del 1910 se estableció una separación de Iglesia y Estado: ¨por ello México se mantenía como un país eminentemente laico.¨ Todo eso, sin embargo, añade, ha cambiado en los últimos 25 años con una contrarreforma religiosa contra el laicismo. Este concepto le da pie a Nahamad para citar a un autor  que explica los problemas del laicismo en educación de Bolivia con las llamadas escuelas de convenio (subvención estatal a escuelas confesionales) diciendo que este tipo de arreglo ¨es lo que yo (Nahamad) denomino tutela moderna de la Iglesia  católica¨ pero curiosamente añade que la Iglesia ¨manipulan (sic) la laicidad del Estado, por medio de la Teología de la Liberación, de modo que el fin último del ´laicismo no es independizar al Estado de la Iglesia católica, sino de todas las religiones incluyendo de los  pueblos indígenas.´¨    El modo de citar de Nahamad obliga a uno a averiguar qué es lo que cita de otros autores y qué es lo que es de él. En esta última cita que escribo con énfasis añadido, es de  Oscar Garrido  pero Nahamad omite el contexto que defiende aquel autor  acerca de lo que debe ser la laicidad, no sólo la separación del Estado de la religión católica sino de todas las demás:
                                 
En la medida en que no existe una religión apoyada por el Estado, no es admisible ni las escoltas militares en las procesiones, ni los ministros comulgando en actos oficiales, los crucifijos y biblias en los juramentos de autoridades designadas, pero tampoco la presencia oficial en entradas folclóricas a devoción de la Virgen del Socavón, de la de Urkupiña o de Jesús del Gran Poder, los ritos aymarás que se celebran en el palacio de gobierno, los matrimonios bajo ritual aymara financiados por el estado desde el ministerio de descolonización. Laicismo no es independizar al estado de la iglesia católica sino de todas las religiones incluso de las indígenas.¨ (Oscar Garrido, ¨Laicismo a la boliviana,¨ Enero 30, 2011,  http://www.katari.org/archives/643).




Siguiendo con el tema del laicismo se cita a Michaelangelo Bovero y de nuevo no se sabe si es de Nahamad o de ese autor la defensa del politeísmo: ¨el politeísmo expresado en las más diversa formas continúa y continuará vigente en el futuro y aquellos que lo conciben tienen todo el derecho de hacerlo y expresar ritualmente sus creencias: tienen tanto derecho como el más radical monoteísta.¨ No se especifica si ese derecho se ejerce en público o en privado, en las escuelas, y cómo debe un Estado laico protegerlo. Se añade que en México ¨se da día con día¨  una imposición ¨imperdonable¨ contra el politéismo ¨a causa de los valores cristianos que promueve tácita y tácticamente el Estado.¨ Esto lo deja a uno perplejo pues no se dice qué valores cristianos promueve el Estado, ¿los de igualdad universal, de justicia? o ¿éstos no son cristianos? ¿Todos los valores cristianos son contra los derechos humanos, los de las minorías étnicas?  Eso de que el estado día con día promueve valores cristianos lo contradice el mismo Nahmad diciendo que ¨Mi hipótesis es que el gobierno mexicano había avanzado en la política indigenista, superando todo el proceso de la evangelización católica…¨ Él debía saber mejor por haber trabajado por décadas  como artífice de la política indigenista oficial.

         Nahamad se congratula de que por la acción de los antropólogos se hubiera logrado cancelar el convenio entre el ILV y la SEP en 1979 poniendo punto final  a sus labores proselitistas, pero resiente que no se haya logrado lo mismo con la religión católica: ¨Esta sigue apareciendo, desde mi punto de vista, como la religión del Estado (…) la jerarquía se ha consolidado y ha afectado a los pueblos indígenas con la presión de la nueva evangelización, instrumentada por la Teología  de la Liberación en la zonas interétnicas(…).¨

   No parece tener Nahamad muy claro cuál era el régimen colonial. La religión de Estado en México era parte integral del gobierno colonial. La relación de cooperación entre las dos entidades se daba por medio del privilegio de fuero del clero y por el apoyo que la corona tuvo al derecho canónico. El fuero significaba exención de los eclesiásticos de ser juzgados y sentenciados por jueces civiles, y el de canon protegía a los eclesiásticos de cualquier castigo físico que incluía arresto, tortura, encarcelamiento y pena de muerte.  Y aun a pesar  del patronato inicial por medio del cual el rey ayudaba a la difusión  del cristianismo manteniendo a la Iglesia y ésta en cambio aceptando la intromisión real en asuntos eclesiásticos, pronto la corona se adjudicó el papel de vicario y patrón por encima de la autoridad eclesiástica. El rey llegó a ser el Vice-Dios. Hasta el siglo XVIII la política de los Ausburgos respecto a los privilegios y autoridad de la Iglesia era que la Iglesia y el Estado eran socios iguales y dependientes uno del otro (las dos espadas).[1] Era así que la autoridad  eclesiástica y la secular marchaban paralelas en donde los límites de cada una de las jurisdicciones se confundían. Lo que sí era claro era que la autoridad de la Iglesia era apoyada por el poder del estado. No era sólo el relajamiento a la autoridad civil en casos de confesiones forzadas por  medio del tormento y de pena de muerte, sino el hacer cumplir  prescripciones de la Iglesia como el diezmo o el cumplimiento  de los sacramentos por medio del brazo secular.

    ¿En dónde se da entonces que la religión del estado mexicano actual sea la católica? El que electoreramente el Estado se haga de la vista gorda y no prohíba consagraciones religiosas públicas y se deje retratar en las conferencias episcopales anuales, no significa ser un estado confesional.

   Nahamad da la impresión de que para probar el supuesto de que se continúa con un etnocidio contra los pueblos originarios por medio de una Iglesia homogeneizante que en su modalidad moderna usa la Teología  de  la Liberación  como  arma de misión, necesita ¨homogeneizar¨ al clero y opinar falsamente que la tal teología es aceptada y usada tanto por la jerarquía como por el resto de los eclesiásticos. Y para añadir visos de veracidad académica  a la universalidad de la ofensiva eclesiástica contra las expresiones religiosas de los pueblos originarios enuncia en una apartado: ¨El apoyo de las diversas órdenes católicas para fortalecer esta estrategia (los jesuitas, los dominicos, etcétera).¨ Y en un apéndice llamado ¨La Iglesia paralela en México¨ copia sin decir la fuente a Juan Manuel Beltrán, un periodista de Televisa, que usando información de las agencias de seguridad de Gobernación, enumera las casas de clérigos en México y sus funciones. Esa cita de Beltrán es a su vez parte de un largo libelo contra la Iglesia y en concreto contra los jesuitas mexicanos de Luciano F. Correa Sagavia asociado en varias fuentes con la Universidad La Salle. El título del panfleto es Sobre las universidades jesuitas y sus directivos. Documentos para un retazo de historia, México, 2000 (sin editorial). El proemio  da una idea del contenido del resto:
                       
                
NUESTROS MOTIVOS: La paralización y saqueo de la Universidad Nacional Autónoma de México por más de nueve meses, seis años de ocupación de una parte de Chiapas por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, las emboscadas terroristas del Ejército Popular Revolucionario y del Ejército Popular Revolucionario Independiente en Guerrero, la presencia de grupos armados clandestinos en 16 estados del país señalada recientemente por la Secretaria de la Defensa, el ir y venir de los enmascarados del EZLN incitando a levantamientos como el suyo, la escalada del crimen organizado en delitos con repercusión político-económica como invasiones, homicidios y secuestros y la zozobra en que viven las familias constantemente amenazadas, son sólo las manifestaciones más visibles y violentas de una extensa conspiración contra un Estado Mexicano que ejerce cada vez menos su soberanía, que se sabe desbordado por fuerzas que escapan al sistema, que vive sujeto a chantajes partidarios y extrapartidarios y, lo que es peor, que ignora o finge ignorar cuáles son las verdadera raíces de tan intensa subversión.

Y ¿cuáles son estas? Años de estudio sobre la cuestión nos llevan a la conclusión de que el foco conspirativo contra México se encuentra en la alianza de los nuevos marxistas con los teólogos de la liberación cuyo motor y cerebro son los Nuevos Jesuitas. De eso trata este libro en su segunda edición corregida y aumentada[5].


 

No deja de llamar la atención que alguien con una larga trayectoria indigenista en su carrera, asesor de los zapatistas, coautor de la ley de Derechos Indígenas de Oaxaca se pueda asociar con el ala más reaccionaria política del país, esa que ve comunistas en toda oposición, la de Jorge Serrano Limón, la Lefevrista y la de demás compañeros de viaje suspirantes por un estado confesional a la medida de los yunkistas.[1]

         Cuando Nahamad expresa su deseo de que el Colegio de Etnólogos y Antropólogos Sociales logre hacer a la religión católica lo que lograron expulsando a los  del ILV, revela algo más que una supuesta  defensa de las religiones que llama originales, es un paternalismo ignorante de lo que son los indígenas. Toda la diatriba contra la imposición de la religión de los conquistadores continuada durante más de 500 años, habla de esos pobres indios que se han dejado subyugar y engañar desde el primer intento de evangelizarlos hasta esta segunda arremetida por medio de la nefasta ¨arma de  misión¨ que llaman Teología de la Liberación. En todo esto no se le ha preguntado a la población indígena si estaría de acuerdo en que la Iglesia perdiera colegios, dispensarios, casas de refugio a migrantes, templos y conventos que los indígenas contribuyeron a hacer como perdieron los del ILV sus instalaciones. En todo esto no se ha preguntado a los practicantes de una religión hibrida colonial si quisieran regresar a sus prácticas religiosas prehispánicas y dejar mayordomías, procesiones, rezos y toda manifestación a sus santos y de paso dejar de ser catequistas y diáconos de una Iglesia que ellos consideran más autóctona que la romana. A este propósito hay que recordar que el obispo Samuel Ruiz negó que en este continente la Teología de la Liberación sea lo mismo que la Teología India que ¨es una reflexión de los indígenas sobre su fe que no ha tenido contacto con la corriente teológica de la liberación.¨[2] Ojalá Nahamad hubiera profundizado más en este concepto de ¨sabiduría¨´ india que parece no entender fuera de citar dos libros sobre el tema. En el fondo la idea es que no se necesitó de ninguna primera evangelización pues ya los indígenas conocían a la divinidad por medio de su propia cultura; en el presente  la reflexión india es desde los parámetros de la religión que tenga cada grupo cultural. En su forma radical lógica se estaría aceptando que toda forma de creencia, monoteísta o politeísta, sincrética en cualquier grado, es tan válida como la religión católica y se puede expresar en el idioma de cada grupo y con los rituales propios ya sea en templos o en lugares considerados sagrados. Esto hubiera sido en favor del argumento de Nahamad sobre la defensa de la religiosidad de los pueblos originarios, pero ya no funcionaría su proposición de que hay una consigna para evangelizar a como dé lugar a los indígenas pasando por encima de sus creencias propias, ni afirmar  que la religión católica es la del Estado, ni menos acompañarse del ala más retrógada de los católicos para tratar de probar sus afirmaciones.

                   A manera de explicación personal, la segunda parte del título de esta crítica al ensayo de Nahamad: ¨¿Teología de la liberación? o ¿liberación de todas las teologías?¨ quiere resumir mi posición a cerca de todas las religiones sin dejar de  señalar los crímenes que una ideología religiosa puede llevar a cabo. Parto de la afirmación que en todas las culturas se dan conceptos religiosos, que ese hecho es un universal. Que las expresiones y creencias religiosas diversas no son unas verdaderas y otras no, todas son expresiones de un conocimiento que trasciende la realidad comprobable, todas aceptan en un grado u otro una fe o confianza  en la autoridad que trasmite explicaciones de todo eso que no se acaba de entender, ni comprobar. Entonces, cada cultura, cada individuo tiene derecho a creer o dejar de creer lo que le convenga y quiera sin que nadie lo obligue.

         Otro punto es si nuestra mente puede indagar qué tanto de esa creencia recibida por la autoridad de la tradición o de una supuesta revelación es consistente con la cruda realidad que se nos impone. No se trata de si son buenos o malos los principios en que se basa la creencia religiosa, sino de cotejarlos con lo que experimentamos conforme está hecha la mente humana. Abrirse a la posibilidad de un falso conocimiento de la realidad debido a principios de fe en una autoridad, nos hace más humanos, más conforme a  la naturaleza inquisitiva con la que estamos dotados. Eso es para mí la liberación de todas las ideologías hasta donde es posible dada precisamente esa naturaleza que no puede y a veces no quiere intentar de indagar la realidad.

   Un grupo reducido de la Iglesia ha optado por desidiologizar su religión, en diferentes grados han echado en la balanza la causa de los injustamente empobrecidos en vez de esperar resignadamente una compensación ultramundana. ¿Es eso reprobable? Francamente al leer el ensayo de Nahamad queda uno con la impresión de que está escrito por un  suspirante de un pasado étnico eterno pero sólo como pretexto para fijar una postura intolerante hacia la misma religión que practica la mayoría indígena. 

esparzacamargo@hotmail.com

 



[1] Después de la primera explosión de escritos sobre la Teología de la Liberación se siguieron muchas reflexiones sobre otros tipos de liberación, por ejemplo, entre otros muchos,  Roberto Oliveros Maqueo, Liberación de la teología, México, ediciones CRT, 1977; Juan José Tamayo, Juan Boasch (eds.) Panorama de la teología latinoamericana, España, Editorial Verbo Divino, 2001.
[2] Segundo, Liberación de la Teología, Lohle, Buenos Aires, 1975:111 citado en Alfredo Sáenz Reseña del libro de  P. Bojorge Teologías deicidas, Madrid, 2000 en http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:http://www.horaciobojorge.org/segundo.html.
[3] Salomón Nahamad ¨Continuidad de la evangelización en el siglo XXI: el caso de los wixárikas (huicholes), coras y ayüük jääy (mixes), Oaxaca, Cuadernos del Sur, Núm 33, julio-diciembre 2012:21-51.
[4]Ver Nancy Farriss Crown and Clergy in Colonial Mexico 1759-1821, The crisis of Ecclesiastical Privilege, University of London, The Athlon Press, 1968: passim.
[6] La Universidad Iberoamericana demandó al autor del libro y en  el expediente 541/2000, radicado en el Juzgado Décimo de lo Civil del Distrito Federal, fue "acreditado el daño moral" y se resolvió que "es procedente condenar a la parte demandada a pagar a la parte actora la cantidad de un millón ochocientos ochenta y nueve mil seiscientos cuarenta y cuatro pesos". Ver  http://www.uia.mx/actividades/comunicados/anteriores/2001/CS0825b.html .
            Para mayor abundamiento ver David Fernández ¨La Iglesia de los pobres en la mira del gobierno¨ (1994) en http://www.envio.org.ni/articulo/859#arriba para ver cómo se unió la derecha reaccionaria contra actores del levantamiento zapatista de 1994 y los ataques a la teología de la liberación de gente como Jacobo Zabludovsky director general y gerente del diario Summa, Aguilar Camín, Luis Pazos, José Antonio Pérez Stuart, José Córdoba Montoya, Girolamo Prigione; los ataques de periódicos como El diario Ocho Columnas, propiedad de la Universidad Autónoma de Guadalajara y de la organización de ultraderecha de los Tecos; revistas nacionales  como Impacto y Época, ésta última propiedad también de Televisa. Extraños compañeros de viaje en las citas de Salomón Nahamad.
 
[7] Ver ¨La semillas del Verbo en la sabiduría india¨, Entrevista con don Samuel Ruiz por Sylvia Marcos, IXTUS, No. 26, VII, 1999: 27-45.
 
 
 
 
 
 

 

 
 

 


 

 

 

 

        




[1] Después de la primera explosión de escritos sobre la Teología de la Liberación se siguieron muchas reflexiones sobre otros tipos de liberación, por ejemplo, entre otros muchos,  Roberto Oliveros Maqueo, Liberación de la teología, México, ediciones CRT, 1977; Juan José Tamayo, Juan Boasch (eds.) Panorama de la teología latinoamericana, España, Editorial Verbo Divino, 2001.
[2] Segundo, Liberación de la Teología, Lohle, Buenos Aires, 1975:111 citado en Alfredo Sáenz Reseña del libro de  P. Bojorge Teologías deicidas, Madrid, 2000 en http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:http://www.horaciobojorge.org/segundo.html.
[3] Salomón Nahamad ¨Continuidad de la evangelización en el siglo XXI: el caso de los wixárikas (huicholes), coras y ayüük jääy (mixes), Oaxaca, Cuadernos del Sur, Núm 33, julio-diciembre 2012:21-51.
[4]Ver Nancy Farriss Crown and Clergy in Colonial Mexico 1759-1821, The crisis of Ecclesiastical Privilege, University of London, The Athlon Press, 1968: passim.
[6] La Universidad Iberoamericana demandó al autor del libro y en  el expediente 541/2000, radicado en el Juzgado Décimo de lo Civil del Distrito Federal, fue "acreditado el daño moral" y se resolvió que "es procedente condenar a la parte demandada a pagar a la parte actora la cantidad de un millón ochocientos ochenta y nueve mil seiscientos cuarenta y cuatro pesos". Ver  http://www.uia.mx/actividades/comunicados/anteriores/2001/CS0825b.html .
            Para mayor abundamiento ver David Fernández ¨La Iglesia de los pobres en la mira del gobierno¨ (1994) en http://www.envio.org.ni/articulo/859#arriba para ver cómo se unió la derecha reaccionaria contra actores del levantamiento zapatista de 1994 y los ataques a la teología de la liberación de gente como Jacobo Zabludovsky director general y gerente del diario Summa, Aguilar Camín, Luis Pazos, José Antonio Pérez Stuart, José Córdoba Montoya, Girolamo Prigione; los ataques de periódicos como El diario Ocho Columnas, propiedad de la Universidad Autónoma de Guadalajara y de la organización de ultraderecha de los Tecos; revistas nacionales  como Impacto y Época, ésta última propiedad también de Televisa. Extraños compañeros de viaje en las citas de Salomón Nahamad.
 
[7] Ver ¨La semillas del Verbo en la sabiduría india¨, Entrevista con don Samuel Ruiz por Sylvia Marcos, IXTUS, No. 26, VII, 1999: 27-45.
 

lunes, 18 de marzo de 2013

Eligen a Presidente del Vaticano S.A de C.V.


Manuel Esparza

 

El corporativo religioso-inversionista asentado en Roma eligió por un periodo abierto a Jorge Mario Bergoglio. En secreta reunión la Mesa Directiva integrada por ejecutivos de las filiales en el mundo nombraron conforme la costumbre medieval a Francisco como cabeza. Esta  empresa transnacional ofrece sólo un producto: satisfacer la necesidad de creer de la mayoría de la gente. Su preocupación principal, entonces, es fomentar la fe para mantener una población que haga viable a la institución. Lo que más teme es precisamente que se deje de cotizar en la bolsa de valores si la  taza de creyentes disminuye riesgosamente.

   Para hacer publicidad y atraer inversión se vende toda suerte de creencias abigarradas, entre más increíbles mejor, pues será mayor la confianza del cliente. Así se gasta muchísimo en toda suerte de amuletos, medallas, escapularios, rosarios, estampitas, aguas milagrosas, soberbias catedrales, escuelas, santuarios, peregrinaciones a lugares de apariciones. Uno de los más destacados vendedores de acciones de esta compañía es el ejecutivo Norberto Rivera de la ciudad de México que después de extender su área de ventas a la Basílica de Guadalupe desplazando al anterior hombre de negocios, trató de patentizar la comercialización de la imagen de una virgen que nunca se apareció. 

   No deja de ser intrigante el giro religioso de esta compañía. Traza su origen  nada menos que a la divinidad encarnada hace 20 siglos. De esa manera  la descendencia legítima de su  autoridad  es sólida como una roca: las puertas de la competencia no prevalecerán hasta el fin de los tiempos. La renovación de su presidente general es invocando al Espíritu Santo quien guía a los electores a escoger al más idóneo.  Es de Dios entonces que ahora Francisco sea único representante autorizado. Bajo esta creencia se ve que a través de la historia de la institución ha habido notables hombres que supieron ser ejecutivos y al mismo tiempo extraordinarios hombres de bien, pero también entre las filas de los accionistas, benefactores, adherentes, simpatizantes se dieron y dan hombres y mujeres entregados a procurar el bien del prójimo, no pocas veces a costa de la vida.

   La historia, por otro lado, también ilustra la otra cara de la empresa, la que sabe jugar con las reglas del mercado, invierte en bienes raíces, en bancos; la que intriga por los puestos de mando, la que se asocia a los poderes civiles, la que calla ante dictadores para no arriesgar su patrimonio. Ahora juzgue Ud. y pregúntese si la elección de los siguientes Papas fue por inspiración divina.  En el siglo X hubo tres Papas conocidos como anti Papas, a Cristóbal lo hallaron estrangulado por órdenes del papa reinante. A Juan XVI le quitaron la vista, y a Bonifacio VII lo asesinaron, su cuerpo fue arrastrado por las calles de Roma. Se dijo que esos muertos eran Papas electos ilegítimamente, pero Bonifacio ordenó la muerte de otros dos que sí fueron bien electos. En ese mismo siglo León V duró sólo un mes y luego fue asesinado en la cárcel. Benedicto V duró un mes también, Benedicto VI seis meses, es éste uno de los que mandó estrangular el anti Papa Bonifacio. Juan XIV fue desposeído después de reinar nueve meses, luego arrojado en prisión donde lo dejaron morir de hambre y envenenamiento.

         Contario a la  costumbre reciente de elegir Papas ancianos, en ese siglo X se le dio mucha importancia a la juventud: Gregorio V de 24 años  fue elegido por imposición de su primo el Emperador que tenía 16 años. El papa Gregorio tenía sólo 24 años. Juan XII coronó a un niño de 12 años como Emperador del Sacro Imperio Romano. Ya un antecesor, Juan XI había aprobado a uno de 16 años como Patriarca de Constantinopla; él mismo fue electo cuando apenas tenía 20 años. De este Juan XI las malas lenguas (Lombardi dixit) decían que era hijo natural del Papa Sergio III y de una jovencita de 15 años. Este Sergio no se medía, mandó asesinar  ¨por compasión¨ a León V y también al anti Papa Cristóbal. Este precursor de un Legionario mexicano dio comienzo a la llamada ¨pornocracia del papado¨, cuando mujeres de familias poderosas romanas de fácil acceso manejaban detrás de las cortinas de las recamaras a los Papas y las elecciones de éstos.

         Sólo ese siglo X da para más. El gobernante romano Alberico I hizo jurar a los electores delante del Papa Agapito que elegirían a su hijo después de la muerte de Agapito. Así fue como subió Juan XII cuando tenía 20 años pero para ser depuesto por un sínodo romano por conducta escandalosa. Huyó, regreso a la silla pontificia, volvió a huir y murió de una embolia en la cama de una casada. Esos eran los tiempos en que los Papas eran elegidos no por colegio de cardenales sino por representantes del pueblo y del clero de Roma. Precisamente por no seguir las reglas de ese tipo de elección,  a fines del s. IX, le fue mal al Papa Formoso quien un año después de muerto, sus enemigos que tanto lo odiaban convencieron al Papa Esteban VI/VII para que exhumado el cuerpo lo enviara a juicio vestido de Papa. Lo condenaron: le cortaron los dedos con los que bendecía a las multitudes y lo arrojaron desnudo al Tíber.

         Y los tiempos pasados, a pesar de estar más cercanos al origen del cristianismo, no dejaron de ser también muy entretenidos: el Papa Marcelino (s. III-IV) se vio comprometido a incensar ídolos. El Papa Liberio (s. IV) llegó a rechazar parte del Credo de Nicea. En 550 un sínodo de obispos africanos llegó a excomulgar al Papa Vigilio por traición a la doctrina. Y para terminar tan edificante recuento hay que recordar que el Papa León X intentó nombrar a Lutero cardenal en 1519 en un arreglo político muy a la romana. Ese mismo León mandó estrangular a un cardenal por medio de un musulmán, porque sería impropio que lo hiciera un cristiano… (Más datos cuando se tenga insomnio: Joseph Gallagher, National Catholic Reporter, March 17, 1995 y si se quiere divertir hasta la madrugada, lea de corrido La Puta de Babilonia de Fernando Vallejo, Planeta, 2007).